sábado, 13 de mayo de 2023

Ucrania

Los generales han abordado la troika en las temidas asonadas del invierno. El verano fue de un azul de humo.

Por: Juan Fernando Uribe*/Opinión/ El Pregonero del Darién

Médico Juan Fernando Uribe

Tal vez un oso hibernaba en las estepas cuando la nieve le resultó hostil y el pedernal sintió el dolor de los antiguos palacios.

Para los desfiles no bastaron los misiles, y las bombas volvieron a recrear su vejez de aviones quietos.

Los zares no esperaron la masacre liberadora, ni los gulags quisieron seguir siendo espectros de cinematógrafo.

Un acorazado quiso cruzar los mares y desde su mástil planear otras batallas al lado del hielo.

Era el fin de las viejas alquimias para que el sol no muriera lejos de Siberia y las llanuras alimentaran los ciervos, allá donde antes murió el coraje.

Los generales han abordado la troika en las temidas asonadas del invierno. El verano fue de un azul de humo.

Un velo cubrirá en un tiempo sin historia el avance del imperio tras la frontera arrasada.

Y no podrán las tentaciones de los cruceros por los mares, traer la bonanza después de que la jauría haya muerto.

*Médico pediatra.