martes, 17 de julio de 2018

Tertuliando con Mheo

Llegó al Diario del Otún mediante un puente tendido por Hugo Ocampo Villegas y de ahí no ha parado un solo día  de hacer caricaturas. En el País de Cali, se lo han aguantado veinte años y como si algo faltara lleva acuestas seis premios Simón Bolívar. Todo un récord. 

                             Tertuliando con Mheo en su apartamento de Pereira

Crónicas  del Camino por: Wilmar Jaramillo Velàsquez

Mario Hernando Orozco Gallego (Mheo), lleva media docena de premios Simón Bolívar a cuestas, nació en Pereira, hace 46 años y desde muy pequeño supo que era lo que iba hacer en su vida, rayar y rayar hojas a su antojo. 

Mheo, llegó al antiguo Diario del Otún, por un puente  que le tendió  el redactor deportivo Hugo Ocampo Villegas, quien conocía de su afición por la caricatura y de inmediato se conectó con sus páginas editoriales.

Ocampo Villegas había  visto una caricatura  del naciente Mheo, atrevida por cierto,    donde  mostraba  una faceta  del futbolista Jhon Edison Castaño, un joven jugador del Deportivo Pereira  que se perdió  rápidamente por los vericuetos  de la fama y  el dinero y cuyo brillo fue flor  de un día.

Jornada de tintos  con Mheo en el Ùnico  de Dosquebradas

Compartiendo con Mheo prolongados tintos en el Centro Comercial Único de Dosquebradas, en una lluviosa tarde abril, comentábamos en medio de gran sarcasmo, que casi le tocaba pagar para que le publicaran sus trazos.

Lo recuerdo como un muchacho inquieto, que iba de prisa pero seguro, si bien había saltado de colegio en colegio y repetido algunos años, al cruzar su bachillerato, ordenó rápidamente su vida, en todos los sentidos, terminó comunicación social y periodismo en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, luego hizo tres semestres de economía y finalmente le añadió a su palmarés una maestría en Estudios Políticos en la Universidad Javeriana, tampoco pierde oportunidad para participar en seminarios y diplomados donde considera que puede obtener algo de conocimiento. 

Con Mheo teníamos casi que a diario, y por esa época en que compartíamos en el Diario del Otún, discusiones del acontecer regional y nacional. Había tomado la costumbre de discutir conmigo los temas del día, antes de sentarse a realizar su caricatura. 

Mheo en jornada  deportiva

Los diálogos comenzaban en la sala de redacción del periódico y terminaban en un autoservicio que estaba a dos cuadras del Diario sobre la carrera octava, allí, luego de un café y una comida rápida, regresábamos, él a entregar su caricatura, y yo a terminar mi página. Eso se volvió rutina por mucho tiempo y desde ahí trabamos una amistad que se ha prolongado por más de 20 años. 

Entre las historias o anécdotas  poco contadas de Mheo, figura  el día que prestó plata para  irse a la capital en busca  de futuro de sueños e ilusiones, a mostrar  su trabajo provinciano a los "Duros  de  Bogotà"

Tenía 19 años, ya publicaba en El Diario del Otún, empacó cuatro cosas  en un bolso y armó  una carpeta con dos docenas de caricaturas y partió resuelto a regresar con el triunfo. La fría y esquiva  capital lo esperaba.

Allí no la tuvo fácil, se había inscrito en un seminario, del cual no entendía mucho, pero estaba seguro que esta sería  la oportunidad para saltar un peldaño en su vida, los primeros días  fueron de tensión, ansiedad y poca productividad. En la capital siempre  miran al hombre de provincia  con recelo y desconfianza, pero Mheo no iba resuelto a dejarse  vencer.

En un cruce casi  que fortuito, en uno de los salones donde  se realizaba el seminario, se chocó  con uno de los encumbrados ejecutivos  del diario El Tiempo, por esa  época, nada  màs ni nada  menos  que el director  de  la revista Elenco y editor  de  la edición dominical, la publicación màs importante  y rigurosa  de esa casa editorial.

Mheo, caricaturista  con  sello propio

Como empujado por una fuerza extraña y aprovechando los segundos  que tenía, le hizo, frente,  sin pensarlo dos  veces  se le presentó y le mostró  su carpeta, el hombre màs impresionado por la osadía  del muchacho  que por  su trabajo, le puso una mano  en el hombro y le dijo  que al día siguiente se encontraban en la clausura  del seminario.

Mario Hernando Orozco, Mheo, había  dado el paso màs importante  en su vida  profesional, pero la angustia sería màs prolongada y critica de lo que esperaba  al día  siguiente.

Había terminado el encuentro, comenzaron y terminaron la entrega  de diplomas y el encumbrado ejecutivo  de El Tiempo no aparecía, la angustia  y la desesperación no  cabían en la desconfigurada  figura  de Mheo. La derrota a la vista, la plata  prestada  del viaje  en veremos, el tiempo perdido, ilusiones  que se apagaban.

La última carta  no estaba jugada y se la jugó,  era la fe y le pidió a su creador un empujoncito, y vaya  que lo tuvo, cuanto estaban recogiendo las sillas y a punto de cerrar  el salón,  el esperado ejecutivo llegó, luego  de sortear  un fuerte trancón vehicular  en el centro de Bogotá.

La caricatura política, el pan de cada día

Mheo, volvió a   nacer, el aire  comenzó a  fluir y su rostro  se  fue iluminando  a  medida  que el hombre iba pasando sus caricaturas y sonreía  como gesto  de aprobación, sin  mucha ceremonia las observó y le dijo  en seco : "cuánto aspira ganar" mientras lo auscultaba  con una mirada inquisidora. Así entró Mheo por  la puerta  grande, al medio  de comunicación escrito màs poderoso de Colombia: fue una mezcla  de  decisión, terquedad, ganas y al final el empujoncito de la fe, que  nunca  niega.

Pero  es que Mheo, es un hombre íntegro, ricamente espiritual, esa su gran fortaleza, serio, tiene más pinta de ejecutivo que de caricaturista, de por si sus trazos reflejan esa personalidad, no es un cuenta chistes, no es un humorista, es un artista que refleja la cotidianidad del país con crudeza, con pulso firme, además una realidad tan fatal la que estamos viviendo y la que él registra en sus trabajos, deja poco espacio para el humor, por eso la caricatura cada día es más seria, más cruda , mordaz y real, màs denuncia social. 

El sello de la caricatura de Mheo, es el sarcasmo, el contenido político, la crítica demoledora pero respetuosa, tal vez su formación como periodista y sus estudios políticos le han dado esa madurez de pensamiento crítico constructivo, una integralidad que se ve reflejada en su obra, profesional y creativo. Pero lo más importante es tener sello propio, no parecerse a nadie, por influencia que pueda tener de los grandes en este arte. 

Mheo, estaba en el curubito del éxito de su carrera en la Revista Cambio, cuando esta se desplomó, cayó la revista pero èl él no, se ha mantenido incólume, luego lo adoptaría el periódico El País de Cali, donde se lo han aguantado por veinte años, también ha publicado en en La Patria de Manizales y El Espectador. 

Caricatura de denuncia, de alto contenido social
           
Pero hablar de Mheo sin mencionar a Pilar Castillo, su otra mitad, todo quedaría inconcluso, ellos se encontraron para siempre; si la pareja perfecta o ideal existiese, es esta y de dicha unión nació Isabela, como para seguir conjugando, unión, familia y amor, pero si no menciono a Mafalda, su mascota, una agraciada y tierna  perra, inseparable amiga de  la familia, estoy seguro  que seré  regañado.

Isabela viajó a Francia para adelantar estudios superiores, justamente en el marco de esos sinsabores que en ocasiones nos brinda la vida, las de cal y las de arena, la misma semana del fallecimiento de su padre don Gildardo Orozco, su parcero y compañero de ires y venires, ella viajaba a otras latitudes. Otros sueños la esperaban.

Pilar o “Pili” como cariñosamente la llaman, es una exitosa diseñadora de carteras de cuero, ahora  le ha agregado la línea de joyas y accesorios, con espíritu de empresaria casi que desde niña. La otra Mitad de Mheo.
 Mheo con "Pili", su otra mitad y la infaltable e inquieta Mafalda

Hoy el arista dicta conferencias en diferentes escenarios, ilustra revistas y libros, y combina su trabajo con la cátedra universitaria. 

Aquí una síntesis de Mheo, durante entrevista con Mónica Osorio para El Diario del Otún, publicada el 28 de octubre del año 2012: 

¿Quién es Mario Hernando Orozco? 

Un fulano que se crió a dos cuadras del estadio y no le gusta el fútbol, se casó hace 18 años, tiene una hija de 13, llora viendo el Boletín del Consumidor, valora la honestidad en la amistad y le pagan por hacer caricaturas.

Además de la política, ¿en qué otros temas se basa para realizar sus caricaturas?
Los temas de actualidad. Pero los temas políticos son los mejores para hacer caricaturas. Son un verdadero “bocatto di cardinale” 

¿Por qué dibujar con estilo sarcástico, burlesco y con humor? 

- ¿Y por qué no? (ja, ja, ja) El sarcasmo y el humor son componentes esenciales de las buenas caricaturas. Lo burlesco no mucho, en tanto que se trata más bien de la crítica necesaria y franca frente al poder. 



      
Mheo conferencista

Pereira- Julio de 2018