martes, 7 de mayo de 2013

Pastrana, el mejor amigo de Uribe


Quien lo creyera, el ex presidente Uribe barrió y trapeó el país, como dicen las comadres, durante más de ocho años, con la honra y dignidad del ex presidente Pastrana, y ahora, en busca de contrapesos para ponerle el palo en la rueda a Santos. Lo busca como ternero huérfano. 

Por: Wilmar Jaramillo Velásquez
Director
EL PREGONERO DEL DARIÉN

Con la “gloria” a cuestas, de ser las cabezas visibles de la ultraderecha recalcitrante y decadente colombiana, aparece el ex presidente Andrés Pastrana, como ternero huérfano, buscando cobijo bajo el poncho desflecado y desteñido del señor del “Ubérrimo”.

Hoy, al lado de su “nuevo mejor amigo” y ya olvidando que Uribe cabalgó sobre los hombros de su dignidad y honra, durante más de ocho años, primero para hacerse elegir presidente, luego para hacerse reelegir, y luego por que le daba la simple gana de hostigarlo cada vez que se hablaba del Caguán.

Como si algo faltara, Uribe se alzó con el partido de Pastrana, lo dejó huérfano de poder, hasta el “Uribito” terminó en los brazos de Uribe, despotricando de su exjefe, pero ahora, en busca de protagonismo, Pastrana, llega donde además no lo han llamado, a ponerle el palo en la rueda a un proceso de paz que él mismo no supo manejar, que le quedó grande, que se le salió de las manos, solamente por congraciarse “con su nuevo mejor amigo”.

Ahora, tras una nueva pelea cazada por el ex presidente Uribe con sus archi-enemigos de Venezuela y no contento de cazar una trifulca todos los días en el país, de insultar y faltarle al respeto al presidente Santos, sale entonces a la palestra el señor Pastrana a exigir, y a chantajear a Santos para que salga en defensa de Uribe, lo indefendible es indefendible, a Uribe le fascina moverse en ese ambiente, de la camorra, del insulto, la palabrota, de la amenaza y que Pastrana le dé gracias a Dios que no se lo encontró en la calle por esos días de ira en la casa de “Nari”, porque muy seguramente le habría dado en la cara por…

El presidente Santos ha dicho lo que debe decir como estadista, la dignidad de los ex presidentes no se maneja con gritos ni insultos, para eso está la vía diplomática, la misma que rompió Uribe, con nuestros vecinos y nos dejó al borde de una guerra, porque sencillamente Uribe no es estadista, es mayordomo.

Que poco carácter, que poca dignidad, que poca honra le sobrevive el ex presidente Pastrana, aunque en el fondo esto no es nada nuevo, es un simple rezago del fatídico Frente Nacional. Ellos son los mismos, aunque a veces se vistan de oveja. Su patrimonio moral es la propiedad, la Iglesia y las Fuerzas Armadas.

Pastrana, sin partido, con pocos aliados en la gran prensa donde fue peso pesado, ahuyentado de los escenarios del poder, con el peso del fallo de la Haya a cuestas junto a Uribe, no encontraría mejor colchón para aterrizar en busca de un pedazo del ponqué del poder, que el cobijo del poncho uribista, por desflecado que esté, al fin y al cabo comparten las mismas ideas ultraconservadoras y ambos son íntimos del pensamiento medieval del omnipotente Procurador General de la Nación.

Con todo esto, al menos quedaron al descubierto los dos jefes de la más recalcitrante y retrógrada ultraderecha colombiana. Pastrana y Uribe, los dos nuevos mejores amigos.

Es tanta la desfachatez del ex presidente Uribe, que ha salido a pedir medidas de protección para él y su familia porque las declaraciones de Nicolás Maduro, supuestamente han puesto en riesgo sus vidas. El hombre más cuidado del país, donde incluso en las propiedades de su familia florecen batallones y escuadrones de policía, con cargo al bolsillo de los colombianos, pidiendo medidas de seguridad, mientras el grueso de los ciudadanos estamos a la buena de Dios y de los vándalos que pululan en cada esquina.

Urabá, mayo de 2013