martes, 9 de agosto de 2016

“El político colombiano es un ladrón, un corrupto en toda la extensión de la palabra”


 “Quienes  están  en el poder  son unos tontos, una gente  sin moral, por Uribe y el Procurador  ciento cierta ternura, cierto pesar, ellos  manejan  mal el poder, pero no es nada personal, nunca hago una caricatura con rabia o resentimiento” Matador.

 “Colombia es un estado pobre  con chasis de  rico, tenemos una mentalidad  de limosneros, damos el pescado, pero no enseñamos  a pescar y los políticos son  corruptos y ladrones  en toda la extensión de la palabra” Matador.


Julio Cesar González, Matador, con el periodista

 Wilmar Jaramillo Velásquez, durante la entrevista

Luego de unas largas pausas comunicacionales y unas tantas emboscadas vía WhatsApp, atrapamos al Matador, a Julio Cesar González, el caricaturista de moda en Colombia y de quien dicen es el más visto, leído, comentado, amado y odiado del momento. Sus trazos críticos, agudos y contundentes, generan todo tipo de pasiones en un país cada vez más polarizado. Lo atrapamos en su apartamento de Pereira, un apacible entorno entre la Terminal de Transportes y la salida para Armenia. Matador le huye a la fama, a la lisonja, a la lambonería, le da miedo que lo suban a un pedestal, para luego bajarlo, por eso es esquivo con los cocteles, y las reuniones ruidosas. Bajo perfil, bajo perfil…
Julio Cesar González, Matador, en su residencia de Pereira


Acababa de regresar de practicar su deporte favorito, montar bicicleta por carreteras destapadas y pedregosas, llegó con una rodilla repelada como prueba contundente de su jornada mañanera.

No le dimos tregua, habíamos recorrido casi 800 kilómetros desde el Urabá Antioqueño para entrevistarlo y disponíamos de 30 minutos (que se convirtieron en hora y media de amena charla) y entre tinto y tinto que el mismo servía, entramos en materia, no le hizo el quite a ninguna pregunta, nada de verónicas, ni muletillas, con el mejor acero toledano en mano, el diestro del humor, entró fue a matar, dando firmes estocadas a cada una de las impertinentes preguntas. No se amorcilló un solo instante. El redondel le quedó corto y el ambiente estaba propicio para la jornada. Se puede decir que había cartel de lujo.



Matador fue duro y preciso con la clase política, a la que no dudó en calificar de ladrona y corrupta, al procurador al que denominó, retrógrado y camandulero dijo que lo más importante para él es su familia y no el nombre que ha construido, percibe un ambiente de paz para Colombia, dijo que nunca hace una caricatura con rabia, nada personal, que cuando lo alaban se hace el guevón y que viene una reforma tributaria la hifueputa…  La entrevista completa, será  subida a  este blog, la misma que será publicada en la edición impresa de EL PREGONERO DEL DARIÉN.

Caricaturas del entrevistado, tomadas de El Tiempo.