sábado, 5 de octubre de 2019

María Teresa Restrepo, la dama de las orquídeas

“La belleza perece en el tiempo, yo la inmortalizo con el arte”: María Teresa Restrepo. 

María Teresa Restrepo, dialoga con
 estudiantes de artes plásticas.

Esta inquieta mujer, la enfermera, la humanista, la artista plástica, la apasionada de una de las profesiones más hermosas del mundo: Mamá y ama de casa, fue la invitada especial del Centro Artístico Lunita Viajera para inaugurar su exposición de artes plásticas: “Orquídeas para la Tierra Prometida” el pasado 28 de septiembre en Carepa. 
Dijo que fue su hijo Samuel quien la llamó la “Dama de las Orquídeas y así se quedó en el mundo artístico. 

Lleva 28 años como artista plástica, autodidacta, es madre de tres hijos, oriunda de Apaartadó, está radicada en la ciudad de Medellín y se contagió con el arte, haciendo de ayudante de un tío artista, a quien le lavaba los pinceles y le mezclaba pinturas. 

La dama dice que no le alcanzará su existencia para pintar las miles de especies de orquídeas existentes, más los híbridos, hoy se identifica con otra línea del arte. La aerografía, y es común verla por entre los escombros del Barrio “Triste” de Medellín, buscando láminas y acero y aluminio para usarlas como lienzos y plasmar allí la Flor Nacional. María Teresa también trabaja el carboncillo, la acuarela y el óleo.
En un acto muy emotivo, la artista contó sus inicios en el arte. 

Pero la artista no la ha tenido fácil, en sus inicios no contó con apoyo alguno de su familia, al tiempo que le tocaba prácticamente pintar a escondidas, por eso en lo que más insistió durante su visita a Carepa, fue hablar con los padres de los estudiantes de artes plásticas para que apoyen a sus hijos, y a los estudiantes les recomendó mostrar sus obras fueren cual fueren, sin pena, con amor y con orgullo. 

María Teresa finalmente encontró soporte en su esposo, quien siempre la apoya y de sus hijos que la animan a seguir pintando. “La Dama de las Orquídeas, dialogó animadamente con los menores estudiantes de artes, y con adultos de otros semilleros como “Manos Mágicas” un grupo de la tercera edad, a quienes les dio consejos, les resolvió inquietudes, firmó diplomas, les entregó recordatorios, en una tarde mágica promovida por Lunita Viajera. Pero lo más importante, se comprometió a volver, a seguir apoyando esta organización, que trabaja en la construcción de mejores personas en Urabà, desde la infancia, con el arte, la literatura y la música.
(Fotos: Francisco Luis Barrientos-Kico)

Todos los niños vinculados con el arte, en Lunita
 Viajera, recibieron un diploma firmado por la artista.