En Carepa, dos jóvenes artistas plásticos, han unido sus vidas sentimentalmente, atados por el arte, la creación y el amor por la naturaleza.
Osneyder Sánchez Periñàn y Delsy Ortega
López, la pareja unida por el corazón y el arte.
Por: Wilmar Jaramillo Velàsquez-para EL PREGONERO DEL DARIÈN
Ella es una artista de Carepa, él un joven soñador de Turbo, desde que se vieron por primera vez, se dieron cuenta que sus vidas estarían entrelazadas por el amor y el arte, por los mismos sueños e ilusiones.
Osneyder Sánchez Periñàn , es un artista autodidacta de Turbo, a quien el destino lo puso frente a frente con Delsy Ortega López, una egresada de la Universidad de Antioquia donde se formó como artesana y con estudios en Bellas Artes en la ciudad de Medellín.
Sus vidas están unidas, no solamente por el corazón, sino por el amor al arte, comparten las mismas técnicas y su creación artística tiene el mismo sello, la defensa de la cultura y las costumbres de Urabà, el amor y la defensa de la naturaleza.
Trabajan técnicas como, acuarelas, acrílicos, óleo sobre madera, rostros indígenas, afros, paisajes tropicales.
Una de las obras en las que trabajan,
y que llevarán a New York.
Una obra inteligente, bien lograda, con buenas formas, líneas y manejo prudente del color, muy profesional y madura para la juventud de sus autores, quienes tienen mucho aún por aportar, por explorar, todo un camino por recorrer en el arte, que han escogido como proyecto de vida.
Ahora cada uno trabaja en un obra en particular, con la que participarán en una exposición en la ciudad de Nueva York, nada más y nada menos que de Carepa a la denominada capital del Mundo.
También participan de manera frecuente en los intercambios culturales que se realizan en la región, así como en las ferias artesanales en el Centro Comercial Plaza del Río en Apartadò.
Madera reciclada
Una de las características principales en la obra de esta pareja, es la utilización de madera reciclada de nuestros mares, la misma proviene de las selvas del Chocó, allí los aserradores, la talan y la transportan en balsas por el río Atrato, pero mucha se suelta y el río la expulsa al mar y durante todo este tránsito sufre un proceso natural de inmunización, en el que incluso el sol y la sal del mar, juegan papel importante en su envejecimiento.
Esta madera es “Pescada” luego en el Golfo de Urabà por los artistas, quienes la acaban de procesar, para luego devolverla a la humanidad en vistosas obras de arte. “Nada se pierde, todo se transforma”
También reciclan implementos que ya prestaron la vida útil a los pescadores, como canaletes, bateas, o restos de embarcaciones, para convertirlas en arte.
Sus cuadros más llamativos son rostros emberas, tules y afros, pero también tienen muy representativos en flora y fauna.
Los rostros indígenas,
otra característica de la obra.
Ha sido tal su pasión por el uso de materiales naturales reciclables, que Corpourabá se animó y les dio una capacitación para un mejor manejo de la madera recuperada del mar y de los ríos.
“Queremos salvaguardar las expresiones culturales de Urabà, desde nuestra creación artística” dicen estos jóvenes, con màs camino por recorrer que el recorrido. Entonces, aquello que el amor y el arte ha unido, que nadie lo separe.
Para contactos con los artistas: Taller Galería Crearte: Cels-3233465167-3504060619-e-mail: crearteuraba@gmail.com
Urabà- Junio de 2019.
La madera , en el centro de la obra
El trópico
Nuestros ancestros.