domingo, 24 de marzo de 2024

El gobernador se quedó solo insultando a Petro

El Presidente no puede ser tan ingenuo para no entender la celada que le tienden en Antioquia desde la gobernación y la alcaldía de Medellín.

Por: Wilmar Jaramillo Velásquez

La extrema derecha envalentonada con el triunfo en Antioquia está armando desde esta zona la plataforma para las elecciones presidenciales del 26, por tanto, es ingenuidad del presidente Petro la mano tendida a estos extremistas que odian todo lo que el jefe de estado hace y propone. Jamás llegarán a puntos de aproximación ni en la diferencia como lo anhela el Jede de Estado.

                                  Wilmar Jaramillo Velásquez

El Centro Democrático está utilizando al gobernador como punta de lanza para su resurrección, lo han convertido en la oveja mansa de Uribe, quien le tira línea soterradamente para que alimente la caldera del odio en procura de réditos políticos.

ÉL ingenuamente, prefiere quedarse solo insultando al presidente, que buscar alianzas para avanzar al menos en temas sociales de Antioquia. Lo importante es tener contento al patrón, el pueblo nunca ha contado para ellos.

Le extrema derecha en un solo bloque se armó para hundir las reformas del gobierno, para luego increparle en campaña el incumpliendo de las mismas, ya lo hicieron en la alcaldía de Bogotá, están aplicando la misma fórmula. Jamás renunciarán a sus privilegios.

Fueron incapaces de facilitar por la vía pacífica, después décadas de violencia, unas reformas y cambios mínimos para mejorar las condiciones de vida de las mayorías de los colombianos. La historia nunca les perdonará.

El mandatario antioqueño se quedó solo con su propuesta de republiqueta bananera independiente, de despedazar el país, los gobernadores masivamente rechazaron la idea, como vienen rechazando el retorno del paramilitarismo disfrazado de “Frentes de Seguridad”, nada menos en Urabá, una de las regiones más golpeadas por ese esperpento, le gritaban, abajo las Convivir y los “Frentes de Seguridad, en presencia de presidente Petro.

El Gobernador no ha sido honrado con sus ciudadanos, él sabe que fueron Pastrana y Uribe quienes le dieron el zarpazo a las finanzas departamentales y que el propio presidente en Cartagena apoyado por todos los gobernadores comenzó a conciliar este adefesio con la presentación de un proyecto de ley que corrija el descalabro Pastrana-Uribe.

Para recuperar las finanzas departamentales no hay que desmembrar la nación, simplemente hay que profundizar en la descentralización administrativa, claramente definida en la Constitución del 91 y avanzar en autonomías, lo demás es demagogia y politiquería ordinaria, populismo del fino.

Petro tiene que entender que no habrá pacto con los bananeros, que en Antioquia desde la Alcaldía de Medellín y la Gobernación donde se consideran otra raza y otra Colombia, se creen multimillonarios y autosuficientes, le dejarán la mano tendida, entonces apurar el ritmo con los alcaldes para seguir la inversión social y la transformación de los territorios como el mismo lo llama. Se acabó la botadera de corriente y para adelante.

Por muchas acciones que haga el gobierno nacional, por billones de pesos que disponga en el Plan de Desarrollo para este departamento, a estos personajes le importará un bledo, el discurso previamente prefabricado terminará por imponerse, por descalificar, porque todo es una estrategia electorera.

Por fortuna hoy en los tiempos de estos engendros de la mala política, el ciudadano esta mejor informado y esa comunicación directa del presidente con el pueblo, llevando obras desarrollo, salud, carreteras, créditos, entregando tierras, no solamente lo siguen considerando un hombre popular, sino que va cerrando esas brechas de la desinformación y la mentira.

Un solo ejemplo, en Urabá el presidente con el gobernador de Antioquia como testigo, hizo un plebiscito que duró un minuto; preguntó a la multitud si preferían el túnel del Toyo o agua potable y el pueblo gritó al unísono. Agua...agua…

Antioquia tan rico, sobrado y solvente, a pesar de aportar el 15.1% al PIB, registra cifras estremecedoras de pobreza, el 28,8% de las familias al año 2023, estaban en incapacidad de alcanzar ingresos adecuados para sus necesidades básicas, pero hay más, “ese mismo año 490 mil hogares se ubicaron bajo inseguridad alimentaria lo que equivale al 60% de los hogares, es decir, siete de cada diez hogares antioqueños sufrieron de hambre, además 400 mil adultos mayores se encuentran en vulnerabilidad”

“Antioquia registra una de las medidas más altas inequidad del país, tanto en ingresos y riqueza como tierra. En el 2022 Antioquia fue el sexto departamento con más desigualdad en Colombia y en regiones como Bajo Cauca, Urabá, o municipios como Vigía del Fuerte y Murindó, la inseguridad alimentaria está sobre el 70%. En su capital Medellín, el 59% de la gente carece de al menos una comida al día”

Este es el panorama de un departamento que sus dirigentes muestran como rico y todo poderoso, para humillar e insultar al Presidente, pero también demuestra que están cañando, o fantochando como dicen por ahí.

Además, sumemos el embeleco de Uribe del milloncito de pesos para terminar las vías 4-G, que el malvado de Petro no termina, el acto más populista, descarado y perverso que se inventaron para descalificar el gobierno nacional y montar la campaña presidencial desde Antioquia.

Es muy probable que los generosos empresarios del Sindicato Antioqueño también terminen las vías, pero colocarán un peaje cada 40 kilómetros, por 30 o 40 años.

Señor Petro, a trabajar sin mirar atrás, seguir concertando con los alcaldes y mover las inversiones sociales ya definidas por que el tiempo se agota.

Sobre las 4-G de Antioquia, si hay que trasladar el billón de pesos para el acueducto regional de Urabá adelante, ya el pueblo le dio el visto bueno, al fin los ricos seguirán viajando en avión y a los pobres que vamos por carretera, que nos habían anunciado reducir el tiempo de viaje y con ello los

pasajes, por el contrario, ya van por el doble. Al pueblo nunca le toca.

Finalmente, señor presidente, sino usted no se amarra los pantalones con los altos funcionarios que tienen agenda propia, que crean nuevos partidos bajo su sombra y que se lo pasan por las regiones haciendo politiquería con los proyectos y la nómina estatal como el politiquero de Mauricio Lizcano, el cambio estará cada vez lo más lejano de lo que pensamos.

*Las cifras aquí citadas, a las que les doy toda credibilidad, pertenecen al Grupo de Investigación, Hegemonía, Guerras y Conflicto del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia.