Hoy tres de mayo, Día Internacional de la Libertad de Prensa, hace 19 años, nació en Urabá este medio de comunicación.Por:
Wilmar Jaramillo Velásquez/Director/El Pregonero del Darién

Wilmar Jaramillo Velásquez

Orgullosos celebremos hoy nuestro aniversario número 19, de haber iniciado labores periodísticas frente a este medio informativo, fue un grupo de soñadores, poseídos por esa locura cuerda y quijotesca que comprendió la falta que le hacía a Urabá un medio de comunicación, con identidad propia, que no se pareciera a los ya existentes, pero que se convirtiera en una verdadera opción comunicacional para los retos de una región sometida a un crecimiento desbordado.
Desde
el comienzo teníamos dos alternativas, optar por el camino fácil de la
adulación y el tape tape a una clase política generosa para silenciar voces con
jugosas sumas de dinero, lamentablemente públicos, de las mismas comunidades
que resultarán afectadas el silencio comprado.
Podíamos
haber escogido el cómodo camino del aplauso a los desafueros recurrentes de
nuestros funcionarios públicos, en su mayoría claro está, no todos caben en la
misma bolsa.
Muy
seguro que en 19 años ordeñando la vaca pública, hoy tendríamos una abultada
billetera, pero el peso de nuestra conciencia no nos permitiría mirar a la cara
a los hijos, a los nietos, a la hora de inculcarles los esquivos valores de la sociedad
de hoy.
Hicimos
lo correcto, escogimos el camino más difícil, el espinoso; la degradada clase política
nos odia, nos detesta y nos cierra puertas, eso significa que estamos haciendo
las cosas bien y eso nos reconforta, es el mejor premio en estos 19 años de
labores.
Hoy
Colombia vive un momento crucial para encaminarse por un futuro más equitativo
y es justamente la llamada “gran prensa” que de grande no tiene nada, sino todo
lo contrario, grande, pero en mezquindad, se ha dedicado armar una tenebrosa alianza
con esa clase política que no quiere ceder una pequeña porción de los grandes privilegios
de los que ha vivido durante 200 para ponerle el palo a la rueda del cambio.
Se
devela públicamente una prensa repugnante, especializada en fabricar mentiras,
en sembrar odio y esconderse cobardemente en la sagrada libertad de expresión. Tampoco
podemos pedir menos, pues son los mismos dueños esa mal llamada “gran prensa”,
los dueños de los grandes monopolios, incluyendo los bancos.
Frente
a esta arremetida de la clase dominante, los medios alternativos han jugado un
papel primordial para llevarle a millones de colombianos, una información
decente, mejor elaborada, basada en fuentes reales y creíbles, para evitar caer
en la grotesca manipulación del poder de esos medios.
La
llamada “gran prensa” no ha sido removida por la opinión pública, por la
sociedad, porque descansa sobre multimillonarias fortunas, son máquinas del poder
empresarial para fabricar y sostener sus propios intereses, pero de información
y libertades conocen poco.
Nosotros
seguiremos haciendo la tarea desde la provincia, con modestia, con muchas limitaciones,
pero con firmeza.
19 años
después, levantamos airosos la llama encendida con Teresa Muñoz, con Geovanni
Montoya, con Aleyda Gaitán, Natalia y Wilmar Jaramillo Gaitán, con nuestros
fieles lectores, anunciantes, con nuestros columnistas y con aquellos amigos y aliados
quienes silenciosamente y sin ningún protagonismo nos han apoyado. Hoy les ratificamos
que seguimos de pie, que lo construido no está en venta, que no permitiremos que
nos incluyan en la vulgar subasta de los mercaderes del periodismo.
“Para ejercer el periodismo, ante
todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos
periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los
demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus
tragedias". Ryszard Kapuscinski.
Urabá/mayo 3/2023
