Editorial-diciembre :
Los alcaldes que asumen el nuevo periodo constitucional, tienen que tener total independencia en la toma de decisiones y no convertirse en simples firmones o monicongos de sus patrocinadores.
Wilmar Jaramillo Velásquez- Director-
EL PREGONERO DEL DARIÉN
Poco a poco ha ido haciendo carrera un modelo funesto de gobierno, y es que los patrocinadores de los alcaldes, los aportantes que llaman otros, han asumido tal poder en la administración pública, que se dan el lujo de nombrar los secretarios de despacho claves para fortalecer sus negocios y dichos funcionarios llegan a tener más poder que los mismos alcaldes, cuando no es que los mismos mandatarios venden por dinero contante y sonante las secretarias más importantes, y terminan convertidos en simples firmones o marionetas que los mueven como se les da la gana.
Por eso reviste tanta importancia la captura del alcalde de Murindó, Jorge Eliécer Maturana, y los tropiezos jurídicos en los que se ha visto envuelto el saliente mandatario de Chigorodó Daniel Álvarez Sossa, por que se convierte en un severo y contundente mensaje de la Fiscalía General de la Nación para los alcaldes que asumen funciones este primero de enero; para que sepan que no solamente tienen los ojos fiscalizadores de la comunidad, de la oposición, sino los ojos de los investigadores, para que entiendan de una vez por todas, que no tienen vía libre para abusar de su poder, ni mucho menos para enriquecerse a costa de los dineros públicos.
Si las fuentes judiciales no fallan con la información, hay otros alcaldes de Urabá en la mira de la Fiscalía, además de varios funcionarios con el rango de secretarios de despacho, listos para ser llamados a rendir cuentas a la justicia es muy probable que la vacancia judicial de fin de año, les haya dado una breve tregua, pero los procesos se reiniciarán el próximo año.
Los alcaldes deben comenzar por cuidar su libertad, su reputación y su familia, antes de tomar decisiones equivocada, que luego tendrán que lamentar, se deben rodear de un equipo jurídico, serio, responsable, que estudie y analice juiciosamente las acciones de gobierno a tomar.
No olvidemos que un 80% de los ex alcaldes en Colombia, terminan investigados por los entes de control y el 25% presos.
La sociedad moderna, con los mecanismos de comunicación existentes, el despertar de la ciudadanía, frente a temas tan álgidos cono la corrupción, han ido cerrando el cerco a las viejas mañanas que históricamente han secuestrado el ejercicio político en favor de unos pequeños grupos mafiosos.
Los alcaldes no deben dudar en destituir y o declarar insubsistentes a sus funcionarios ante el menor asomo de vínculos con el delito, y no convertirse en su cómplice, blindándolos y protegiéndoles con grandes costos políticos y de gobernabilidad. Tampoco puede imperar el amiguismo, hay que se drásticos y autónomos, ustedes han sido nombrados gerentes de sus respectivos municipios, la más alta dignidad que un pueblo le puede dar a un ciudadano.
La actividad política es compleja, a veces desagradecida, difícil, el estado lo han armado unos tecnócratas, prácticamente para que no funcione, la maraña de trámites y requisitos para ejecutar un proyecto, para una simple orden de compras, la contratación en sí, es una trampa permanente en la que caen la mayoría de los gobernantes.
Así que mucha serenidad, mucha responsabilidad, señores mandatarios, primero la libertad, no se conviertan en firmones ni en esclavos del poder, recuerden es efímero y que en cuatro años vuelven a su condición normal de ciudadanos del común y que la privación de la libertad es terrible. Salud, buen viento y buena mar.
