jueves, 10 de junio de 2021

El remanso del maestro Bernardo Echavarría

Al entrar a su casa hay que pedirle permiso a Villegas, a Omar Rayo y hasta Botero, entre muchos otros, un tumulto de cuadros esculturas, caballetes y pinceles. Simplemente se está en la casa y el taller de un artista, quien además colecciona arte.

Por Wilmar Jaramillo Velásquez/ para El Pregonero del Darién

 Nos dimos a la tarea de buscar al maestro Bernardo Echavarría Berrío, el hombre que es profeta en su tierra, de los pocos artistas que en vida ya tiene salón propio de arte en un museo y una calle de su pueblo lleva su nombre.

Ha recibido además honores del Senado y la Cámara de Representantes, galardones en Tunja y Argentina y hasta busto tiene exhibido en la Casa Museo Porfirio Barba Jacob de Angustura, su patria chica.

Llegar a su casa en Bello, es caminar por un sendero de palmeras, helechos y flores diversas, un verde envidiable que conjuga con su estudio, dándole un aire de libertad. Ya las palmeras se quieren asomar por la ventana.

Un aire fresco, tibio que viene desde el fondo de Barbosa y Girardota se entra por los ventanales, con una naturalidad pasmosa, aireando el ambiente inspirador para la creación.

La charla con el maestro se extiende por varias horas, es un ameno conversador, incluye almuerzo e innumerables historias, todas conectadas con el arte, muchas recreadas en su pueblo Angostura, con el que mantiene estrecha relación.

Polifacético

El Maestro Bernardo Echavarría Berrío es un hombre muy activo, un jubilado que no se ha dejado archivar, ni por los años, ni por la inercia. Siempre se mueve como pez en el agua alrededor del arte, ya sea pintando, como docente, museólogo, curador o coleccionista, su gran pasión.

“Bernardo Echavarría es un personaje común y corriente, nada de sofisticaciones, soy un personaje común y corriente metido en el arte toda una vida, llevo pintando profesionalmente 52 años tanto que hace aproximadamente unos tres años que cumplí esos 50 años, el Congreso de la República me entregó la orden de la Democracia Simón Bolívar por tantos años de trabajo, Cruz de Boyacá en el grado de comendador es la tercera vez que el Congreso me da ese reconocimiento lo mismo fue la alcaldía de Medellín, el Concejo de Medellín,  la Gobernación de Antioquia, la alcaldía de Tunja, la alcaldía de Cartagena y una serie de personajes que valoraron mucho eso de llevar tantos años en el arte. Tengo 37 años de ser docente, 11 años de estar pensionado como docente y sigo común y corriente dando clases hasta que Dios ya nos marque el paso y nos ataje” nos dice muy orondo.

“Siempre  he trabajado en arte, tuve una época de mi vida en que estudié y trabajé en diseño y decoración de interiores pero yo digo que eso es arte, eso es creatividad, trabajé para Coltejer, Fabricato, para Lewis la empresa de los bluyines, para muchas empresas  en Venezuela donde estuve residenciado y trabajando para Casas Hernández, como el diseñador y decorador de interiores comerciales,  he sido galerista,  estudié museología, actualmente soy el curador de Casa Museo Porfirio Barba Jacob de Angostura, un municipio al que asisto cada ocho días en los últimos nueve años a promover nuevas figuras del arte, allá tengo un taller, estamos tratando de buscar artistas, los promociono por  las redes sociales, muchos han ido saliendo adelante  con sus trabajos, uno de ellos  ya ha comenzado a tener reconocimiento internacional, ya las  galerías  y los corredores  de arte comienzan a  comprarle las obras, a interesarse por ellos.



En la parte curatorial tienen la bendición de mucha gente que sabe de arte y dicen, son grandes artistas, pero esa labor ha sido de los últimos 37 años, creo que vamos bien por ese lado. Ese es Bernardo Echavarría, un tipo sencillo, no tomo, no fumo, camandulero y muy de mi casa, muy de mi hogar y mi familia” nos sigue contando este consagrado artista.

La influencia

“Yo admiro mucho a Claudio Bravo, un pintor híper realista chileno que murió hace unos tres años en Marruecos donde tenía su taller y su casa. Claudio Bravo fue, no mi inspiración, pero que lo admiré mucho, entre los artistas que fueron como una inspiración tengo al paisajista cubano Tomás Sánchez, a Rubén Berland, admiro mucho los pintores cubanos porque trabajan el mismo tema mío que es la naturaleza, entonces los sigo mucho y  tomo influencia de esas mismas escuelas de ellos y me nutro, porque para mí no son competencia, sino que son mi admiración y ahora con todo esto de las redes sociales he tenido el privilegio de hacerme amigo de ellos y de compartir cosas con ellos”

En las artes colombianas admiro mucho a  Enrique Grau y a Obregón, me parece que son grandes maestros los admiro los sigo, lo mismo que a Manzur, Rayo, Villamizar, Negret y de los más contemporáneos, sigo diciendo que el mejor paisajista colombiano puede ser Héctor Fabio Castaño que es un caleño que vive en Medellín, son grandes artistas de lo que es el paisaje y de lo que es figuración, admiro mucho a Belarmino Miranda; acá en Medellín hay otro que se llama Hernando Orozco y en Bogotá hay ciertos artistas muy geniales, pero que yo esté al pie de ellos y que les sigo mucho los pasos, estos que les acabo de mencionar .

La docencia

“Voy a poner de ejemplo mi taller en el municipio de Angostura, en mi taller yo hago una convocatoria a las personas que quieren ingresar en este cuento, a mí se me presentan 30 o 40 personas, yo que exijo, que tengan dibujo, porque es que el dibujo no se enseña el dibujo es innato, para yo poder enseñar mi pintura yo les enseño la técnica, les hablo de perspectiva, de composición y le digo, desde que me dibuje, así sea muy regular, yo lo pulo, pero que sea dibujante nato, porque nada hago con una persona que no sepa hacer siquiera un círculo,  que yo le diga, pinte una naranjita y no es capaz de pintar una naranjita, a mí no me sirve ese tipo de personajes”

“Entonces con esas 30 o 40 personas que se me presentan, yo comienzo hacer como una audición quien sirve, quien no sirve y de un momento a otro encuentro gente con un dibujo impecable y, yo los voy seleccionando, a lo último término con 10 o 15 muchachos y con esos es que voy a trabajar, no solamente muchachos sino adultos y hasta niños, entonces yo los voy seleccionando. “¿Cuál es el proceso? primero enseñarles a conocer el color, yo trabajo mucho la paleta de Francisco Antonio Cano, que no lo había mencionado antes, pero es el más grande de todos los pintores colombianos, un simple señor nacido en el municipio de Yarumal y que fue quien fundó el Instituto de Bellas Artes en Medellín y estudió en Europa, en la San Fernando de Madrid, tengo entendido que también pasó por la San Marcos de Madrid y la Académie Julian de Paris, este señor llegó aquí y con la Sociedad de Mejoras Públicas, montaron el Instituto de Bellas Artes, que en estos momentos creo que puede estar llegando a los 120 años de fundada, ya no es instituto, es la Institución Universitaria Bellas Artes y sigue siendo todavía de la Sociedad de Mejoras Públicas. Bueno, entonces yo comienzo a enseñarles y en mis actividades investigué la paleta que él aprendió en Europa y esa paleta la he estado regando por todos lados, esos pintores futuros, digámoslo así, artistas en formación, comenzamos con teoría del color, luego comienzo hablar de composiciones, de perspectiva, hablarles de mucho dibujo, porque ya hay que comenzar a introducir la volumetría en el dibujo y  me voy yendo y de un momento a otro, cuando me conocen el color y me conocen la técnica, los veo haciendo obras de arte y muy buenas, muy aceptables, entonces ya comienza la parte creativa, ellos se pegan primero de láminas o de otro artista, yo les digo, cambien un poquito que tal artista le sirva de referencia, pero no copien, yo lo que hago es que ellos vayan creando su propio cuento y así van saliendo y de un momento a otro ya uno los ve pintando y al fin y al cabo tienen su artista por dentro, qué hacemos nosotros?,  sacar esa sensibilidad, sacar ese artista que cada uno de estos muchachos tienen por dentro y ya han salido una cantidad de artistas en todo mi proceso que llevo en la docencia” narra, el maestro Echavarría.

Las técnicas

“Yo he pasado por casi todas las técnicas, personalmente pasé desde el carboncillo, el grafito, por la acuarela, el pastel, el acrílico, hice también modelado en barro, en cartón piedra y de todas esas técnica, me incliné por el óleo, primero porque es la reina de todas las técnicas, segundo es la técnica más experimental, más cómoda y es corregible, en la acuarela se vuelve un poco difícil, porque si uno aplicó un color que no fue, perdió toda la obra y vuelve y empiece, en esto sobre todo en la parte del óleo y el acrílico son muy cómodos para trabajar, al acrílico le veo el único problema, que tiene un secamiento muy rápido, entonces hay veces que a uno no le da para difuminar o cosas así, mientras que el óleo se presta para todo, es corregible su proceso, es más lento porque hay que aplicar capa sobre capa, esperar que una capa seque, para seguir con la segunda y se puede ir hasta cuatro o cinco capas y dicen que los grandes maestros llegaban hasta  8 capas  hasta llegar a la perfección  de sus propias obras, pero yo digo que el óleo es el rey de los colores” asegura el artista.

La naturaleza

"Me encanta, a mí me encanta todo esto, la inclinación por la naturaleza comenzó en los años 80, yo estudiaba en un taller que era del maestro Arecio Moncada, me encantaba el paisaje y resulta que conocí un fotógrafo de la National Geographic y me dijo, hombre porque no conoces las selvas de Ikea, porque el paisaje de los artistas es un paisaje abierto. No conozco un pintor que se meta a pintar la intimidad del paisaje, lo que hay por dentro, sus aguas, sus neblinas, sus vahos y esos colores tan lindos que da la naturaleza sobre todo en horas de la mañana, yo estaba como inocente a todo lo que este señor me decía y  acepté, en una Semana Santa, creo que fue en el año 82, irme a las Guyanas Francesas y acompañarlo una semana por allá, porque él era fotógrafo de fauna y sabía mucho del entorno en el que trabajaba, conocía tanto la naturaleza que aprendí mucho de él y conocí las selvas de Ikea, que  viene de un verbo griego que  traduce nacidos del agua, en esas grandes selvas en horas de la mañana, entre seis y siete y media, salen unos vahos de colores, yo los logré ver, les tomamos fotografías, los estudié y los miré mucho, se ven alizarines, se ven magentas, se ven ultramares, se ven una cantidad de colores que da la naturaleza mientras está amaneciendo, eso me pareció increíble”

 “Para  mí es muy complejo decir que voy hacer un mentor de selvas de Ikea, porque eso tiene infinidades de elementos y tienen que ser elementos muy bien balanceados, el verdecer de los colores que es el más difícil para los artistas, sobre todo engramar los verdes y que no resulten colores chillones, yo estudio el color  verde, lo llevo en mis investigaciones y eso me ayudó mucho con el apoyo de este profesor para ser un pintor de selvas de ikea, tanto de que me gané en Caracas un salón en  el año 2006, un salón que se hizo en Caracas en la Galería Metros de Torre Capriles”

El boom

Voy  hacer una lista de ese boom, desde el principio de siglo, cuando llegó acá Francisco Antonio Cano, Gabriel Montoya, Ignacio Gómez Jaramillo, más adelante estuvo Pedro Nel Gómez, Diego Arango, Eladio Vélez, que estaba en su curubito, hablando ya nacionalmente de los grandes que fueron promovidos por Marta Traba, la crítica de arte que llegó a Colombia por un invitación de un ministerio cultural de la época  y tuvo su propio programa de televisión donde hacía crítica dura, estamos hablando de una de las más grandes críticas latinoamericanas, ella se casó con un escritor muy famoso llamado Gustavo Zalamea, tuvo un hijo que también llevó el nombre de Gustavo Zalamea y es un artista conceptual residenciado en Bogotá.

Al llegar Marta Traba comenzó a derribar mitos y dijo que todos, incluyendo a ese grande Rodrigo Arenas Betancur, llegó a decir que eran hacedores de muñecos, que el arte había que colocarlo  a nivel del mundo, que había que modernizarlo, de ahí que comenzó a impulsar a Edgar Negret  que vino con sus figuras modernas hechas en metales, Enrique Ramírez Villamizar, llegó el paisajista más moderno que era Alejandro Obregón con su abstraccionismo y tuvo su simbolismo del litoral del Atlántico. El grabado que también venía de esa escuela, que era un dibujante figurativo y colorista inmenso. A eso se sumó también Omar Rayo que fue como de los pintores ya cinéticos, muy geométricos que entraron a figurar en el arte colombiano con estos mismos artistas.


A ellos se unió un artista colombo-peruano el maestro Armando Villegas que se instaló en Colombia, llegó como docente cogiendo fuerza, aquí murió y aquí hizo raíces pero lo tenemos como un colombo-peruano, yo diría más colombiano que peruano; bueno, también en la fotografía, en ese mismo grupo salió adelante Leo Matiz, uno de los grandes con Nereo y otro grupo de intelectuales de la época se unieron también en esos mismos grupos, escritores como García Márquez, Samudio, Zalamea, la misma Traba, que eran escritores y hacían crítica de arte también; de ahí que eran los de boom, los grandes” Nos explica Echavarría Berrío.

Obras a la hoguera

“Tengo una anécdota sobre otro de la época anterior, el paisajista Gonzalo Ariza, el maestro era de los grandes paisajistas colombianos, de los pintores de la sabana, junto con Ricardo Gómez Campuzano, con Héctor Pizano y Jesús María Zamora, estos señores que eran los que mandaban la parte comercial sobre todo en Bogotá, también fueron derrumbados por Marta Traba y un día cualquiera ya siendo Marta Traba profesora de la Universidad Nacional,  llegó Ariza e hizo una exposición y le decían, ojo mucho, cuidado que exponer en la Universidad Nacional no es cualquier bobada, eso ahí es peligroso, siendo usted un paisajista y Marta Traba allá con ese semillero de artistas que venía tan tremendo, pues le quemaron la exposición al maestro Gonzalo Ariza”

“Digamos que ayer fue la exposición, fue mucha gente, la oligarquía bogotana, compraron obras, él las había asegurado y la Universidad  también y al rato la quemaron, entonces la vendió dos veces, cuando le contaron que habían quemaron todo dijo, “no hay problema no he entregado ningún cuadro, de los que vendí seguro que con los que me compraron  por aquí algún negocio habrá”; todo esto  fue muy publicitado en la época y eso ayudó tremendamente que le hayan quemado, a él le encantó… “se perdió fue algo muy físico y parte intelectual, pero yo necesitaba vender” dijo, y eso lo registró todos los periódicos del país.

Luego el Banco de La República sacó un libro de lujo, como para decir que Gonzalo Ariza, es grande… no. Marta Traba no puede llegar a decir ese es un hacedor de muñecos o un hacedor de arbolitos no… puede llegar a decir eso; ya con el tiempo  Gonzalo estaba de mucha edad y murió y nos dejó ese legado tan grande y es un trabajo que no  solamente yo  he admirado  sinceramente, el expresidente Belisario Betancur en una crítica, una crónica que me hizo para un catálogo de la galería de Beatriz Iriarte en Bogotá,  hablaba de mis neblinas y hablaba de las neblinas de Gonzalo Ariza, pero también decía Belisario Betancur, esa es la obra para decirle a don Gonzalo Ariza aquí también estoy yo.”

 Obregón

Volviendo al cuento el arte  comenzó a modernizarse y se dice  que Alejandro Obregón fue el que modernizó el arte del paisaje en Colombia, eso estuvo hasta los años 80s y aquí habían una serie de ismos,  el impresionismo el surrealismo  y todo eran ismos, habían artistas que estaban afiliados a esas escuelas, eran como desconocidos, eran renegados, pero  el tiempo pasó y comenzaron las facultades  hablar del arte conceptual, del arte efímero, del arte cinético, abstracto y se comenzó hablar de una serie de corrientes, hasta que llegó el arte pop, y el arte pop ya era un arte popular y de ahí se pegó mucha gente”

“Hasta hace poquito estaban diciendo que el arte de caballete había pasado, que ya no existía, el mismo Botero lo decía, el arte tiene que perdurar y el arte tiene que prestar ese servicio de alegrarle a uno el alma, de transformar gente, transformar visionarios, los artistas se vuelven visionarios,  a partir de los años volvió otra vez la pintura de caballete, volvió lo clásico, Europa comenzó a mirar los artistas de Latinoamérica y ya los artistas de Iberoamérica y Europa comenzaron también a fijar que estaban haciendo en Latinoamérica,  ya es el libre pensamiento, si usted cogió y pintó sus corocitos y los pintó muy bien, ya los corocitos se venden, ya los galeristas lo valoran, así llega el arte moderno, todos los días sacando cosas y más cosas y no dejará de ser. Hay una señora que se llama Evelina Lester, mexicana que ha sido la crítica, dice que el arte moderno es una estafa, hay gente que ha dado por un bananito pegado en la pared con una cinta, una fortuna”

Múltiples reconocimientos.

Amplio recorrido

Estas son algunas de las expresiones y conceptos del maestro Bernardo Echavarría Berrío, quien inició su formación en el Instituto de Bellas Artes de Medellín, al lado de los maestros, Teresita de la Cruz Tobón, Francisco Morales y Rafael Sáenz, quien además ha colgado sus obras en importantes galerías del país, en Estados Unidos, España, Venezuela, Puerto Rico y Brasil.

Un hombre que vive en el arte y para el arte, un ser humano de extraordinaria sensibilidad, un humanista que prueba como un pintor no podrá conectarse con el mundo ni con su entorno, sino es primero un buen ser humano.

Miremos como define Libe Zulategui Mejía, toda una vida en las artes y la música, Premio a las Letras y las Artes, la obra del maestro Echavarría:

“El tratamiento de los detalles, que invaden el tema por toda el área del cuadro, es respetuoso. Está todo allí, pero sin exceso de retoques, bien manejado en la perspectiva de los diferentes planos, con énfasis en lo que está cercano, pero disminuyendo el detalle a medida que se aleja.

No hay duda que Bernardo Echavarría es un buen observador y siente lo que ve. Además, su sentimiento aflora con delicadeza y sin exageraciones que podían debilitar su creación. Sabe captar lo esencial y eso es la obra del artista, una visión íntima de la naturaleza cada vez más lejana de todos nosotros”.

Pereira- junio2021.