Crónicas del Camino por: Wilmar Jaramillo Velásquez
Director EL PREGONERO DEL DARIÉN
Ángel Pastor Pardo Soto no fue profeta en su tierra Arbeláez Cundinamarca, pero si lo fue en Urabá, la tierra que lo acogió con fraternidad, amor y respeto. Aquí echó raíces y veía crecer sus nietos, con la pasividad y serenidad del abuelo tierno y querendón.
Mientras visitaba Chigorodó, pueblo de sus afectos y morada de su compañero de batallas, Jairo Goez Sepúlveda, un infarto traicionero y certero le arrebató la vida. Se fue como vivió tranquilo y en la paz sosegada de su alma.
Con Jairo Goez había fundado el dueto Gopar, 38 años atrás, un matrimonio que solamente la muerte pudo separar; un dueto que hizo historia en Urabá y fuera de ella.
Ángel Pastor era un tecnólogo agroindustrial, pero su verdadera vocación era la docencia, maestro por naturaleza. Un extraordinario ejecutor de la guitarra.
Enamorado de la música colombiana, compartía siempre con Jairo Goez y el también Músico, Rubén Darío Valencia, la preocupación por el poco interés que se está dando a la música de nuestras raíces, de nuestros ancestros.
Ángel Pastor contaba entre risas y recuerdos escondidos: “En Chigorodó, había una discoteca que se llamaba la Y, allí nos invitaron a tocar y se armó una teletón para reunir fondos para comprar una guitarra, se recolectaron doce mil pesos, eso fue todo un acontecimiento”, reviviendo los momentos del inicio de Gopar, cuando no tenían ni instrumentos e incluso para sus presentaciones, otros músicos del pueblo les prestaban un tiple.
Ángel Pastor también esculcó en el guarniel de los recuerdos durante una crónica publicada recientemente en EL PREGONERO DEL DARIÉN: “Una vez ganamos un concurso musical y el premio fueron quince mil pesos, partidos equitativamente de a siete mil quinientos para cada uno, pero para ser reinvertirlos en instrumentos musicales, o cuando en otro triunfo nos dieron guitarra, grabadoras y bicicletas”
Ángel Pastor era un hombre reposado como son los artistas, sencillo, jamás alardeaba de sus conocimientos musicales, más preocupado por enseñar que por otra cosa, gran amigo, excelente conversador y hombre de fe.
Así lo recordaron los innumerables amigos que se concentraron alrededor de su catafalco, encabezados por el acalde de Chigorodó, Daniel Álvarez Sossa para despedirlo, más no para llorar; para cantarle canciones, melodías que el viento llevaba libres como su espíritu. Sonidos armoniosos para que llegaran hasta el Olimpo; el hogar de los dioses, en ese panteón griego donde Zeus aún vigila la memoria de los creadores, de los amantes de lo sublime.
Solistas, duetos, tríos y coros, guitarras y pianos en una sola armonía, produciendo sonidos agradables al oído, como en las crónicas de Alfonso X el sabio.
Pastor fue el autor del himno del municipio de Chigorodó, el Himno de las Familias Misioneras de Colombia y su composición más reciente fue una canción titulada “Apartadó orgullo Nacional”, a raíz del aniversario número 50 de este municipio.
Una serenata fue el preámbulo al funeral de Ángel Pastor, cuyo cuerpo fue sepultado al medio día de hoy domingo en Chigorodó, su cuerpo, porque su alma inquieta y creadora no muere , vivirá en los jóvenes que hoy quieren seguir su legado y amor por la música colombiana, en su inseparable amigo, Jairo Goez Sepúlveda, en Rubén Darío Valencia, el dueto Dorado, Los Inseparables y en los demás artistas que lo conocieron y tuvieron la oportunidad de compartir con él, de aprender.
Ángel Pastor se fue en medio de una nube de flores blancas, en medio de pasillos, boleros, cumbias y guabinas, de los caminos viejos de José A. Morales, de aplausos de amigos y alumnos, pero se queda en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de compartir con él, una serenata, una canción, un café o un simple saludo al cruzar por estas calles de la vida.
Velación del artista -Ángel Pastor Pardo Soto
Urabá-Abril-21 de 2018.
velación del artista, Ángel Pastor Pardo Soto
Fotos: EL PREGONERO DEL DARIÉN
Himno de Chigorodò
Coro
Con tesón y alegría de un pueblo
Paraíso de ensueño y amor
Es orgullo Katío su ancestro (bis)
Rio de guaduas es Chigorodó
I
Fue el crucero de Dios y los hombres
Es eje central de Urabá
Donde a golpes de hachas llegaron
Muchos hombres de fuerza inmortal
Con su ejemplo de Zúñiga y Díaz
Explotando la tierra voraz
Porque un río altanero los guía
A este pueblo de origen guadual
II
Desde Abibe se admiran sus faces
Fueron selvas y furia animal
Fueron taguas, lagunas y ríos
Los cimientos de un clan natural
Fue escenario de un pueblo Katío
Viejos sabios de un plan natural
Mano Pío y su Juana retornan
Mil reflejos de río inmortal
III
Hoy en día el progreso en su emblema
Antioqueña esta hermosa región
De otras partes son gentes que llegan
A buscar un futuro mejor
Solidarios brindemos al mundo
Muchos frutos de suave sabor
Que procesan las manos labriegas
De este pueblo de Chigorodó
IV
El empuje y vigor de tus hijos
Valentía de noble ambición
Fuertes golpes surcaron el suelo
Dando frutos de fino verdor
Los ocasos por garzas se adornan
Se vislumbra los rayos del sol
Los equinos, rumiantes y aves
Pisotean el dulce mangón
V
Perezoso un río se aleja
Con tristeza se une al León
Ya no existen sus bosques y guaduas
Golondrinas que canten a Dios
El recuerdo en mañanas y tardes
Aletea un mensaje de amor
Por tu paz y justicia aclamemos
Por tus hijos de Chigorodó.
Autor: Ángel Pastor Pardo Soto