sábado, 13 de mayo de 2023

Más impunidad, más corrupción

Hay que respaldar al senador Ávila en lo que proponga para corregir esta situación tan aberrante y el respaldo debería ser liderado desde ASCUN.

Por: Luis Alfonso Ossa/ Opinión/El Pregonero del Darién.

Médico/ Luis Alfonso Ossa
Entre los temas abordados esta semana por el médico, Luis Alfonso Ossa, en sus tradicionales notas de opinión, destacamos sus conceptos sobre el artículo de la Silla Vacía titulado: “Fiscalía Cambalache” y la denuncia del senador Ariel Ávila sobre otro foco del delito, en esta ocasión entre docentes universitarios, o sea más impunidad, más corrupción.

"Acaso la única ganancia en este cruce con el presidente es que la incompetencia de Barbosa, y la corruptela de la FGN se han hecho más visibles, que es un despliegue de maldad insolente no hay quien lo niegue, posibilitando el ambiente para que Naciones Unidas nombre una comisión contra la impunidad en Colombia, donde vivimos revolca’os en un merengue, y en el mismo lodo todos manosea’os, que aclare y juzgue los casos en que la Fiscalía, problemática y febril, deniega justicia"(Fiscalía Cambalache) 

Creo que este artículo de La Silla Vacía es la mejor presentación que podría tener el documento con el cual el gobierno colombiano  solicitará a la Corte Penal Internacional ( C. P. I) que acepte  la denuncia del periodista Guillen, la misma de la que la Fiscalía no parece tener razón clara como lo demostró la desproporcionada cólera en la que entro el titular Barbosa cuando el presidente Petro indagó por ella recibiendo solo insultos y amenazas, lo que  presagia una muy segura impunidad si no interviene la Justicia Internacional

Otra olla podrida

Pero las medidas que hay que tomar para cortar de raíz este otro foco de corrupción, gravísimo por darse en el escenario educativo  donde el país tiene que producir con urgencia otra gran reforma sopena de que nuestros profesionales pierdan la poca competitividad  qué puede quedarles, esas medidas tendrán que tomarse apoyadas en instrumentos coercitivos qué judicialice, si es necesario   a quienes han defraudado al Estado además de que han contribuido a deteriorar  nuestro   sistema educativo como lo muestra el senador Ávila. creándose una especie de delincuencia del tablero, la misma que no puede producir ciudadanos de bien y mucho menos podemos esperar que forme profesionales confiables y competitivos. 

Las medidas   que deben tomarse entonces para  corregir  el degradante nivel al que ha llegado ese puñado de Profesores corruptos, deben ser además de académicas, judiciales para no permitir que ese desfalco al Estado se quede en  burocráticos e  inocuos comités de ética que "castigan" con una sola jalada  de las orejas, muchas veces hecha esta por parte de  quienes resultan ser sus cómplices  empotrados en la dirección de las mismas  universidades, primando  finalmente   la solidaridad de cuerpo con los sinvergüenzas que hacen las trampas para terminar recibiendo unas mesadas altísimas mientras los profesores de cátedra  en ocasiones no tienen  ni para los pasajes.

Hay que respaldar al senador Ávila en lo que proponga para corregir esta situación tan aberrante y el respaldo debería ser liderado desde ASCUN.