“Quienes están
en el poder son unos tontos, una
gente sin moral, por Uribe y el
Procurador ciento cierta ternura, cierto
pesar, ellos manejan mal el poder, pero no es nada personal, nunca
hago una caricatura con rabia o
resentimiento” Matador.
“Colombia es
un estado pobre con chasis de rico, tenemos una mentalidad de limosneros, damos el pescado, pero no
enseñamos a pescar y los políticos
son corruptos y ladrones en toda la extensión de la palabra” Matador.
Julio Cesar González, Matador, con el periodista
Wilmar Jaramillo Velásquez, durante la entrevista
Luego de unas largas pausas comunicacionales y unas tantas emboscadas vía WhatsApp, atrapamos al Matador, a Julio Cesar González, el caricaturista de moda en Colombia y de quien dicen es el más visto, leído, comentado, amado y odiado del momento. Sus trazos críticos, agudos y contundentes, generan todo tipo de pasiones en un país cada vez más polarizado. Lo atrapamos en su apartamento de Pereira, un apacible entorno entre la Terminal de Transportes y la salida para Armenia. Matador le huye a la fama, a la lisonja, a la lambonería, le da miedo que lo suban a un pedestal, para luego bajarlo, por eso es esquivo con los cocteles, y las reuniones ruidosas. Bajo perfil, bajo perfil…
Julio Cesar González, Matador, en su residencia de Pereira
Acababa de regresar de practicar su deporte favorito, montar bicicleta por carreteras destapadas y pedregosas, llegó con una rodilla repelada como prueba contundente de su jornada mañanera.
No le dimos tregua, habíamos recorrido casi 800 kilómetros desde el Urabá Antioqueño para entrevistarlo y disponíamos de 30 minutos (que se convirtieron en hora y media de amena charla) y entre tinto y tinto que el mismo servía, entramos en materia, no le hizo el quite a ninguna pregunta, nada de verónicas, ni muletillas, con el mejor acero toledano en mano, el diestro del humor, entró fue a matar, dando firmes estocadas a cada una de las impertinentes preguntas. No se amorcilló un solo instante. El redondel le quedó corto y el ambiente estaba propicio para la jornada. Se puede decir que había cartel de lujo.
Matador fue duro y preciso con la clase política, a la que no dudó en calificar de ladrona y corrupta, al procurador al que denominó, retrógrado y camandulero dijo que lo más importante para él es su familia y no el nombre que ha construido, percibe un ambiente de paz para Colombia, dijo que nunca hace una caricatura con rabia, nada personal, que cuando lo alaban se hace el guevón y que viene una reforma tributaria la hifueputa… La entrevista completa, será subida a este blog, la misma que será publicada en la edición impresa de EL PREGONERO DEL DARIÉN.
Caricaturas del entrevistado, tomadas de El Tiempo.


