lunes, 19 de enero de 2026

La extrema derecha construyó a Petro

Tenemos que agradecer a este sector político, ciego y torpe, la edificación de un líder indestructible, fuerte, economista digno de un Nobel. Hombre de acero para resistir tempestades.

Gustavo Petro ya era un líder indiscutible tras su paso por el Congreso donde brilló con luz propia, desde esa trinchera enfiló baterías hacia la Presidencia de la República. Todo con un cálculo milimétrico, ni sus viejos compañeros de lucha en el M-19 donde se destacó por su activismo político, casi que ideológico y donde las armas no fueron su pasión lo podían creer.

Sin la soberbia, el odio enfermizo, los desmanes y el saqueo permanente a lo público, o la violencia desmedida  contra la oposición y otros sectores vulnerables del país, perpetrados por la extrema derecha y sus cómplices enquistados en la vieja clase partidista, Petro no habría alcanzado el liderazgo que ostenta hoy, no hubiese tenido tremenda argumentación para confrontarlos hasta derrotarlos.

El paramilitarismo, el despojo, el desplazamiento, las masacres, la persecución a quienes no pensaban como ellos, fueron el combustible que edificaron al Petro de hoy. Con el poder de semejantes argumentos elaboró su discurso, con una arquitectura inamovible, con credibilidad y respeto a su ideario. Así la extrema derecha le pavimentó el camino a la Casa de Nariño.

Ya en el poder, la misma extrema derecha se alió hasta con el diablo para destruirlo, armaron un sólido paquete con por menos diez medios de comunicación para desinformar, construir falsas narrativas de la quiebra del país, de su entrega a Cuba y a Venezuela, venden la ruina de los empresarios, hunden la economía, elevan el precio del dólar y se inventan cuanta falacia se les ocurre y las replican las 24 horas por dichos medios y sus redes sociales intentando generar caos y retomar el poder al costo que sea.

Desde el Congreso y los activos carteles de la toga bloquearon sus más significativas reformas y le armaron un cerco económico para asfixiar su mandato, pero ignoraban que estaban combatiendo con un hábil economista digno de un Nobel quien buscó fórmulas, pagó deudas  impagables que le dejaron para profundizar la crisis de su gobierno como la del Fondo de Estabilización de los Precios del Combustible y explicó con plastilina que el aumento del salario vital no disparada la inflación.

Cuando ninguna de estas argucias minada el poder presidencial, entonces esta extrema derecha apátrida o cipaya como el mismo Petro la denomina, acudió a un decadente imperio en manos de un psicópata que se cree presidente del mundo dispuesto a incendiarlo y de matar a quien se oponga, para que invadiera nuestra patria y sometiera al presidente.

En momentos en que el imperio ya tenía las tropas en la frontera, ocurrió lo impensable, Petro estaba agendando un encuentro con el emperador para el próximo mes de febrero.

Todo se les derrumbó, hoy  vagan sin rumbo por el país a la candidata del Centro Democrático le gana en la encuestas el margen de error, no pasa  del 3%.

Todo esto sumado a los resultados del gobierno en todos los aspectos, inflación, desempleo, turismo, recuperación del campo, estabilidad del peso como moneda oficial, el bajo precio del dólar, el crecimiento de la economía en general, la inversión y credibilidad extranjera, la reforma agraria.

La conjugación de todos estos elementos los tiene a la bartola, desconectados del país real y como si algo faltara, el candidato del Progresismo Iván Cepeda, figura imbatible en todas las encuestas y ya hay algunos optimistas afirmando que la campaña se puede dirimir en primera vuelta. Una locura total.

A fuera, la oposición incapaz de proponer sin insultar y descalificar, se revuelca en su propia bilis, sus cómplices como los medios de comunicación se debaten en una crisis, ética, moral y financiera que los dirige a la bancarrota, se fusionan, recortan nóminas, cierran emisoras, reacomodan a sus periodistas más incendiarios, pero la suerte ya está echada para ellos, solamente el Grupo Prisa registra un déficit de 900 millones de euros, la tecnología digital los carcome día a día, pero ellos siguen armándole tramoyas a Petro. Basta solamente con mirar la puñalada en El Tiempo el anterior domingo contra Iván Cepeda para ver el camino por donde se hunden.

Todo les resultó en un efecto Boomerang. La extrema derecha tiene ahí de frente el Petro que si no construyeron ayudaron a edificar, lo moldearon, lo blindaron con acero, como dicen los sindicalistas, lo forjaron al calor de la lucha.

Urabá -enero/2026.