Llegó al Diario del Otún mediante un
puente tendido por Hugo Ocampo Villegas y de ahí no ha parado un solo día
de hacer caricaturas. En el País de Cali, se lo han aguantado veinte años y
como si algo faltara lleva acuestas seis premios Simón Bolívar. Todo un
récord.
Tertuliando con Mheo en su apartamento de Pereira
Crónicas del Camino por: Wilmar Jaramillo Velàsquez
Mario Hernando
Orozco Gallego (Mheo), lleva media docena de premios Simón Bolívar a cuestas,
nació en Pereira, hace 46 años y desde muy pequeño supo que era lo que iba
hacer en su vida, rayar y rayar hojas a su antojo.
Mheo, llegó al
antiguo Diario del Otún, por un puente que le tendió el redactor
deportivo Hugo Ocampo Villegas, quien conocía de su afición por la caricatura y
de inmediato se conectó con sus páginas editoriales.
Ocampo Villegas
había visto una caricatura del naciente Mheo, atrevida por
cierto, donde mostraba una faceta del futbolista
Jhon Edison Castaño, un joven jugador del Deportivo Pereira que se
perdió rápidamente por los vericuetos de la fama y el dinero
y cuyo brillo fue flor de un día.
Jornada de tintos con Mheo en el Ùnico de Dosquebradas
Compartiendo con
Mheo prolongados tintos en el Centro Comercial Único de Dosquebradas, en una
lluviosa tarde abril, comentábamos en medio de gran sarcasmo, que casi le
tocaba pagar para que le publicaran sus trazos.
Lo recuerdo como
un muchacho inquieto, que iba de prisa pero seguro, si bien había saltado de colegio
en colegio y repetido algunos años, al cruzar su bachillerato, ordenó
rápidamente su vida, en todos los sentidos, terminó comunicación social y
periodismo en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, luego hizo tres semestres de
economía y finalmente le añadió a su palmarés una maestría en Estudios
Políticos en la Universidad Javeriana, tampoco pierde oportunidad para
participar en seminarios y diplomados donde considera que puede obtener algo de
conocimiento.
Con Mheo
teníamos casi que a diario, y por esa época en que compartíamos en el Diario
del Otún, discusiones del acontecer regional y nacional. Había tomado la
costumbre de discutir conmigo los temas del día, antes de sentarse a realizar
su caricatura.
Mheo en jornada deportiva
Los diálogos
comenzaban en la sala de redacción del periódico y terminaban en un
autoservicio que estaba a dos cuadras del Diario sobre la carrera octava, allí,
luego de un café y una comida rápida, regresábamos, él a entregar su
caricatura, y yo a terminar mi página. Eso se volvió rutina por mucho tiempo y
desde ahí trabamos una amistad que se ha prolongado por más de 20 años.
Entre las
historias o anécdotas poco contadas de Mheo, figura el día que prestó
plata para irse a la capital en busca de futuro de sueños e
ilusiones, a mostrar su trabajo provinciano a los "Duros
de Bogotà"
Tenía 19 años,
ya publicaba en El Diario del Otún, empacó cuatro cosas en un bolso y armó
una carpeta con dos docenas de caricaturas y partió resuelto a regresar con el
triunfo. La fría y esquiva capital lo esperaba.
Allí no la tuvo
fácil, se había inscrito en un seminario, del cual no entendía mucho, pero
estaba seguro que esta sería la oportunidad para saltar un peldaño en su
vida, los primeros días fueron de tensión, ansiedad y poca productividad.
En la capital siempre miran al hombre de provincia con recelo y
desconfianza, pero Mheo no iba resuelto a dejarse vencer.
En un cruce
casi que fortuito, en uno de los salones donde se realizaba el
seminario, se chocó con uno de los encumbrados ejecutivos del
diario El Tiempo, por esa época, nada màs ni nada menos
que el director de la revista Elenco y editor de la
edición dominical, la publicación màs importante y rigurosa de esa
casa editorial.
Mheo, caricaturista con sello propio
Como empujado
por una fuerza extraña y aprovechando los segundos que tenía, le hizo,
frente, sin pensarlo dos veces se le presentó y le
mostró su carpeta, el hombre màs impresionado por la osadía del
muchacho que por su trabajo, le puso una mano en el hombro y
le dijo que al día siguiente se encontraban en la clausura del
seminario.
Mario Hernando
Orozco, Mheo, había dado el paso màs importante en su vida
profesional, pero la angustia sería màs prolongada y critica de lo que esperaba
al día siguiente.
Había terminado
el encuentro, comenzaron y terminaron la entrega de diplomas y el encumbrado
ejecutivo de El Tiempo no aparecía, la angustia y la desesperación
no cabían en la desconfigurada figura de Mheo. La derrota a
la vista, la plata prestada del viaje en veremos, el tiempo
perdido, ilusiones que se apagaban.
La última
carta no estaba jugada y se la jugó, era la fe y le pidió a su
creador un empujoncito, y vaya que lo tuvo, cuanto estaban recogiendo las sillas y a punto de cerrar el salón, el esperado ejecutivo
llegó, luego de sortear un fuerte trancón vehicular en el
centro de Bogotá.
La caricatura política, el pan de cada día
Mheo, volvió
a nacer, el aire comenzó a fluir y su rostro
se fue iluminando a medida que el hombre iba pasando
sus caricaturas y sonreía como gesto de aprobación, sin mucha
ceremonia las observó y le dijo en seco : "cuánto aspira ganar"
mientras lo auscultaba con una mirada inquisidora. Así entró Mheo
por la puerta grande, al medio de comunicación escrito màs
poderoso de Colombia: fue una mezcla de decisión, terquedad, ganas
y al final el empujoncito de la fe, que nunca niega.
Pero es
que Mheo, es un hombre íntegro, ricamente espiritual, esa su gran fortaleza,
serio, tiene más pinta de ejecutivo que de caricaturista, de por si sus trazos
reflejan esa personalidad, no es un cuenta chistes, no es un humorista, es un
artista que refleja la cotidianidad del país con crudeza, con pulso firme,
además una realidad tan fatal la que estamos viviendo y la que él registra en
sus trabajos, deja poco espacio para el humor, por eso la caricatura cada día
es más seria, más cruda , mordaz y real, màs denuncia social.
El sello de la
caricatura de Mheo, es el sarcasmo, el contenido político, la crítica
demoledora pero respetuosa, tal vez su formación como periodista y sus estudios
políticos le han dado esa madurez de pensamiento crítico constructivo, una
integralidad que se ve reflejada en su obra, profesional y creativo. Pero lo
más importante es tener sello propio, no parecerse a nadie, por influencia que
pueda tener de los grandes en este arte.
Mheo, estaba en
el curubito del éxito de su carrera en la Revista Cambio, cuando esta se
desplomó, cayó la revista pero èl él no, se ha mantenido incólume, luego lo
adoptaría el periódico El País de Cali, donde se lo han aguantado por veinte
años, también ha publicado en en La Patria de Manizales y El Espectador.
Caricatura de denuncia, de alto contenido social
Pero hablar de
Mheo sin mencionar a Pilar Castillo, su otra mitad, todo quedaría inconcluso,
ellos se encontraron para siempre; si la pareja perfecta o ideal existiese, es
esta y de dicha unión nació Isabela, como para seguir conjugando, unión,
familia y amor, pero si no menciono a Mafalda, su mascota, una agraciada y
tierna perra, inseparable amiga de la familia, estoy seguro que seré
regañado.
Isabela viajó a
Francia para adelantar estudios superiores, justamente en el marco de esos
sinsabores que en ocasiones nos brinda la vida, las de cal y las de arena, la
misma semana del fallecimiento de su padre don Gildardo Orozco, su parcero y
compañero de ires y venires, ella viajaba a otras latitudes. Otros sueños la
esperaban.
Pilar o “Pili”
como cariñosamente la llaman, es una exitosa diseñadora de carteras de cuero,
ahora le ha agregado la línea de joyas y accesorios, con espíritu de
empresaria casi que desde niña. La otra Mitad de Mheo.
Mheo con "Pili", su otra mitad y la infaltable e inquieta Mafalda
Hoy el arista
dicta conferencias en diferentes escenarios, ilustra revistas y libros, y
combina su trabajo con la cátedra universitaria.
Aquí una
síntesis de Mheo, durante entrevista con Mónica Osorio para El Diario del Otún,
publicada el 28 de octubre del año 2012:
¿Quién es Mario
Hernando Orozco?
Un fulano que se
crió a dos cuadras del estadio y no le gusta el fútbol, se casó hace 18 años,
tiene una hija de 13, llora viendo el Boletín del Consumidor, valora la
honestidad en la amistad y le pagan por hacer caricaturas.
Además de la
política, ¿en qué otros temas se basa para realizar sus caricaturas?
Los temas de
actualidad. Pero los temas políticos son los mejores para hacer caricaturas.
Son un verdadero “bocatto di cardinale”
¿Por qué dibujar
con estilo sarcástico, burlesco y con humor?
- ¿Y por qué no?
(ja, ja, ja) El sarcasmo y el humor son componentes esenciales de las buenas
caricaturas. Lo burlesco no mucho, en tanto que se trata más bien de la crítica
necesaria y franca frente al poder.
Mheo conferencista
Pereira- Julio de 2018







