domingo, 15 de marzo de 2026

Revolcados en el mismo lodo, todos manoseados

Tal y como estaba previsto nos vamos a las urnas, todos contra Cepeda y el progresismo, la misma gavilla de todos contra Petro. Les daremos la misma medicina.

7 de cada 10 votos depositados en Antioquia en las pasadas elecciones fueron para el Pacto Histórico, le podemos decir a “Fico” y a Rendón que si Antioquia es petrista, salvaremos a Colombia.

No tengo el mismo optimismo desbordado de algunos amigos en que Cepeda puede ganar en primera vuelta, pero tampoco lo descarto, en la política  todo es posible, miren al retardatario de Álvaro Uribe abrazado a la comunidad LGTB.

Tampoco me extraña el reciclaje que está haciendo el Centro Democrático de toda la escoria política en torno a  su desesperado intento de retornar al poder, para ellos es una simple operación matemática, sin proyecto, sin ideas, sin propuestas para solucionar los graves problemas de los colombianos.

Como se dedicaron a hundir  todas las reformas sociales del progresismo, simplemente  no tienen nada que proponer, entonces  su estrategia  sigue siendo la misma, calumniar, mentir, descalificar e insultar. El pueblo los conoce, pero ellos creen que se siguen dirigiendo a los analfabetos políticos de  hace veinte años. Su torpeza no tiene límites.

Me extraña sí que tantos progresistas se hayan alarmado porque el señor Juan Daniel Oviedo selló alianza  con la extrema derecha para derrotar a Cepeda, basta con mirar la investigación que hizo el periodista, Daniel Coronell para comprobar que siempre  ha sido de allá, que ahí no hay nada nuevo distinto a ejecutar una avanzada del uribismo para capturar unos votos, tramoya  que les salió bien, al menos por ahora, ya lo utilizaron, ya firmó, ya se tomó la foto, ahora les vale un comino, porque en la lejana posibilidad  de ganar la presidencia le escupirán la cara y el patrón jamás le pasará al teléfono. Lo único importante es que entregó su aspiración a  la alcaldía de Bogotá donde sí tenía grandes posibilidades. Entregó todo por nada.

Recuerdo hace unos años  había  un señor en Medellín , Gilberto Tobón Sanín, con gran aceptación popular, llegó a sacar 170 mil votos en una elección para senado, tenía credibilidad, un día le dio por convertirse en abogado del Diablo, decir  que el matarife no tenía nada que ver con los falsos positivos  y hasta  ahí llegó, la mayoría de sus seguidores lo abandonaron y hoy escasamente funge de  vieja chismosa en unos medios sin audiencia ni credibilidad. El favorcito le salió caro. Así terminan los judas, espero que no se ahorquen, con el castigo social es suficiente.

Hay sorprendidos porque los vende patria, parias y comerciantes de  la política, hijos de Galán llegaron a los brazos del uribismo, ellos no son Luis Carlos Galán Sarmiento, son mercachifles del poder, las ideas de su padre nunca les han interesado, prefieren al verdugo que el honor.

También fue reciclado Paulino Riascos, llegó aún arrastrando las cadenas a implorar un mendrugo en la campaña del CD, luego que su pueblo afro lo expulsara del Congreso por traidor, y así  sucesivamente todos esos quemados, repudiados por el pueblo le hacen fila al dueño del Centro Democrático con su paloma y su candidatura incluidas, en busca de una bendición. Uribe  anda nuevamente fingiendo esa vocesita  de maricón de closet, con la que hace llorar beatas y camanduleros en Antioquia, con la que cautiva tontos, hasta que les puede dar en “la cara por maricas” como él mismo lo decía siendo presidente.

Llegó en busca de bendición uribista el antiguo alfil del MOIR Aurelio Suárez, seguramente acolchonando el aterrizaje de Jorge Enrique Robledo, igualmente rechazado en las urnas por su vieja y fiel militancia por traidor.

Nada de esto es sorpresa, como tampoco es la de el Tigre de papel, toda esta pandilla será un solo bloque en contra del progresismo y es a  toda esa bandola  a la que tenemos que derrotar en la urnas.

A los antioqueños encabezados por “el directorio político que se hace llamar periódico El Colombiano”, que distorsionaron un discurso de Cepeda en Medellín para desprestigiarlo, les tenemos  que decir, lamentablemente Antioquia tiene una amplia responsabilidad frente al paramilitarismo, la ilegalidad, el narcotráfico  y la violencia en general, males terribles que el propio Cepeda quiere combatir, cerrar semejante capítulo y para ello el negacionismo no aporta nada.

Como en el viejo tango de Enrique Santos Discépulo, Cambalache, terminarán todos en el mismo lodo, todos manoseados porque es lo mismo “ser derecho que traidor y los inmorales nos han igualado”

Tenemos claro que el progresismo tiene que vencer al Centro Democrático y sus apéndices camuflados en la U, El Partido Liberal, Conservador, Cambio Radical, Mira, unos Verdes, la ASI, hay que derrotar el fraude de la Registraduría, al Procurador  que hoy se cree emperador, al Consejo Nacional Electoral, a las cortes y sus carteles de la toga, las mentiras de los medios de desinformación del empresariado, disfrazados de medios de comunicación.

Las elecciones del ocho de marzo nos dicen claramente y con números que tenemos la gran oportunidad de elegir al senador Iván Cepeda como presidente, hay que armar un sólido bloque, con trabajo serio, alejado de intereses personales, la oposición lo sabe y de ahí el nerviosismo.

El pueblo sediento del cambio entregó las mayorías al progresismo el pasado ocho de marzo, el presidente Petro conserva más del 50% de favorabilidad, lo que significa  la aceptación de su programa de gobierno.

Pese al palo en la rueda puesto por el Centro Democrático, el electorado progresista es consciente  que la reforma agraria se debe seguir consolidando, que hay que reconstruir el sistema de salud saqueado por la extrema derecha, que la gratuidad en la educación se debe fortalecer, avanzar en la defensa de la vida, la naturaleza, además de una férrea lucha  contra el cáncer de la corrupción como lo plantea el mismo Iván Cepeda Castro. La JEP, el coco del uribismo y sus secuaces debe ser  defendida, protegida hasta que cumpla su función final.

Entonces a votar con juicio, a convencer indecisos, a cuidar los votos de la rapiña mafiosa que se los roba en las urnas y a la señora Paloma que quiere conquistar petristas, decirle que si ya demandó el salario vital, si ya hundió la reforma a la salud, si  busca el hundimiento de la Reforma Pensional, si quiere dividir  el Cauca entre negros y blancos, que más no puede ofrecer? Que los chistes se cuentan es en Sábados Felices y hasta les pagan por ello.

Puerto Triunfo Antioquia-marzo/2026

sábado, 7 de febrero de 2026

Algo huele a podrido en el CNE

 Ya no es en Dinamarca donde algo huele mal, es en nuestro propio patio, el olor a podrido parte del Consejo Nacional Electoral y se extiende por todo el aparato judicial de Colombia.

El aparato judicial colombiano se hace pedazos ante la insensibilidad de jueces, magistrados y un Congreso cómplice de sus fechorías de las cuales son beneficiarios directos. Ninguno le apuesta  a una reforma, aspiran morir aferrados a los privilegios, sus extravagantes sueldos y multimillonarias pensiones. La rebaja de sus sueldos ordenada por el presidente Petro, traerá  amplias retaliaciones.

A estas cúpulas del poder desmedido nos les importa el país, no solamente viven de sus negocios personales sino que comparten una vulgar burocracia entre familiares y amigos en las mal llamadas altas cortes, que de altas cada vez tienen menos.

Un estado social de derecho como se predica en Colombia debería estar soportado en una administración de justicia sólida, con credibilidad y objeto de un respeto ciudadano ganado al rigor de sus actuaciones. Hoy  nadie cree en ella y mucho menos la respeta, sus fallos cada día la hunden más en un lodazal del cual parece imposible salir. Tampoco les interesa, disfrutan del circo que han montado al lado del imperio de la ley. “Respeten nuestra independencia, la separación de poderes” con esta mañida frase amparan toda su inmundicia.

Siempre ha sido así  con muy pocas excepciones, que desde luego las hay muy buenas y notables, ahora sus desmanes se hacen más visibles, pero eso menos les importa, ya actúan como psicópatas, degustando sus crímenes.

Nos han ilustrado con un viejo dicho europeo: “Algo huele mal en Dinamarca” pero en Colombia no huele mal, hiede y ese olor a podrido se extiende desde el Consejo Nacional Electoral  que debería ser el máximo rector del ejercicio político en nuestro país, a convertirse en la Gestapo de la extrema derecha para intentar devolverla al poder mediante escandalosos fallos, ante la imposibilidad de ganar en las urnas. Siempre incapaces de ganar limpiamente.

La llegada del Progresismo al poder levantó la alfombra perfumada que cubría la justicia, para dejar al desnudo la descompuesta alcantarilla que había debajo, se han aliado la cortes para cogobernar en contra de las decisiones del Ejecutivo, hundir las leyes  que no lograron sabotear sus socios en el Congreso, tumbar empleados, senadores y congresistas para romper equilibrios en estas corporaciones. Tuvieron la desfachatez de liberar a un senador para que ayudara a  hundir  dos reformar y luego lo volvieron a poner preso.

"Con el CNE, ocurrirá lo mismo que con el antigio DAS, lo liquidarán al llegar al máximo grado de descomposición"

Todas estas mañas le están dando la razón a Petro y al pueblo en general para que una Asamblea Nacional Constituyente tome fuerza y poco a poco la idea se vaya consolidando.

Con el CNE ocurrirá lo mismo que con el antiguo DAS, llegó a un grado de descomposición tan alto que nada lo salva de su desprestigio generalizado y lo tendrán que liquidar por corrupto.

Los actuales “Magistrados” con  Álvaro Hernán Prada a la cabeza, el delincuente uribista y actual jefe de la Gestapo, llevarán sobre sus hombros el “honor”  de haber liquidado ese organismo tras llevarlo al más alto grado de podredumbre institucional.

Fue gratificante para el país ver al exmagistrado del CNE, Luis Guillermo Pèrez, decirle en la cara a hampones como Prada a quien le dijo que se debió declarar impedido por el juicio que tiene ante la Corte Suprema de Justicia por un caso en que el candidato Cepeda es víctima y al Conjuez Hollman Ibañez le manifestó que había publicado actos en contra de Cepeda y que había trabajado con de La Aspriella, el contrincante del mismo Cepeda, a ambos les dijo en su rostro de mármol que se debieron declarar impedidos frente al fallo que inhabilitó a Cepeda Castro de participar en  una consulta interpartidista y advirtió sobre las acciones penales que entablará en su contra

Les agregó que le están haciendo gran daño al país, a la democracia y a las instituciones.

A propósito del Juicio en la Corte Suprema contra Prada, la orden es protegerlo hasta que termine su periodo en la alcantarilla del CNE? Qué siga destruyendo lo que queda de las instituciones? Nos  están conduciendo a un estado fallido, dirigen al país al despeñadero, sin justicia no habrá estado social de derecho.

 Ver el enlace con las declaraciones del exmagistrado Luis Guillermo Pérez:

https://www.facebook.com/share/v/14L4wVA3mw7/

Urabá-07-febrero-2026.

 

lunes, 19 de enero de 2026

La extrema derecha construyó a Petro

Tenemos que agradecer a este sector político, ciego y torpe, la edificación de un líder indestructible, fuerte, economista digno de un Nobel. Hombre de acero para resistir tempestades.

Gustavo Petro ya era un líder indiscutible tras su paso por el Congreso donde brilló con luz propia, desde esa trinchera enfiló baterías hacia la Presidencia de la República. Todo con un cálculo milimétrico, ni sus viejos compañeros de lucha en el M-19 donde se destacó por su activismo político, casi que ideológico y donde las armas no fueron su pasión lo podían creer.

Sin la soberbia, el odio enfermizo, los desmanes y el saqueo permanente a lo público, o la violencia desmedida  contra la oposición y otros sectores vulnerables del país, perpetrados por la extrema derecha y sus cómplices enquistados en la vieja clase partidista, Petro no habría alcanzado el liderazgo que ostenta hoy, no hubiese tenido tremenda argumentación para confrontarlos hasta derrotarlos.

El paramilitarismo, el despojo, el desplazamiento, las masacres, la persecución a quienes no pensaban como ellos, fueron el combustible que edificaron al Petro de hoy. Con el poder de semejantes argumentos elaboró su discurso, con una arquitectura inamovible, con credibilidad y respeto a su ideario. Así la extrema derecha le pavimentó el camino a la Casa de Nariño.

Ya en el poder, la misma extrema derecha se alió hasta con el diablo para destruirlo, armaron un sólido paquete con por menos diez medios de comunicación para desinformar, construir falsas narrativas de la quiebra del país, de su entrega a Cuba y a Venezuela, venden la ruina de los empresarios, hunden la economía, elevan el precio del dólar y se inventan cuanta falacia se les ocurre y las replican las 24 horas por dichos medios y sus redes sociales intentando generar caos y retomar el poder al costo que sea.

Desde el Congreso y los activos carteles de la toga bloquearon sus más significativas reformas y le armaron un cerco económico para asfixiar su mandato, pero ignoraban que estaban combatiendo con un hábil economista digno de un Nobel quien buscó fórmulas, pagó deudas  impagables que le dejaron para profundizar la crisis de su gobierno como la del Fondo de Estabilización de los Precios del Combustible y explicó con plastilina que el aumento del salario vital no disparada la inflación.

Cuando ninguna de estas argucias minada el poder presidencial, entonces esta extrema derecha apátrida o cipaya como el mismo Petro la denomina, acudió a un decadente imperio en manos de un psicópata que se cree presidente del mundo dispuesto a incendiarlo y de matar a quien se oponga, para que invadiera nuestra patria y sometiera al presidente.

En momentos en que el imperio ya tenía las tropas en la frontera, ocurrió lo impensable, Petro estaba agendando un encuentro con el emperador para el próximo mes de febrero.

Todo se les derrumbó, hoy  vagan sin rumbo por el país a la candidata del Centro Democrático le gana en la encuestas el margen de error, no pasa  del 3%.

Todo esto sumado a los resultados del gobierno en todos los aspectos, inflación, desempleo, turismo, recuperación del campo, estabilidad del peso como moneda oficial, el bajo precio del dólar, el crecimiento de la economía en general, la inversión y credibilidad extranjera, la reforma agraria.

La conjugación de todos estos elementos los tiene a la bartola, desconectados del país real y como si algo faltara, el candidato del Progresismo Iván Cepeda, figura imbatible en todas las encuestas y ya hay algunos optimistas afirmando que la campaña se puede dirimir en primera vuelta. Una locura total.

A fuera, la oposición incapaz de proponer sin insultar y descalificar, se revuelca en su propia bilis, sus cómplices como los medios de comunicación se debaten en una crisis, ética, moral y financiera que los dirige a la bancarrota, se fusionan, recortan nóminas, cierran emisoras, reacomodan a sus periodistas más incendiarios, pero la suerte ya está echada para ellos, solamente el Grupo Prisa registra un déficit de 900 millones de euros, la tecnología digital los carcome día a día, pero ellos siguen armándole tramoyas a Petro. Basta solamente con mirar la puñalada en El Tiempo el anterior domingo contra Iván Cepeda para ver el camino por donde se hunden.

Todo les resultó en un efecto Boomerang. La extrema derecha tiene ahí de frente el Petro que si no construyeron ayudaron a edificar, lo moldearon, lo blindaron con acero, como dicen los sindicalistas, lo forjaron al calor de la lucha.

Urabá -enero/2026.

 

martes, 9 de diciembre de 2025

A la extrema derecha le ganó el odio

Como balde de agua fría debió caerle al matarife el desprecio como De La Espriella y Fajardo le tiraron la puerta en la cara y se negaron a acompañarlo en su aventura de consulta.

Cegados por el odio, la descalificación, las ambiciones personales, la extrema derecha no da pie con bola y de tumbo en tumbo transita al despeñadero. Su derrota en el 26 es un hecho ineludible.

Tres años de gritos en las plazas públicas, de insultos en el Congreso, de oprobiosas componendas para  hundir las reformas sociales del presidente Petro, no les produjo el más mínimo rédito electoral, ese pueblo atropellado que antes los seguía, comenzó a darle la espalda y  las encuestas así lo están marcando.

Nadie pudo decirlo mejor que el candidato presidencial Iván Cepeda: “Juntos no llegan al margen de error en las encuestas”- Y añadía- algo están haciendo mal para perder el apoyo del pueblo.

Cierto, algo muy mal vienen haciendo, la despiadada y vulgar persecución contra la vicepresidenta Francia Márquez y contra la señora Verónica Alcocer, fuera de no tener nombre ni registro similar en la historia política del país, tiene que producirle a la extrema derecha resultados nefastos en las urnas.

Las fiestas, la gritería y las rimbombantes celebraciones que vienen haciendo tras hundir las reformas que los colombiano esperaban por décadas, tienen que tener un costo político.

Fueron miopes y torpes ya que podían cobrar al electorado el respaldo a dichas reformas, pero los compromisos con el empresariado y los dueños del sector salud les impedía moverse en esos escenarios.

Los mató la lengua, la primera víctima fue la más lenguaraz, Vicky Dávila, convertida hoy  en un interfecto político que ya comienza a heder a sus propios patrocinadores, el matriarcado del Centro Democrático, nunca prosperó, un mortinato, empecinadas en espantar a cuanto contrincante se aproximaba a ese partido, ahuyentaron al “tigre de papel” y luego este les puso el 18% de las encuestas en la cara y al viejo Miguel Uribe lo sacaron por la puerta de atrás.  

En medio de este sancocho mal cocido, le surge al matarife la brillante idea de llamar al “tigre de papel” y a Fajardo a una gran coalición, claro él como director de orquesta pondría presidente y sería el salvador de la patria, del inexistente comunismo, el fantasma que él mismo creó para infundir miedo entre tontos e ignorantes.

Lo que nunca imaginó fue que ambos le darían con la puerta en la cara y en seco lo frenaron, rechazaron al salvador. Este sí que  fue otro duro golpe al ego del intocable, ya ni sus viejos aliados confían en su discurso de culebrero.

El único que tiene despejado su panorama político al día de hoy-mañana puede cambiar-, es Iván Cepeda, quien resulta ganador en todos los escenarios incluso en primera vuelta y de darse una segunda vuelta que es muy factible,vuelve y juega la misma fórmula anterior: “Todos contra Petro”, en esa revoltura entrarían como lunáticos todas esas vertientes desenfrenadas que hace rato se han asociado con la extrema derecha para hundir las reformas y hacer la guerra a Petro en todos los aspectos, incluyendo a los tibios encabezados por Jorge Robledo, quienes se sienten más cómodos al lado del matarife que del Progresismo. Eso también lo cobrará el pueblo en las urnas, ya veremos.

De darse una segunda vuelta, ojalá que no y eso se liquide en primera, a pesar que algunos analistas serios ven a Fajardo enfrentar a Cepeda, no lo veo así, conociendo el oportunismo y la política de estómago que se hace en Colombia, sumado a la descomunal fortuna  del “tigre de papel”, veo a este en esa disputa, algo así como a un Rodolfo Hernández moderno, igualmente forrado en oro, aunque más egocéntrico y fantoche.

Lo que quede del naufragio del Centro Democrático, lo pegarán al mejor postor con muy poca capacidad de manipular y negociar, finalmente el cerco se está cerrando, los líos judiciales del dueño del aviso y el carcelazo de 28 años al “Apóstol” comienzan a pasar factura.

En el camino queda un reguero de candidaturas presidenciales, sin plataforma, sin votos, que más parecen una rueda de negocios, esperando el guiño en el mercado de la oferta y la demanda  en el mercado de la politiquería barata.

En conclusión, el odio patológico que transmite el Centro Democrático y sus aúlicos, lo fue llevando lentamente al abismo, los bochinches que fomentan en las sesiones del Congreso asquean al elector, no pudieron armar una propuesta distinta, pese a que algunas voces autorizadas y moderadas de la colectividad lo advirtieron con mucha anticipación.

Las frases  que acuñaron para promover el odio como: “castrochavismo”, “neocomunismo”, “Nos volveremos como Venezuela”, “el Dolar llegará a diez mil pesos”, si suben el salario, se dispara la inflación, “Petro guerrillero”, “Petro drogadicto”, terminaron siendo un chiste de mal gusto, produjeron el efecto boomerang.

Pero la miopía y el odio no se quedó ahí, tampoco supieron interpretar un gobierno que pese a la persecución y la manguala de la prensa, sigue siendo popular, la entrega de tierras a los campesinos, la legalización de predios, los enormes avances en educación, la dignificación de las Fuerzas Armadas, el impulso a la soberanía alimentaria, el control de la inflación e incluso los avances en una difícil propuesta de paz. Nada de esto significó algo para la extrema derecha, distinto a negar y descalificar los hechos. El pueblo ha despertado y hasta el más humilde de los campesinos tiene un celular para escuchar un discurso distinto al de RCN, Caracol, El Colombiano o la Revista Semana.

La paz con el Clan del Golfo se viene consolidando y el hecho que ya hayan definido tres zonas de ubicación de combatientes es una muy buena señal, si se trata del grupo delictivo con mayor  capacidad para desestabilizar a medio país, pero ni a la llamada gran prensa, ni a la extrema derecha les importa. Ellos quieren es el poder para seguir haciendo negocios turbios.

El discurso del odio y cada vez más extremista  que ya se escucha en Colombia, se va a enfrentar a la propuesta de Iván Cepeda, contra quien el calificativo de: “heredero de las Farc” tampoco funcionó; con un discurso fresco, inteligente, conciliador, reposado y de unión.

El harakiri de la extrema derecha está en la palestra. Ellos mismos se clavaron el puñal, el odio y la descalificación los condujo a la derrota.

Para rematar, no contentos con la guerra declarada al gobierno constitucional de Gustavo Petro y ante la imposibilidad de terrotarlo en su propio terreno, acudieron al imperio,hoy desbordado, sediento de sangre y petróleo, para  que ayudara a un hundir al presidente y este ni corto ni perezoso, mientras indultaba a un ex presidente narcotraficante probado y condenado, declaraba  “Narco” a Petro y le aplicaba las más ridículas y humillantes sanciones e incluso amenaza con bombardear al país en medio del aplauso de los apátridas, sin que la Fiscalía General de la Nación y otras autoridades digan esta boca es mía.

Esta es otra dura tarea del progresismo para el 26, ya lo dije en otros escritos: Tiene que derrotar a la extrema derecha con tibios incluidos, a la Registraduría, al Consejo Nacional Electoral (La Gestapo del Uribismo), a los medios de comunicación, a los carteles de la toga enquistados en las altas cortes que hacen el favor de descabezar funcionarios y hundir reformas. Finalmente al decadente y peligroso imperio que ya le metió la mano a la campaña, violando todo tipo de regulaciones nacionales e internacionales, con las  que el “Mono del norte” se limpia el trasero todos los días.

Urabá-diciembre. 2025.

 

 

domingo, 30 de noviembre de 2025

Recordando a Chucho Tovar Tafur

Jesús María Tovar fue un visionario con unos planteamientos adelantados que no fuimos capaces de entender ni asimilar en su momento. Paz en en su tumba.


domingo, 5 de octubre de 2025

Una mujer a la presidencia de Colombia

Votaré en la consulta por Carolina Corcho para presidenta y por Matador para el Senado. “Si perdemos estos momentos de efervescencia y calor, ya veremos los grillos y las cadenas que os esperan”



Wilmar Jaramillo Velásquez

 Como es la hora de tomar partido, asumir responsabilidades, decisiones que puedan incomodar, pero no podemos seguir viendo los toros desde la barrera, en lo personal ya resolví que votaré en la consulta del Progresismo por la doctora Carolina Corcho para presidencia y para Senado por Julio César González Quiceno (El popular Matador). Además, mi paisano y colega, solamente que él dice claramente en una caricatura, lo que yo intento decir en dos o tres cuartillas.

 Siempre he tenido un buen concepto de la capacidad, inteligencia, decoro y honradez en la mujer para administrar. Las estadísticas hablan solas, son mucho menos las mujeres inmersas por ejemplo en la parapolítica, encarceladas por ladronas de lo público. Otro ejemplo, desde lo privado la mayoría de la banca y grandes corporaciones están en manos femeninas.

Si tenemos dos siglos de vida republicana y ya un poco maduros de pensamiento, ¿no será el momento de romper esa hegemonía machista y darle la oportunidad a una mujer de por sí brillante y probada en claridad y honestidad?

 Esta semana en una tertulia en Urabá me decían que el único pecado de “La Corcho” como se refieren hoy muchos a ella y no en sentido peyorativo, era no tener pecados.

Y es ahí el gran dilema de la extrema derecha amangualada hasta con “tibios” y troyanos, para descalificarla han tenido que recurrir a lo más burdo, ordinario y vulgar de la lexicografía partidista, llegando al extremo de asociarla hasta con el Sindicado Antioqueño, su archienemigo, por el tema de la reforma a la salud.

Pero no encuentran nada de fondo, entonces viene la calumnia y los típicos montajes que caen como castillos de naipe. Además, una cosa aprendí, la experiencia y los hechos me indican que cuando el uribismo y sus asociados de siempre la emprenden contra una persona, una idea, una reforma, un partido, es porque estos son muy buenos, algo así como el efecto boomerang.

De la señora Corcho me gusta y destaco su coherencia, lealtad, capacidad de análisis, su inteligencia y la forma precisa y concisa de afrontar los debates, nada de tibiezas, la criticaban por solo abordar temas de salud, pero cuando comenzó a enfrentar temas de la economía nacional, la paz y hasta de defensa considerados los más sensibles y complejos les cayó la boca a todos. Está preparada para foguearse en el auditorio donde la inviten.

 Carolina Corcho es garante indiscutible de seguir la conducción del Estado por las sendas del progresismo, de liderar una Asamblea Nacional Constituyente para garantizar las grandes reformas que el país actual exige, ya que el Congreso se negó rotundamente a su aprobación, por mezquindades partidistas.

Un solo ejemplo, las últimas tres décadas ha fracasado una profunda reforma al aparato judicial que elimine las desigualdades de una justicia para los ruanetas, justicia express  e impunidad para las elites, la silla giratoria que convirtió a las altas cortes en vulgares carteles de la toga como el espectáculo que el país acaba de presenciar con la elección del magistrado Carlos Camargo, reformas fracasadas bajo argucias y pactos entre el legislativo y el judicial para no pisarse la manguera y seguir disfrutado de privilegios y favores mutuos.

El país no podrá quedar en mejores manos doctora Corcho y póngale más cuidado al llamado “Fuego amigo” que es soterrado y disfrazado de cínicos, abrazos y sonrisas de fariseos, al menos el fuego y los ataques constantes de la extrema derecha y sus confederados es de frente y lo conocemos muy bien.

 Matador

En lo referente a mi candidato al Senado Julio César González Quiceno, el popular Matador, la única presentación es que el elector sepa distinguir entre el Julio Cesar González que aparece en el tarjetón con el numero 58 y el Matador que conocemos todos los colombianos, un poco más de la mitad que elogian su trabajo desde la caricatura y el resto que lo odia, lo insulta y lo amenaza.

 Pocos como Matador conocen los intríngulis de la política, pocos como él la han analizado en detalle minucioso desde la psicología personal y de masas.

Matador es un férreo defensor de la paz y de la vida, ha puesto a pensar el país político desde sus agudos y hasta arriesgados trazos donde personifica lo peor de una clase política ambiciosa, cicatera, individualista, alejada del sentir nacional, concentrada en sus bolsillos y en la defensa del poder económico, como nadie la ha desnudado y exhibido en público.

 El voto de Matador es única y exclusivamente de opinión y ese es además el voto que a mí me cautiva. Entonces Matador, ahora que el país ganó la batalla contra la muerte y tortura de los toros, le toca sacar la espada y entrar a matar la indiferencia y la corruptela enquistada en ese viejo y roído cascarón que le sobrevive a nuestra raquítica democracia llamado Congreso.

Que bueno y oportuno recordar estas palabras del Tribuno del Pueblo, el 20 de julio de 1.810: “Si perdéis estos momentos de efervescencia y calor, ya veremos los grillos y las cadenas que os esperan”

(El popular Matador). Además mi paisano y colega, solamente que él dice claramente en una caricatura, lo que yo intento decir en dos o tres cuartillas.

                                                                      Urabá/octubre 05/2025

 

miércoles, 16 de julio de 2025

Petro el Grande

Solamente el resistir con estoicismo el embate diario de una extrema derecha enardecida, con sus medios de desinformación como parlante, hacen de este dirigente un hombre grande, insuperable.

Gustavo Petro inició sus luchas sociales siendo casi un niño, pudo haber elegido el camino fácil, de un burócrata arropado por algunos privilegios del establecimiento, pero no, escogió el más difícil, de hecho, siempre le ha correspondido caminar sobre el filo de la navaja, con la muerte, la persecución, la calumnia, la infamia y hasta el exilio sobre sus hombros.

Siendo un muchacho inquieto, estudioso, comprendió que las armas serían el camino para acelerar las transformaciones que soñaba para  su patria y como tantos otros intelectuales de la época ingresó al Movimiento 19 de Abril(M-19), pero muy pronto comprendió que el camino de las armas tampoco era el correcto como lo asimilaron otros grandes revolucionarios de ese entonces, los hermanos Oscar William Calvo y  Ernesto Rojas, además de varios de sus copartidarios en las filas del M, como el mismo Jaime Bateman Cayón, Antonio Navarro, Otty Patiño o Vera Graves entre otros.

Después de firmar el acuerdo de paz, de tiempos de prisión y tortura, de soñar con una nueva Carta Política que rigiera el destino de los colombianos, se fue insertando en la vida institucional desde el fogoso campo de la política donde deslumbró como brillante y valiente parlamentario; sus denuncias del saqueo nacional y el escándalo de paramilitarismo y la forma como había cooptado el Estado aún resuenan en el colectivo de la sociedad.

Su visión progresista lo llevaría a confrontar en la plaza pública a una extrema derecha cruel y despiadada, capaz de hacer uso de los más ruines métodos para atornillarse al poder, para no soltar sus privilegios acumulados en 200 años esquilmando del poder.

Su discurso claro y lleno de esperanza lo llevaría al poder, un poder limitado porque las viejas castas, los clanes tradicionales del Frente Nacional disfrazados con diferentes ropajes, hasta camuflados de progresistas se hicieron a la mayoría del Congreso y allí se atrincheraron para impedir que desarrollara su programa de gobierno, al lado de una macabra alianza, medios de comunicación y altas cortes. El trío perfecto para poner el palo en la rueda.

Esos mismos dueños del poder con sus tradicionales medios de manipulación informativa se dedicaron a distorsionar la realidad del gobierno, a minimizar los grandes logros en reforma agraria, incautación de drogas, avances en salud, la inclusión, el crecimiento económico, el control de la inflación, la caída del desempleo, el aumento del turismo, de la inversión extranjera y a maximizar escándalos y hechos triviales.

Paralelo a esto comenzaron un lobby con sus pares de la extrema derecha norteamericana en busca de tumbar al presidente mediante un frentero golpe de Estado, han sido recurrentes los viajes a Estados Unidos de parlamentarios colombianos y candidatos presidenciales buscando la descertificación al gobierno en su lucha contra el narcotráfico pese al récord de incautaciones de droga.

Como si algo faltara, la inteligencia colombiana ha documentado 32 intentos de asesinato al presidente Petro, incluyendo lanzamiento de misiles al avión presidencial. Han combinado todas las formas de lucha para acabar con el presidente y su gobierno, por desprestigiarlo usando unos medios de desinformación que sin reato alguno mienten y manipulan las 24 horas del día. Toda esta narrativa hace más grande a Petro.

No descarto que ahora entre los múltiples enemigos ganados por el Presidente Petro, se sume el Mossad, máquina internacional de muerte israelí que va por el mundo asesinando impunemente a quienes enfrenten al estado genocida y no es paranoia como decían con el golpe de estado, hasta que la prensa española los puso en la picota pública.

Petro nos dio cátedra de dignidad y soberanía, expresiones de las que la extrema derecha no tiene ni idea de su significado y alcances, enfrentó al imperio más poderoso del mundo y lo forzó para que los nacionales deportados llegaran a su patria como seres humanos, no como perros rabiosos amarrados a un avión después de años de producir riqueza en dicho imperio. 3.000 colombianos han retornado como personas sujetas de derechos.

También reconstruyó la diplomacia internacional y la puso al servicio del país, ya las embajadas no son escampaderos y centros vacacionales de políticos mafiosos para hacer negocios personales y ciertos grupos privilegiados.

Aún con sus muchas equivocaciones y traiciones de su entorno cercano, Gustavo Petro ya escribió el capítulo más grande de nuestra historia republicana, ya hizo la tarea subiendo uno a uno los escaños del poder sin que le regalaran nada por apellidos, alcurnias, linajes o herencias del contaminado poder, trazó una ruta que ya les corresponderá a sus herederos, a sus seguidores seguirla, terminar de consolidarla o rifarla y venderla al mejor postor como Lenin Moreno en Ecuador.

Con Petro a la cabeza o desde la orilla como guía, incluso sin Petro, el progresismo tiene ahora un camino para seguir las transformaciones del país, rescatar las que le negaron al actual gobierno y seguir arrebatándole pedazos de poder a estas familias y gremios hegemónicos que se autoproclamaron dueños de Colombia  con todo incluido, dueños del Congreso, del presupuesto nacional, dueños de las embajadas, de la contratación pública, dueños de la tierra productiva, dueños de los obreros, a quienes la “indiamenta” (como nos llaman a los de abajo) le repugna y no es buena sino para producir riqueza como esclavos. Petro nos demostró que indios, negros y mestizos somos los mismos y en igualdad de derechos, nos reivindicó a todos.

El progresismo tiene una enorme responsabilidad, dar continuidad a las luchas de Petro, sin caudillismos, pero con unidad, romper con los egos personales y las luchas internas por pedazos de poder. Incluso la propia familia de Petro nunca pudo entender el momento histórico que vivimos.

Al día de hoy el progresismo se perfila para quedarse en el poder, la extrema derecha está desesperada, desorientada, aferrada al insulto y la descalificación, no se ponen de acuerdo sino en eso, no cautivan a nadie, no proponen, su base es una recua de twitteros desenfrenados vilipendiando y calumniando al Presidente Petro y su equipo gobierno.

A Petro lo hacen grande los virulentos ataques a diario, las traiciones de sus colaboradores a quienes les tendió la mano y lo mordieron, se equivocó al creer que compartiendo el poder con parte de esas élites reflexionarían y ayudarían a empujar el barco, pero se dedicaron hacer negocios y a confabular en su contra. Conspiración pura y desde adentro.

La alianza de poderosos gremios con sus medios de desinformación, el valor para encarar el estado genocida de Israel, hicieron a Petro el Grande, lo situaron en el pedestal más alto de la historia contemporánea de América Latina, no lograron vencerlo, no lo derrotaron.

Urabá, julio de 2025.