martes, 9 de diciembre de 2025

A la extrema derecha le ganó el odio

Como balde de agua fría debió caerle al matarife el desprecio como De La Espriella y Fajardo le tiraron la puerta en la cara y se negaron a acompañarlo en su aventura de consulta.

Cegados por el odio, la descalificación, las ambiciones personales, la extrema derecha no da pie con bola y de tumbo en tumbo transita al despeñadero. Su derrota en el 26 es un hecho ineludible.

Tres años de gritos en las plazas públicas, de insultos en el Congreso, de oprobiosas componendas para  hundir las reformas sociales del presidente Petro, no les produjo el más mínimo rédito electoral, ese pueblo atropellado que antes los seguía, comenzó a darle la espalda y  las encuestas así lo están marcando.

Nadie pudo decirlo mejor que el candidato presidencial Iván Cepeda: “Juntos no llegan al margen de error en las encuestas”- Y añadía- algo están haciendo mal para perder el apoyo del pueblo.

Cierto, algo muy mal vienen haciendo, la despiadada y vulgar persecución contra la vicepresidenta Francia Márquez y contra la señora Verónica Alcocer, fuera de no tener nombre ni registro similar en la historia política del país, tiene que producirle a la extrema derecha resultados nefastos en las urnas.

Las fiestas, la gritería y las rimbombantes celebraciones que vienen haciendo tras hundir las reformas que los colombiano esperaban por décadas, tienen que tener un costo político.

Fueron miopes y torpes ya que podían cobrar al electorado el respaldo a dichas reformas, pero los compromisos con el empresariado y los dueños del sector salud les impedía moverse en esos escenarios.

Los mató la lengua, la primera víctima fue la más lenguaraz, Vicky Dávila, convertida hoy  en un interfecto político que ya comienza a heder a sus propios patrocinadores, el matriarcado del Centro Democrático, nunca prosperó, un mortinato, empecinadas en espantar a cuanto contrincante se aproximaba a ese partido, ahuyentaron al “tigre de papel” y luego este les puso el 18% de las encuestas en la cara y al viejo Miguel Uribe lo sacaron por la puerta de atrás.  

En medio de este sancocho mal cocido, le surge al matarife la brillante idea de llamar al “tigre de papel” y a Fajardo a una gran coalición, claro él como director de orquesta pondría presidente y sería el salvador de la patria, del inexistente comunismo, el fantasma que él mismo creó para infundir miedo entre tontos e ignorantes.

Lo que nunca imaginó fue que ambos le darían con la puerta en la cara y en seco lo frenaron, rechazaron al salvador. Este sí que  fue otro duro golpe al ego del intocable, ya ni sus viejos aliados confían en su discurso de culebrero.

El único que tiene despejado su panorama político al día de hoy-mañana puede cambiar-, es Iván Cepeda, quien resulta ganador en todos los escenarios incluso en primera vuelta y de darse una segunda vuelta que es muy factible,vuelve y juega la misma fórmula anterior: “Todos contra Petro”, en esa revoltura entrarían como lunáticos todas esas vertientes desenfrenadas que hace rato se han asociado con la extrema derecha para hundir las reformas y hacer la guerra a Petro en todos los aspectos, incluyendo a los tibios encabezados por Jorge Robledo, quienes se sienten más cómodos al lado del matarife que del Progresismo. Eso también lo cobrará el pueblo en las urnas, ya veremos.

De darse una segunda vuelta, ojalá que no y eso se liquide en primera, a pesar que algunos analistas serios ven a Fajardo enfrentar a Cepeda, no lo veo así, conociendo el oportunismo y la política de estómago que se hace en Colombia, sumado a la descomunal fortuna  del “tigre de papel”, veo a este en esa disputa, algo así como a un Rodolfo Hernández moderno, igualmente forrado en oro, aunque más egocéntrico y fantoche.

Lo que quede del naufragio del Centro Democrático, lo pegarán al mejor postor con muy poca capacidad de manipular y negociar, finalmente el cerco se está cerrando, los líos judiciales del dueño del aviso y el carcelazo de 28 años al “Apóstol” comienzan a pasar factura.

En el camino queda un reguero de candidaturas presidenciales, sin plataforma, sin votos, que más parecen una rueda de negocios, esperando el guiño en el mercado de la oferta y la demanda  en el mercado de la politiquería barata.

En conclusión, el odio patológico que transmite el Centro Democrático y sus aúlicos, lo fue llevando lentamente al abismo, los bochinches que fomentan en las sesiones del Congreso asquean al elector, no pudieron armar una propuesta distinta, pese a que algunas voces autorizadas y moderadas de la colectividad lo advirtieron con mucha anticipación.

Las frases  que acuñaron para promover el odio como: “castrochavismo”, “neocomunismo”, “Nos volveremos como Venezuela”, “el Dolar llegará a diez mil pesos”, si suben el salario, se dispara la inflación, “Petro guerrillero”, “Petro drogadicto”, terminaron siendo un chiste de mal gusto, produjeron el efecto boomerang.

Pero la miopía y el odio no se quedó ahí, tampoco supieron interpretar un gobierno que pese a la persecución y la manguala de la prensa, sigue siendo popular, la entrega de tierras a los campesinos, la legalización de predios, los enormes avances en educación, la dignificación de las Fuerzas Armadas, el impulso a la soberanía alimentaria, el control de la inflación e incluso los avances en una difícil propuesta de paz. Nada de esto significó algo para la extrema derecha, distinto a negar y descalificar los hechos. El pueblo ha despertado y hasta el más humilde de los campesinos tiene un celular para escuchar un discurso distinto al de RCN, Caracol, El Colombiano o la Revista Semana.

La paz con el Clan del Golfo se viene consolidando y el hecho que ya hayan definido tres zonas de ubicación de combatientes es una muy buena señal, si se trata del grupo delictivo con mayor  capacidad para desestabilizar a medio país, pero ni a la llamada gran prensa, ni a la extrema derecha les importa. Ellos quieren es el poder para seguir haciendo negocios turbios.

El discurso del odio y cada vez más extremista  que ya se escucha en Colombia, se va a enfrentar a la propuesta de Iván Cepeda, contra quien el calificativo de: “heredero de las Farc” tampoco funcionó; con un discurso fresco, inteligente, conciliador, reposado y de unión.

El harakiri de la extrema derecha está en la palestra. Ellos mismos se clavaron el puñal, el odio y la descalificación los condujo a la derrota.

Para rematar, no contentos con la guerra declarada al gobierno constitucional de Gustavo Petro y ante la imposibilidad de terrotarlo en su propio terreno, acudieron al imperio,hoy desbordado, sediento de sangre y petróleo, para  que ayudara a un hundir al presidente y este ni corto ni perezoso, mientras indultaba a un ex presidente narcotraficante probado y condenado, declaraba  “Narco” a Petro y le aplicaba las más ridículas y humillantes sanciones e incluso amenaza con bombardear al país en medio del aplauso de los apátridas, sin que la Fiscalía General de la Nación y otras autoridades digan esta boca es mía.

Esta es otra dura tarea del progresismo para el 26, ya lo dije en otros escritos: Tiene que derrotar a la extrema derecha con tibios incluidos, a la Registraduría, al Consejo Nacional Electoral (La Gestapo del Uribismo), a los medios de comunicación, a los carteles de la toga enquistados en las altas cortes que hacen el favor de descabezar funcionarios y hundir reformas. Finalmente al decadente y peligroso imperio que ya le metió la mano a la campaña, violando todo tipo de regulaciones nacionales e internacionales, con las  que el “Mono del norte” se limpia el trasero todos los días.

Urabá-diciembre. 2025.

 

 

domingo, 30 de noviembre de 2025

Recordando a Chucho Tovar Tafur

Jesús María Tovar fue un visionario con unos planteamientos adelantados que no fuimos capaces de entender ni asimilar en su momento. Paz en en su tumba.


domingo, 5 de octubre de 2025

Una mujer a la presidencia de Colombia

Votaré en la consulta por Carolina Corcho para presidenta y por Matador para el Senado. “Si perdemos estos momentos de efervescencia y calor, ya veremos los grillos y las cadenas que os esperan”



Wilmar Jaramillo Velásquez

 Como es la hora de tomar partido, asumir responsabilidades, decisiones que puedan incomodar, pero no podemos seguir viendo los toros desde la barrera, en lo personal ya resolví que votaré en la consulta del Progresismo por la doctora Carolina Corcho para presidencia y para Senado por Julio César González Quiceno (El popular Matador). Además, mi paisano y colega, solamente que él dice claramente en una caricatura, lo que yo intento decir en dos o tres cuartillas.

 Siempre he tenido un buen concepto de la capacidad, inteligencia, decoro y honradez en la mujer para administrar. Las estadísticas hablan solas, son mucho menos las mujeres inmersas por ejemplo en la parapolítica, encarceladas por ladronas de lo público. Otro ejemplo, desde lo privado la mayoría de la banca y grandes corporaciones están en manos femeninas.

Si tenemos dos siglos de vida republicana y ya un poco maduros de pensamiento, ¿no será el momento de romper esa hegemonía machista y darle la oportunidad a una mujer de por sí brillante y probada en claridad y honestidad?

 Esta semana en una tertulia en Urabá me decían que el único pecado de “La Corcho” como se refieren hoy muchos a ella y no en sentido peyorativo, era no tener pecados.

Y es ahí el gran dilema de la extrema derecha amangualada hasta con “tibios” y troyanos, para descalificarla han tenido que recurrir a lo más burdo, ordinario y vulgar de la lexicografía partidista, llegando al extremo de asociarla hasta con el Sindicado Antioqueño, su archienemigo, por el tema de la reforma a la salud.

Pero no encuentran nada de fondo, entonces viene la calumnia y los típicos montajes que caen como castillos de naipe. Además, una cosa aprendí, la experiencia y los hechos me indican que cuando el uribismo y sus asociados de siempre la emprenden contra una persona, una idea, una reforma, un partido, es porque estos son muy buenos, algo así como el efecto boomerang.

De la señora Corcho me gusta y destaco su coherencia, lealtad, capacidad de análisis, su inteligencia y la forma precisa y concisa de afrontar los debates, nada de tibiezas, la criticaban por solo abordar temas de salud, pero cuando comenzó a enfrentar temas de la economía nacional, la paz y hasta de defensa considerados los más sensibles y complejos les cayó la boca a todos. Está preparada para foguearse en el auditorio donde la inviten.

 Carolina Corcho es garante indiscutible de seguir la conducción del Estado por las sendas del progresismo, de liderar una Asamblea Nacional Constituyente para garantizar las grandes reformas que el país actual exige, ya que el Congreso se negó rotundamente a su aprobación, por mezquindades partidistas.

Un solo ejemplo, las últimas tres décadas ha fracasado una profunda reforma al aparato judicial que elimine las desigualdades de una justicia para los ruanetas, justicia express  e impunidad para las elites, la silla giratoria que convirtió a las altas cortes en vulgares carteles de la toga como el espectáculo que el país acaba de presenciar con la elección del magistrado Carlos Camargo, reformas fracasadas bajo argucias y pactos entre el legislativo y el judicial para no pisarse la manguera y seguir disfrutado de privilegios y favores mutuos.

El país no podrá quedar en mejores manos doctora Corcho y póngale más cuidado al llamado “Fuego amigo” que es soterrado y disfrazado de cínicos, abrazos y sonrisas de fariseos, al menos el fuego y los ataques constantes de la extrema derecha y sus confederados es de frente y lo conocemos muy bien.

 Matador

En lo referente a mi candidato al Senado Julio César González Quiceno, el popular Matador, la única presentación es que el elector sepa distinguir entre el Julio Cesar González que aparece en el tarjetón con el numero 58 y el Matador que conocemos todos los colombianos, un poco más de la mitad que elogian su trabajo desde la caricatura y el resto que lo odia, lo insulta y lo amenaza.

 Pocos como Matador conocen los intríngulis de la política, pocos como él la han analizado en detalle minucioso desde la psicología personal y de masas.

Matador es un férreo defensor de la paz y de la vida, ha puesto a pensar el país político desde sus agudos y hasta arriesgados trazos donde personifica lo peor de una clase política ambiciosa, cicatera, individualista, alejada del sentir nacional, concentrada en sus bolsillos y en la defensa del poder económico, como nadie la ha desnudado y exhibido en público.

 El voto de Matador es única y exclusivamente de opinión y ese es además el voto que a mí me cautiva. Entonces Matador, ahora que el país ganó la batalla contra la muerte y tortura de los toros, le toca sacar la espada y entrar a matar la indiferencia y la corruptela enquistada en ese viejo y roído cascarón que le sobrevive a nuestra raquítica democracia llamado Congreso.

Que bueno y oportuno recordar estas palabras del Tribuno del Pueblo, el 20 de julio de 1.810: “Si perdéis estos momentos de efervescencia y calor, ya veremos los grillos y las cadenas que os esperan”

(El popular Matador). Además mi paisano y colega, solamente que él dice claramente en una caricatura, lo que yo intento decir en dos o tres cuartillas.

                                                                      Urabá/octubre 05/2025

 

miércoles, 16 de julio de 2025

Petro el Grande

Solamente el resistir con estoicismo el embate diario de una extrema derecha enardecida, con sus medios de desinformación como parlante, hacen de este dirigente un hombre grande, insuperable.

Gustavo Petro inició sus luchas sociales siendo casi un niño, pudo haber elegido el camino fácil, de un burócrata arropado por algunos privilegios del establecimiento, pero no, escogió el más difícil, de hecho, siempre le ha correspondido caminar sobre el filo de la navaja, con la muerte, la persecución, la calumnia, la infamia y hasta el exilio sobre sus hombros.

Siendo un muchacho inquieto, estudioso, comprendió que las armas serían el camino para acelerar las transformaciones que soñaba para  su patria y como tantos otros intelectuales de la época ingresó al Movimiento 19 de Abril(M-19), pero muy pronto comprendió que el camino de las armas tampoco era el correcto como lo asimilaron otros grandes revolucionarios de ese entonces, los hermanos Oscar William Calvo y  Ernesto Rojas, además de varios de sus copartidarios en las filas del M, como el mismo Jaime Bateman Cayón, Antonio Navarro, Otty Patiño o Vera Graves entre otros.

Después de firmar el acuerdo de paz, de tiempos de prisión y tortura, de soñar con una nueva Carta Política que rigiera el destino de los colombianos, se fue insertando en la vida institucional desde el fogoso campo de la política donde deslumbró como brillante y valiente parlamentario; sus denuncias del saqueo nacional y el escándalo de paramilitarismo y la forma como había cooptado el Estado aún resuenan en el colectivo de la sociedad.

Su visión progresista lo llevaría a confrontar en la plaza pública a una extrema derecha cruel y despiadada, capaz de hacer uso de los más ruines métodos para atornillarse al poder, para no soltar sus privilegios acumulados en 200 años esquilmando del poder.

Su discurso claro y lleno de esperanza lo llevaría al poder, un poder limitado porque las viejas castas, los clanes tradicionales del Frente Nacional disfrazados con diferentes ropajes, hasta camuflados de progresistas se hicieron a la mayoría del Congreso y allí se atrincheraron para impedir que desarrollara su programa de gobierno, al lado de una macabra alianza, medios de comunicación y altas cortes. El trío perfecto para poner el palo en la rueda.

Esos mismos dueños del poder con sus tradicionales medios de manipulación informativa se dedicaron a distorsionar la realidad del gobierno, a minimizar los grandes logros en reforma agraria, incautación de drogas, avances en salud, la inclusión, el crecimiento económico, el control de la inflación, la caída del desempleo, el aumento del turismo, de la inversión extranjera y a maximizar escándalos y hechos triviales.

Paralelo a esto comenzaron un lobby con sus pares de la extrema derecha norteamericana en busca de tumbar al presidente mediante un frentero golpe de Estado, han sido recurrentes los viajes a Estados Unidos de parlamentarios colombianos y candidatos presidenciales buscando la descertificación al gobierno en su lucha contra el narcotráfico pese al récord de incautaciones de droga.

Como si algo faltara, la inteligencia colombiana ha documentado 32 intentos de asesinato al presidente Petro, incluyendo lanzamiento de misiles al avión presidencial. Han combinado todas las formas de lucha para acabar con el presidente y su gobierno, por desprestigiarlo usando unos medios de desinformación que sin reato alguno mienten y manipulan las 24 horas del día. Toda esta narrativa hace más grande a Petro.

No descarto que ahora entre los múltiples enemigos ganados por el Presidente Petro, se sume el Mossad, máquina internacional de muerte israelí que va por el mundo asesinando impunemente a quienes enfrenten al estado genocida y no es paranoia como decían con el golpe de estado, hasta que la prensa española los puso en la picota pública.

Petro nos dio cátedra de dignidad y soberanía, expresiones de las que la extrema derecha no tiene ni idea de su significado y alcances, enfrentó al imperio más poderoso del mundo y lo forzó para que los nacionales deportados llegaran a su patria como seres humanos, no como perros rabiosos amarrados a un avión después de años de producir riqueza en dicho imperio. 3.000 colombianos han retornado como personas sujetas de derechos.

También reconstruyó la diplomacia internacional y la puso al servicio del país, ya las embajadas no son escampaderos y centros vacacionales de políticos mafiosos para hacer negocios personales y ciertos grupos privilegiados.

Aún con sus muchas equivocaciones y traiciones de su entorno cercano, Gustavo Petro ya escribió el capítulo más grande de nuestra historia republicana, ya hizo la tarea subiendo uno a uno los escaños del poder sin que le regalaran nada por apellidos, alcurnias, linajes o herencias del contaminado poder, trazó una ruta que ya les corresponderá a sus herederos, a sus seguidores seguirla, terminar de consolidarla o rifarla y venderla al mejor postor como Lenin Moreno en Ecuador.

Con Petro a la cabeza o desde la orilla como guía, incluso sin Petro, el progresismo tiene ahora un camino para seguir las transformaciones del país, rescatar las que le negaron al actual gobierno y seguir arrebatándole pedazos de poder a estas familias y gremios hegemónicos que se autoproclamaron dueños de Colombia  con todo incluido, dueños del Congreso, del presupuesto nacional, dueños de las embajadas, de la contratación pública, dueños de la tierra productiva, dueños de los obreros, a quienes la “indiamenta” (como nos llaman a los de abajo) le repugna y no es buena sino para producir riqueza como esclavos. Petro nos demostró que indios, negros y mestizos somos los mismos y en igualdad de derechos, nos reivindicó a todos.

El progresismo tiene una enorme responsabilidad, dar continuidad a las luchas de Petro, sin caudillismos, pero con unidad, romper con los egos personales y las luchas internas por pedazos de poder. Incluso la propia familia de Petro nunca pudo entender el momento histórico que vivimos.

Al día de hoy el progresismo se perfila para quedarse en el poder, la extrema derecha está desesperada, desorientada, aferrada al insulto y la descalificación, no se ponen de acuerdo sino en eso, no cautivan a nadie, no proponen, su base es una recua de twitteros desenfrenados vilipendiando y calumniando al Presidente Petro y su equipo gobierno.

A Petro lo hacen grande los virulentos ataques a diario, las traiciones de sus colaboradores a quienes les tendió la mano y lo mordieron, se equivocó al creer que compartiendo el poder con parte de esas élites reflexionarían y ayudarían a empujar el barco, pero se dedicaron hacer negocios y a confabular en su contra. Conspiración pura y desde adentro.

La alianza de poderosos gremios con sus medios de desinformación, el valor para encarar el estado genocida de Israel, hicieron a Petro el Grande, lo situaron en el pedestal más alto de la historia contemporánea de América Latina, no lograron vencerlo, no lo derrotaron.

Urabá, julio de 2025.

jueves, 26 de junio de 2025

Empresarios de bien…bien ladrones

Sin duda que somos un país de tramposos, mirando como hacemos el quite a la ley, como echamos ventaja en lo que podamos. Respetando claro está las excepciones de la gente buena.

Por arte magia o de mafia, es igual, fueron desapareciendo las Oficinas de Precios, Pesas y Medidas que operaban desde las secretarías de gobierno municipal y se fue dando vía libre a que empresarios y comerciantes actuaran a su libre albedrío, robando todos por igual, enriqueciéndose de manera ilícita, atracando de frente al consumidor final.

Los controles fueron delegados a unas superintendencias inoperantes, corruptas y politizadas al servicio del mejor postor, pero el ciudadano de a pie sigue desprotegido, por propaganda engañosa que exista públicamente para evitar estos abusos.

Hace una semana el analista político y médico, Luis Alfonso Ossa Betacurt ponía el grito en el cielo ante lo irrisoria multa impuesta por la Superintendencia de Industria y Comercio a la empresa Postobón, tras comprobarse que estaba robando a sus consumidores, empacando menos gaseosa que la que cobraba, así de simple y sencillo.0,46 mililitros es el faltante por botella auditada. 134 miserables millones de pesos fue la sanción.

Postobón lleva cien años embotellando gaseosas, ya ha sido sancionada en otras ocasiones por la SIC, y como si alfo faltara estuvo salpicada por apoyar grupos paramilitares, denuncias que logró evadir, aduciendo que quienes pagaban eran sus contratistas.

Igual ha venido ocurriendo con algunas empresas de telefonía, a cada momento se anuncia con bombos y platillos las sanciones de las que son objeto por abusar de sus clientes, pero con lo que se roban pagan las sanciones y quedan excedentes. No se dan ni por enterados.

Bien dice el médico Ossa que estos hechos ratifican que en Colombia robar si paga, no se sabe que produce más indignación, si el comportamiento de empresas de estos niveles o la burlesca multa que les impone la SIC.

¿Podemos estar seguros los consumidores si cuando compramos una libra de arroz o de carne, en realidad estamos recibiendo 500 gramos del producto?

¿En la estación de gasolina nos suministran un galón de gasolina?

Esto para citar solamente dos elementales ejemplos, además, ¿las básculas de graneros, supermercados y los medidores de las gasolineras funcionan con la voluntad de Dios o sobreviven algunos controles por parte de las autoridades?

El colombiano se precia de ser muy avispado, hábil para conseguir plata, pero que la consiga trabajando como la mayoría, no metiéndole la mano al bolsillo de los consumidores.

Una empresa que embotella gaseosas, licores, aceites, que empaca granos al por mayor, en altos volúmenes, con unos pocos gramos o centímetros cúbicos que se robe, frente a lo ofertado en la etiqueta, claro que irá acumulando millones de pesos como producto del abuso directo y sin control alguno al consumidor final.

Ni qué hablar de las leches que se expenden en reconocidos supermercados de cadena que finalmente no es leche sino lactosueros, o de los pescados enlatados que registran contenidos de mercurio por encima de los tolerados por el sistema de salud y otros controles.

Pero si una empresa como Postobón con el monopolio que tiene en el país, con la rentabilidad en su negocio se atreve a violar las leyes del mercado, que podemos esperar de otras tantas que prácticamente pasan de agache en el convulsionando mundo de la oferta y la demanda.

Entonces no puede quedar la menor duda que cuando no nos están metiendo la mano al bolsillo, nos están matando con la pésima calidad de los productores que consumimos.

Hace unos años una empresa atunera que exporta a Francia, despachaba desde Colombia lotes de sus productos bajo el rigor y los estándares de Mercurio tolerantes a la salud de los consumidores europeos y paradójicamente los lotes enviados al consumo nacional eran todo lo contrario el Mercucio sobrepasaba dichos topes, lo que significa que allá hay controles y nos joden, pero en Colombia que se los lleve el carajo, a nadie le importa, nadie se fija en esas pendejada.

Urabá, junio de 2025.

viernes, 23 de mayo de 2025

¿Muñecos de barro o alcaldes?

Con total mansedumbre los alcaldes de Urabá ven avanzar la construcción de Puerto Antioquia y con sumisión y obediencia ante el poder económico aplauden todas sus acciones. Lo que menos les importa es el futuro de las comunidades que dicen gobernar.

Los directivos de Puerto Antioquia con toda habilidad han logrado cooptar la institucionalidad de Urabá y de Antioquia, también cooptan voceros de las comunidades en las zonas más críticas de influencia especialmente en el corregimiento de Nueva Colonia en Turbo.

La última jugada que les salió al dedillo para tomarse a Corpourabà fue crear una amplia narrativa alrededor del político corrupto Julián Bedoya a quien le atribuyeron poderes que no tenía, pero que justamente por su condición de corrupto funcionó al pie de la letra.

Dijeron que Bedoya tenía parado el puerto, que obstaculizaba su desarrollo y todo esto lo adobaron con una masiva campaña de prensa en sus medios corporativos a nivel nacional y hasta trajeron senadoras de la virulenta derecha a prefabricar historias también libreteadas que parecían ciertas.

El resultado de este episodio, se hicieron con la Corporación Regional a cargo de un pelele y antiguo mandadero de Bedoya, obediente a los intereses de los empresarios y en especial del Gobernador Julián Rendón el gran vencedor en este round.

En la construcción de este puerto se están cometiendo aberraciones ambientales, pero no se pueden citar, ni investigar, ni sancionar por que de inmediato salta el blindaje interno y externo de los empresarios con su manido discurso: “Están parando el desarrollo de Urabá”, “Petro comunista odia a Antioquia” “se van a perder miles de empleos” y otros tantos tan inverosímiles que no producen más que indignación.

Hace unos días la ANLA encontró serias irregularidades justamente de tipo ambiental, cerró unos frentes de trabajo en coordinación con los directivos del puerto y se comprometieron a subsanar las fallas, porque nadie con dos dedos de frente en este país se va a oponer a la construcción de un puerto en una región que clama inversión y empleo.

Pero vaya sorpresa, esa misma semana el Comité Intergremial de Antioquia montó un enorme show publicitario con el cuento peregrino que le estaban poniendo el palo en la rueda a la mega obra, pero de los temas ambientales no dijeron una palabra.

Empresarios que solamente se preocupan por revisar los ingresos a sus cuentas bancarias y el tema ambiental lo tienen de adorno para cumplir a media con disposiciones legales y hacer propaganda engañosa en este sentido.

Cooptada Corpourabá y acobardada la ANLA con semejante despliegue informativo en su contra el camino se va haciendo expedito para que sigan saltando a brincos las normas ambientales.

Hay temas que los señores del puerto y sus anillos de blindaje  tendrán que hacer porque no están por encima de la ley: Legalizar los predios en disputa, subsanar los problemas ambientales, solucionar el problema de la vía alterna que  a punto de iniciar operaciones sigue en cero y concertar con la comunidad regional la proyección social y sus aportes en este sentido, digo comunidad regional porque los alcaldes más bien parecen muñecos de barro, de felpa, frente a semejante situación, que los verdaderos voceros del pueblo.

Los alcaldes de Urabá han perdido una enorme oportunidad de pasar a la historia como los funcionarios que lograron sacar provecho directo de estos proyectos para irradiarlo en las comunidades, hicieron caso omiso de la generosa oferta del presidente Petro de organizarse y convertirse en socios del puerto, protagonistas directos, no debajo de la tarima esperando migajas.

Cuando construyeron Hidroituango lo primero que hicieron fue establecer garantías y beneficios para los municipios de influencia de la obra y fue así como los hospitales fueron dotados, se construyeron escuelas, otras tantas se reubicaron y mejoraron, se pavimentaron vías, se construyeron puentes, mucho antes de estar el megaproyecto terminado, se hicieron censos de los pescadores afectados en el río Cauca, de las viviendas a reubicar, inventarios serios de fauna y flora, siempre la población en primer plano.

Los alcaldes se organizaron, se conformaron mesas de diálogo y al final el gran bloque de la comunidad terminó ganando, como ganan hoy los inversionistas.

En Urabá la inmediatez no deja ver a los alcaldes más allá de sus narices, el desespero por el cemento durante esos cuatro años no les deja mirar el horizonte, siempre cortoplacistas, nada de futurismo, nada de ciudad región, tampoco les gusta la integración.

Han perdido una oportunidad de esas que solamente se aparecen una vez en la existencia, se impuso el discurso de odio del gobernador y el alcalde de Medellín que Petro odia a Antioquia y que no quiere el desarrollo del puerto y con esa perversa teoría perdimos todos.

El puerto se pasó por la faja la consulta previa que es de ley, no tiene inventarios de los pescadores afectados, de las viviendas.

Recientemente la senadora Isabel Cristina Zuleta dijo que la afectación más grande de Puerto Antioquia es haber dividido a la comunidad, que no están cumpliendo la legislación ambiental, que hay procesos de apertura sancionatoria por temas en este sentido y que estos asuntos son delicados en un territorio de tanta conflictividad social.

Otras voces autorizadas vienen alertando sobre el alto riesgo que Urabá termine peor que Buenaventura donde el puerto solamente ha servido para importar y exportar riqueza y la comunidad se quedó por fuera.

Recientemente Enrique Peñalosa también hizo serios reparos al puerto, manifestó públicamente que a los empresarios solamente les interesa cargar y descargas barcos y que el impacto urbano no cuenta “Están muy equivocados si creen que solo por hacer un puerto, habrá un gran desarrollo” dijo textualmente,

“Si no hay una planificación adecuada podría terminar en un caos urbano, con mala calidad de vida y sin el progreso que esperan” dijo el exalcalde de Bogotá preocupado también por la falta de conectividad vial ante la falta de una variante.

El conflicto social que se avecina no es de poca monta aumentando el déficit de vivienda, terminar de colapsar la salud, la proliferación del microtráfico, prostitución, alcoholismo y riñas, además de la presencia de grupos violentos tal y como vive hoy Buenaventura. Si bien muchos llegan en busca de oportunidades de trabajo, también es cierto que el hampa buscar hacer su agosto.

Entre tanto los alcaldes de Urabá duermen sobre los laureles y el poder popular delegado por el pueblo. Ellos tienen otras preocupaciones, están concentrados en otros asuntos menos importantes para el pueblo, pero muy valiosos para ellos, es mejor mirar para el otro lado que afrontar la realidad.

Urabá, mayo de 2025.

lunes, 21 de abril de 2025

¿Lucho Herrera con cementerio propio?

La noticia publicada por Noticias Uno que debió estremecer al país, transcurre sin pena ni gloria con un alto riesgo de prescripción bajo una justicia cada vez más coja y ciega.

La gran prensa tuvo como tapadera la muerte del Papa Francisco para hacerse de la vista gorda con la macabra noticia que involucra a la gloria del ciclismo colombiano Lucho Herrera, o el “Jardinerito de Fusagasugá”, (Luis Alberto Herrera Herrera) personaje que ya las nuevas generaciones no tienen ni idea de quien fue.

En la década de los 80s, cuando Pablo Escobar sacudía al país a punta de bombas y sicariato, el aliciente que tenían los colombianos eran los triunfos de Lucho en Francia, Italia o España donde no se bajaba del pódium.

Esos triunfos le permitieron nombre, fama y dinero a un hombre que venía de abajo, de las clases más humildes de Colombia, siempre mantuvo bajo perfil, se dedicó a los negocios incluyendo la ganadería, negocios en los que siempre lo mostraron los medios como exitoso.

Pero ese éxito también le traería problemas, las FARC lo secuestró por allá en marzo de 2000, plagio que duró 24 horas y por el cual uno de sus hermanos debió desembolsar la no despreciable suma de cuatro mil millones de pesos, como lo relata alias “El Negro Antonio” integrante de esa organización.

De acuerdo con los testimonios de dos paramilitares presos y confesos, alias, “Ojitos” y “Menudencias”, después de ese secuestro surgió una relación entre el famoso ciclista y el temido “Martín Llanos”, jefe de las Autodefensas Unidas del Casanare, quien termina ofreciéndole sus servicios criminales al “Jardinerito de Fusagasugá”

En su espeluznante relato a la justicia Luis Fernando Gómez, alias “Ojitos” cuenta como “Lucho Herrera” lo recibió en su casa y luego ofrecerle un refresco le entrega dos sobres, uno con las fotos de cuatro personas que tenían que recoger, supuestos milicianos de las FARC que lo iban a secuestrar y otro con cuarenta millones de pesos supuestamente para la compra de armas y motos.

Pero ya los paramilitares de acuerdo con los mismos testimonios habían llevado a “Lucho” al  Departamento del Meta donde lo presentaron con alias “Cascarón” o Àngel Rodrigo Daza donde sostuvieron una reunión con Martín Llanos. Allí sellarían la alianza y este grupo criminal quedaría a disposición del ya empresario ciclista.

Los mismos paramilitares descubrirían después que el “Jardinerito” los había engañado y que las hoy víctimas del monstruoso crimen de lesa humanidad no eran guerrilleros, ni milicianos, ni secuestradores sino modestos campesinos a quienes “Lucho” simple y llanamente los quería despojar de sus tierras para extender sus feudos. Eran sus vecinos, informa Noticias Uno pruebas y testimonios en mano.

Dicho noticiero presenta el testimonio de Andrés Fabián Rodríguez Torres, testigo y sobrino de una de las víctimas, relata que tanto su padre como su señora madre fueron empleados de “Lucho”, narra como llegaron supuestos agentes del DAS con gorras y brazaletes para llevarse por la fuerza a las víctimas.

Oscar Andrés Huertas Sarmiento, conocido en el mundo del crimen con el alias de “Menudencias” reconoció ante los jueces su participación en los homicidios, tal como lo narran otros testigos, incluso confiesa que las víctimas fueron sepultadas en la misma finca de “Lucho Herrera”, de acuerdo con la versión hecha pública este fin de semana por Noticias Uno.

“Metimos dos en el platón y dos en la parte delantera los inhumamos en la vía Novilleros a La Aguadita, en una finca sobre el borde de la carretera, los degollamos y luego los descuartizamos con machete” relata el criminal.

“No eran milicianos, era por tierra, cuenta el agresor quien reconoce el engaño del cual fueron objeto por parte del legendario ciclista”

Más de veinte años después la coja y ciega justicia comienza a reaccionar, a comienzos de este mes de abril, el Juzgado Cuarto Penal Municipal del Circuito de Fusagasugá, convalidó el aporte de los testigos, decretó una pena anticipada de 22 años de cárcel para alias “Ojitos” y ordenó que se investigue la conducta del señor Herrera Herrera.

“Compulsar copias ante la Fiscalía General de la Nación en contra de Lucho Herrera con el fin de que, en el evento de que no se haya adelantado investigación, se investigue la presunta participación en las conductas punibles de desaparición forzada agravada en concurso homogéneo y homicidio agravado” Dice el despacho judicial.

Las víctimas de esta siniestra historia, fueron identificadas como: Gonzalo Guerrero Jiménez, Víctor Manuel Rodríguez Martínez, José del Carmen Rodríguez Martínez y Diuvisaldo Torres Vega.

Luis Alberto Herrera Herrera, “Lucho Herrera” o el “Jardinerito de Fusagasugá” es un hombre poderoso en esta región, fuera de dinero y popularidad como ciclista, goza del buen trato de la prensa, desde luego también como todo sindicado de la presunción de inocencia hasta no ser vencido en juicio.

Sin duda será un proceso complejo, pese al amplio acervo probatorio ya en manos de la justicia, aunque existe una alta probabilidad que si la Fiscalía General de la Nación no declara esta horrenda masacre crimen de lesa humanidad, se corre el riesgo de un vencimiento de términos. Amanecerá y veremos a un “Lucho” ya no en el recuerdo pedaleando por las carreteras de Europa, sino caminando hacia los despachos judiciales con el sol sobre sus espaldas y una gloria que lastimosamente y después de tantos años se desvanecerá dejándolo convertido en un ídolo de barro.

Urabá-abril de 2025.

 

 

domingo, 20 de abril de 2025

Juez prevaricador casi incendia Apartadó

Muy mal parada la llamada institucionalidad frente a los bochornosos hechos que rodearon las elecciones atípicas que acaban de concluir en este municipio, con un sabor agridulce para la maltrecha democracia.

Los propagandistas de la escuela de Goebbels, el tristemente célebre ministro de propaganda del Führer, han sostenido que repetir una mentira mil veces la convierte en verdad, en Colombia el rebaño de Álvaro Uribe aplica esta tesis a la perfección con grandes réditos en el mundo político.

En Apartadó a punta de mentiras y empujoncitos de la llamada institucionalidad que nos rige en el marco del estado social de derecho, lograron llevar a las urnas a 20 mil personas, completamente seguras que su candidato Héctor Rangel Palacios cumplía con los requisitos legales para ser elegido alcalde de su municipio.

Llevar a 20 mil parroquianos a las urnas no es una odisea de poca monta, requiere de una intrincada logística, transporte, comida, hidratación y el pago de patinadores, un embeleco que se inventaron los políticos para la compra y venta de votos y hacerle así el quite a la ley.

Como lo sostuvo el abogado Brandon Arias y lo explicó con plastilina, el señor Rangel nunca pudo estar más mal asesorado jurídicamente, sus defensores decían lo que él quería oír” llegó a decir.

Varios respetados abogados de la región y de otras regiones opinaron con claridad meridiana lo chueco que estaba este proceso y que más temprano que tarde se caería como finalmente ocurrió, la campaña de Rangel demasiado contestataria tomaba estas opiniones como ataques, Nunca se detuvieron a hacer un análisis frío, serio de la realidad y seguían para adelante con los ojos vendados como caballos cocheros. Iban por el poder simplemente sin mirar diáfanamente nuestra intrincada legislación.

Como  al pastel le faltaba  la cereza, entonces  fueron a caer en las garras de un juez prevaricador de Turbo a quien la autoridad  que hoy derribó  a Rangel debe ir por él también y aplicarle todo el rigor  de la justicia, la misma  que él le ha negado a los ciudadanos, pues no se justifica por ninguna razón que un funcionario de su experticia cayera así de fácil en  un error  tan visible, abunda  la información en redes sociales sin aportar una sola prueba que, el operador de justicia recibió una millonaria bolsa por torcerle el cuello a la ley y favorecer una inscripción viciada, contra reloj y extemporánea del candidato Héctor Rangel, andamiaje que se fue al suelo ante la fragilidad  de su construcción. En el calendario electoral ya habían vencido las fechas para tal inscripción.

Este último punto fue lo que precipitó la anulación de la votación de Rangel, ni siquiera el caso alcanzó a llegar al Consejo de Estado por no haber sido elegido y donde muy seguramente su nombramiento había caído por segunda vez, ante otra serie de inhabilidades que ya no es del caso citar. La piola se rompe por la parte más delgada dicen los campesinos.

Al candidato le dijeron a tiempo que tanto él como su segundo Eliecer Arteaga Vargas, estaban inhabilitados para que con tiempo alcanzaran a inscribir  un nuevo aspirante cumpliendo con los requisitos legales, muy seguro habrían ganado limpiamente en las urnas, pero varios factores lo impidieron, la soberbia, las ansias de poder, la manía enfermiza de aferrarse a los cargos y otro  de mucho más peso, Rangel secuestrado por unos malos asesores, casi todos contratistas  desesperados por mantener sus privilegios a costa de su patrimonio político.

El curtido político José Phidalgo Banguero Zapata, a quien además llaman “el mentor de Rangel” se los dijo en público y en privado, como lo dijeron muchas respetables voces de Apartadó, pero no hubo oídos receptores a estos mensajes y las consecuencias fueron catastróficas.

Rangel ha demostrado que tiene capital político, no hay muerto político dice un adagio del pueblo, debe controlar sus barras bravas que terminan afectándolo, esas que micrófono en mano llamaban a derribar las puertas de la Registraduría a incendiar y tomar acciones de hecho, esas que derriban a patadas motociclistas porque simplemente cambiaron de bando, eso es lo más normal en una campaña, nadie está hipotecado ni amarrado a un candidato, entonces dónde quedan las libertades?

Si Rangel logra mantener el orden en su campaña, asumir el timón entre sus colaboradores cercanos y leales, si escucha y se asesora de abogados más responsables que lo conduzcan al acatamiento de la ley, no hacerle trapisondas, ni a saltarse a brincos los códigos, seguirá vivo políticamente, habrá Rangel para rato, de lo contrario puede muy fácilmente salir enredado en líos judiciales que puedan darle entierro de tercera a su proyecto político.

A los electores no hay que mentirles como se ha hecho costumbre, la verdad puede ser dura y cruel, pero esta prevalecerá, a Rangel no lo inscribieron por ser negro, pobre, por haber sido obrero, ni mucho menos porque la registradora es racista como le gritaban en sus narices. No lo inscribieron correctamente, legalmente, porque iba contra la ley.

Cuando esta terrible pesadilla política está a punto de terminar, que al día de hoy y por fortuna para todos no ha generado en hechos más violentos y críticos, sería importante para el fortalecimiento de la débil institucionalidad que tanto al juez prevaricador  de Turbo le caiga todo el rigor de la justicia, lo mismo que se investigue la conducta y proceder  la Registraduría Municipal del Estado Civil de Apartadó, cuya responsabilidad en este descalabro también debe ser esclarecida y aplicadas las sanciones y medidas administrativas de rigor. No todo puede ser impunidad.


Urabá, abril del 2025.

La democracia buena es la de ellos

Cuando el Centro Democrático convocó una consulta popular para frenar las reformas del actual gobierno (no pudieron reunir las firmas necesarias) estaban haciendo uso de la Carta Constitucional, de la democracia, cuando otros grupos políticos hicieron lo propio para intentar frenar la corrupción en Colombia, eran demócratas haciendo uso de la Constitución.

Cuando Gustavo Petro invoca esta misma figura contemplada en la ley 134 de 1994 y la ley 1757 de 2015 entonces la de Troya, es un dictador que pisotea el Congreso, el déspota que ignora el poder legislativo.

Por odios, sesgos ideológicos e intereses corporativos y empresariales  el Congreso se alió para bloquear todas las iniciativas del primer  gobierno progresista de Colombia en dos siglos, sumaron el poder de  los medios tradicionales para construir verdades a medias y deslegitimar el gobierno y sus reformas, no mirando los intereses de  las mayorías  populares sino abonando el terreno para recuperar el poder en el 2026, y volver a los privilegios que aún no han perdido pero ven amenazados ante el cambio.

El presidente propuso por todos los medios un gran acuerdo nacional, un pacto social para transitar por la vía de la democracia un camino más expedito para consolidar tres reformas fundamentales para mitigar en parte la gran deuda social con el campesinado y los obreros colombianos, con los adultos mayores y las amas de casa, con los estudiantes, pero el Congreso puso una barrera infranqueable de saboteo permanente.

Ministros como Alejandro Gaviria, Cecilia Montaño o José Antonio Ocampo, con quien el presidente Petro aspiraba oxigenar la real democracia llegaron a ponerle el palo a la rueda y con agenda propia, Gaviria el más funesto y perverso de todos.

Cuando el Ejecutivo se enfrenta a semejante bloqueo institucional para impedir el cumplimiento de su Plan de Desarrollo,  con una reforma económica que la Corte Constitucional redujo a la mínima expresión para proteger a multinacionales y cuando el mismo Congreso que ahora hace valer una ponencia de archivo a la Reforma Laboral, celebra el hundimiento de la Ley de Financiamiento, acude precisamente a la Constitución Nacional para  que sea el Constituyente Primario quien en las urnas decida  la suerte de las reformas, cuando hace  uso de la democracia directa, entonces viene el grito de esa derecha que considera la medida  como un atentado a la democracia, a esa democracia que ellos construyeron exclusivamente para mantener sus privilegios y negocios  con el Estado. La otra democracia, la que predica el presidente Petro es comunismo o terrorismo.

La Extrema derecha colombiana acaba de cometer uno de los más grandes errores en su afán de destruir el gobierno de Gustavo Petro y retomar el poder, con ese bloqueo institucional lo lanzaron a la plaza pública, su escenario natural donde se mueve como pez en el agua y con financiamiento público para montar la plataforma presidencial para darle continuidad a sus políticas de gobierno. Se pegaron un tiro en el pie como lo vienen afirmando varios analistas.

Con ese sectarismo y odio visceral, lo catapultaron, el apoyo en las urnas a las reformas será caudaloso como lo empiezan a mostrar las diferentes manifestaciones de apoyo, una de las más grandes prevista para este martes 18 de mayo en todo el país, acaban de despertar el león, el poder popular, el Constituyente Primario.

En la anterior consulta por la Ley Anticorrupción invirtieron 310 mil millones de pesos, ahora ponen el grito en el cielo por los costos de la nueva iniciativa.

En un país donde se roban billones de pesos de la salud, de las obras públicas y hasta la comida de los estudiantes la desaparecen como magos, 500 mil millones para que el pueblo se pronuncie y resuelva las reformas por las que viene luchando hace décadas no es plata, es una inversión social.

Tampoco hay que temerle al número de firmas, el pueblo saldrá en masa a defender sus derechos, pocas veces tiene la oportunidad de hacerse escuchar y de paso darle una cachetada a un Congreso que le dio la espalda y se unió alegremente para truncar sus justas aspiraciones.

Políticos en apuros en Apartadó

El despiste de los políticos en su afán de cautivar electores en muchas ocasiones los lleva a decir estupideces frente a los micrófonos, o son demasiado torpes o creen muy tontos al votante, al receptor de sus mensajes.

Hace unos días un aspirante a la alcaldía de Apartadó gritaba descompuesto frente a un micrófono; como energúmeno amenazaba a los directivos de la Universidad de Antioquia por no traer a Urabá la Facultad de Medicina.

Deberá saber el gritón de marras que la educación superior en Colombia no es competencia de los alcaldes, sino del absoluto resorte del Ministerio de Educación en la que también interviene su “socio” el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación – ICFES.

Así el alcalde tenga un costalado de billetes para este fin no podrá implementar una Facultad de Medicina, sencillamente por no ser de su competencia incurriría en un delito que se llama peculado y otro más que es usurpación de funciones entre otros.

Lo que si pueden hacer los alcaldes es firmar contratos con las universidades para reforzar la educación superior en sus municipios, gestionar ante los entes responsables, promover la apertura de una universidad, una extensión hacia sus municipios sin invadir las esferas de las competencias establecidas para estos fines, hacer solicitudes respetuosas.

Que Urabá necesita entre muchas otras cosas una Facultad de Medicina, claro que sí, pero hay que seguir el camino correcto, por ejemplo, desde hace varios años el médico y analista, Luis Alfonso Ossa B. viene con la cantaleta de fortalecer un hospital Universitario en Apartadó, pero a la fecha no ha habido un oído receptor en los medios del poder político-administrativo que escuche, ese sería el primer paso para consolidar y justificar dicha Facultad.

Ahora, saben los políticos de Apartadó cuántos estudiantes aspiran estudiar medicina en la región. ¿Conocen de la crisis financiera que azota a la UdeA en los actuales momentos? ¿O simplemente saben cuánto cuesta traer a la región una Facultad de Medicina y la infraestructura requerida sin contar con un hospital universitario?

Urabá tendrá su Facultad de Medicina, su crecimiento demográfico y desarrollo en general así lo indican, pero de una forma planificada, ordenada y garantizando su permanencia, con las dotaciones adecuadas y la calidad de la educación impartida requerida, esto no se puede manejar de una manera tan ligera, irresponsable y folklórica. Tampoco puede ser el discurso acalorado de un político en apuros.

Van los siguientes datos para los políticos despistados, a corte del año 2024, 20 estudiantes nacidos en seis municipios de Urabá, cursan en la actualidad carrera de Medicina en la Universidad de Antioquia, pero un total de 572 estudiantes de Urabá cursan algún tipo de programa del área de la salud.

La UdeA en Urabá tiene ocho programas del área de la salud, fuera de psicología e ingeniería sanitaria así:

Administración en Salud, Entrenamiento Deportivo, Gerencia en Sistemas de Información en Salud, Ingeniería Agropecuaria, Licenciatura en Educación Física, Microbiología Industrial y Ambiental, Tecnología en Gestión de Insumos Agropecuarios y Tecnología en Regencia de Farmacia.

Todos debemos entender que la universidad no es un pugilato para “apretar” a nadie que, son centros de pensamiento, laboratorios del conocimiento, los escenarios naturales para la formación académica de nuestra sociedad.

Para concluir por ahora, tanto el coordinador regional de la UdeA en Urabá, Braulio Andrés Angulo Martínez, como el rector del Alma Mater, John Jairo Arboleda, podrán dormir tranquilos porque no habrá nadie al acecho para “aprearlos” por supuestamente “haberles quedado grande” traer la Facultad de Medicina para esta región.

La cátedra de Jesús Abad Colorado

 En el marco de los 35 años de fundación de la emisora Apartadó Estéreo que dirige el empresario, José Phidalgo Banguero Zapata, organizaron el “Foro Libertad de Prensa y Ética Periodística” a cargo de dos veteranos periodistas, Jesús Abad Colorado y Luz María Sierra Lopera, directora del periódico El Colombiano.

De resaltar el interés por este tipo de encuentros, la buena asistencia al mismo de un público calificado, atento, inquieto por indagar, interrogar sobre los temas tratados.

Desde mi punto de vista muy personal, me quedo con las enseñanzas de Jesús Abad Colorado, acucioso periodista de campo, el hombre que recorre a pie, en mula, carro o avión el territorio con afros, indígenas, mulatos y campesinos de la geografía nacional en busca de realidades para convertirlas en historias, en documentos periodísticos.

Sin entrar en discusiones bizantinas, el periódico El Colombiano tiene muy poco que enseñarnos de ética o de cómo hacer periodismo, ellos que hicieron una purga para expulsar las mejores plumas, brillantes librepensadores que no aplaudían el discurso de la extrema derecha a la cual el periódico le sirve de frente, sin sonrojarse, expulsados que por fortuna acogió El Espectador.

Ellos que acosaron sin tregua el gobierno anterior de Medellín, con todos los defectos que tuvo, pero que hoy aplauden a reventar todas las acciones del gobernador Rendón y de Federico Gutiérrez, quienes generosamente responden con millonarias sumas de dinero público y que parecen ángeles que no se equivocan, sin adentrarnos en otros vericuetos de mayor profundidad que son de dominio público, muy poco nos podrán enseñar.

Yo me quedo con la escuela de Jesús Abad, un curtido periodista que el único mal que le ha hecho a Colombia fue atreverse a ponerle rostro humano a las víctimas, a visibilizarlas cuando eran simples números de la estadística estatal o lúgubres NN en los sombríos cementerios del país.

Un investigador serio, quien rechaza la violencia de todos los actores y protagonistas incluyendo la más sensible, los crímenes de estado, se atreve a señalar al general Rito Alejo como responsable de promover y apoyar al paramilitarismo, verdad que tanto molesta a algunos amigos del poder económico, quienes ni siquiera creen en las versiones de los mismos militares ante la justicia confesando sus crímenes.

Jesús Abad es reposado, sereno en sus intervenciones, no cae en la provocación, no pierde la compostura, nos recuerda siempre la importancia de recorrer el territorio en busca de la verdad, sin chismes, hoy se concentra en “la memoria en clave de futuro”, la construcción de un pacto por la vida y dentro de ese humanismo que lo arropa es un convencido en que tenemos esperanza, que, las nuevas generaciones no tienen por qué heredar los odios de quienes fomentaron la guerra.

Jesús Abad nos recuerda en sus disertaciones que los títulos no hacen buenos seres humanos, que sus imágenes son contra el olvido, que en los campos de Colombia habitan campesinos buenos y nobles cultivando la tierra.

Yo diría que después del sociólogo y periodista Alfredo Molano, no hay otro comunicador en Colombia como Jesús Abad Colorado que haya recorrido el territorio nacional en busca de historias relacionadas con el conflicto armado para traducirlas en fotografías y documentales sin caer en el amarillismo, el sensacionalismo, el irrespeto y la misma revictimización de las personas afectadas por la violencia. Ese es el éxito, el gran mérito de Jesús Abad Colorado.

Jesús Abad, dueño de una descomunal memoria, ha llorado en solitario los muertos de esta patria, sin importarle si eran rojos, azules o colorados, para él simplemente son muertos, la tragedia de una familia, el golpe del desplazamiento; en su trasegar profesional los ha visto caer de todos los bandos y así lo ha documentado y lo explica con claridad meridiana en sus conferencias, sin sesgos, sin matricularse.

Mantener viva la esperanza, un pacto por la vida, la memoria en clave de futuro y recorrer el territorio en busca de la verdad, son herramientas sencillas que nos entrega este periodista para seguir en la brega, nos invita a ser buenas personas que no es mucho pedir en esta patria polarizada en medio de un conflicto armado que desgraciadamente no termina, que hoy está en todo su furor, con tendencia a empeorar. Yo me quedo con la cátedra de Jesús Abad Colorado, porque ha sido forjada en los caminos polvorientos de esta Colombia olvidada, sacudida desde sus orígenes por la muerte.

Gracias a los directivos de Apartadó Estéreo por la invitación, por la acertada idea de traer a la región a Jesús Abad y que sigan cumpliendo muchos años al servicio de la región.


Apartadó, Antioquia. Febrero del 2025.

Cuando Juntos Habitamos la Sombra

Parodiando a García Márquez pareciera ser que en realidad sí estamos condenados a la soledad, en esta obra del médico Juan Fernando, más de la mitad está cobijada por un manto de extraña soledad, que incluso conduce a los amores confusos y hasta el suicidio, sin faltar la tragedia del alcoholismo que tanto afecta a nuestra sociedad.

En muchas ocasiones seguimos estando solos aún acompañados, nos persiguen y mortifican miedos, recuerdos y frustraciones que van haciendo mella en la profundidad del ser.

Son muchas las miserias humanas de las que cruzan por este intrincado mundo, el amor en tiempos difíciles, los avatares de afrontar una carrera profesional con sus subidas y bajadas, el drama familiar, la soledad y las penurias que afectan a tantos hogares, muchos de ellos convencidos que el dinero todo lo puede, todo lo tapa, cuando la felicidad está tan cerca, incluso en el abrazo y las caricias de un perro a quien otros despreciaron.


Allí, en esas amenas páginas se van desnudando una a una estas panorámicas de la existencia, que además nos recuerdan que somos seres de carne y hueso, plagados de sentimientos y de emociones.

Después de su primera publicación, “La Tentación”, el autor se atreve con una obra más completa, cuidadosamente editada, no solamente etiqueta, sino contenido que es lo que cuenta a la hora de leer.

Podemos decir con toda la certeza que ya hoy en la paz y la serenidad de la jubilación, el médico Juan Fernando está listo para enfrentarse a una novela con todos los ingredientes que una obra de esta magnitud exige, de hecho, se puede afirmar que Cuando Juntos Habitamos La Sombra es de por sí una novela subdividida en capítulos, así lo dice la prosa que va guiando al lector página por página.

Estamos hablando de una obra sustancialmente autobiográfica, allí el médico registra holgadamente sus facetas, sus experiencias vividas, sin tapujos ni prejuicios, se desparrama en términos estrictamente relacionados con la medicina, los que va hilando con preciosidad literaria y es  tanto el poder de la palabra  que ya viéndolo jubilado, el lector sufre con sus angustias académicas su trágico 2,8 en un examen sufrido, padecido a la saciedad el cual  por fortuna y para alivio de todos termina en un 3,8. Ahí se siente la magia de  la escritura.

Su esposa, Ana Catalina Pérez, dice que Juan Fernando es gardeliano hasta el bisturí, no hay duda, fuera de cantor de tangos y músico, el médico en uno de los capítulos del libro recrea con ingenio, los hechos que antecedieron a la muerte de Carlos Gardel en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, en infausto accidente de aviación.

Parece un testigo presencial narrando la historia, el lenguaje, los nombres, la conexión con los guitarristas del Zorzal, su compositor de cabecera Alfredo Lepera, nos describe al piloto Ernesto Samper Mendoza como si lo tuviese al frente, con una gran capacidad narrativa y holgada conexión con el tema.

El autor tiene la habilidad de llevar al lector al sitio de la tragedia simplemente como si estuviese leyendo un periódico de la fecha, describe la muerte antes y después del más grande cantor de tangos de todos los tiempos, con pasión y detalles.

En dos de sus relatos nos muestra con claridad su faceta de médico, de músico y de gardeliano. No deja duda alguna.

Cuando Juntos Habitamos La Sombra es un libro ameno, ágil para la lectura, será la antesala para  que el autor nos sorprenda con una novela del mismo corte, con los mismos hilos conductores, tiene muchas vivencias, con amplios recorridos no solamente  por el mundo de la medicina, sino de la música, el contacto  con la gente es una experiencia maravillosa a la hora de escribir, en síntesis un acumulado para bajar al papel, ahora  que  no está la premura de acudir al consultorio a curar los males del cuerpo, le tocará  con su literatura comenzar a aliviar los males del alma.

Nueve de febrero, día de los buenos periodistas

Otro nueve de febrero, otro pomposo “Día del Periodista”, al paso que vamos el periodismo se extinguirá y solamente sobrevivirán empresas y pasquines al servicio de la mentira, del odio, la difamación y los entramados de negocios sucios, pero a estos esperpentos los seguirán apodando periodismo.

Urabá, Colombia y el mundo terminaron acorralados por un puñado de pasquines digitales, al servicio del poder político, de la corrupción, del crimen organizado, especializados en calumniar, denunciar sin pruebas, en soltar al aire chismes de corrillos sin la más mínima vergüenza y al oído de unas autoridades laxas y cómplices que a su vez se autoproclaman defensoras de las libertades. ¡Vaya Libertades!

En Colombia una periodista montó campaña presidencial desde las tribunas de una revista al servicio de la extrema derecha, se alió con otro bloque de medios para destruir un gobierno que no es de sus afectos, se dedicó a mentir, a calumniar las 24 horas del día y sus socios a replicar las mentiras, todo en nombre de la democracia y la libertad, siempre con el apoyo público de la Fundación para Libertad de Prensa (Flip). Cuando la sal se corrompe.

Dos de los más poderosos empresarios de la comunicación moderna, Elon Musk dueño de X y Marck Zuckerberg de Facebook, se acaban de aliar con Donald Trump para supuestamente apoyados en la Inteligencia Artificial dominar el mundo.

Esto significa que las dos redes “sociales” (no sé dónde sacaron eso de sociales) más poderosas del mundo occidental, trabajarán unidas con el psicópata nuevo emperador sin imperio, para direccionar la comunicación, reeducar a la sociedad, eliminar las cuentas o mensajes que les generen incomodidad y replicar hasta la saciedad la información manipulada en defensa de sus intereses económicos, geopolíticos expansionistas. El colonialismo digital.

En este orden de ideas no es mucho lo que nos queda por hacer, la provincia quedó en manos de unas generaciones que se hicieron a los espacios digitales, se proclamaron periodistas, comenzaron a bombardear al público con toda su morbosidad, eso que llama las audiencias vacías, que genera interacciones en las plataformas y detrás de ellas dinero.

Sin sonrojarse comenzaron a disparar como escopetas de regadera a diestra y siniestra, supuestamente a denunciar corruptos sin aportar una sola prueba, se dedicaron a hacer mandados y trabajo sucio a políticos sin escrúpulos (nunca los han tenido), para desprestigiar y despejar caminos que luego sus patrocinadores transitarán más cómodos.

Cada bandola política tiene su recua de “periodistas digitales” como escuderos disparando día y noche, es muy sencillo, muchos de ellos como trinchera abren una página en Facebook, le asignan un  nombre, se autoproclaman periodistas y a facturar, cuando se sienten acorralados simplemente cierran el pasquín y abren otro con nuevo nombre y a seguir delinquiendo con toda impunidad, no hay responsables con una figura jurídica, no hay nombres reales, direcciones o teléfonos  donde se puedan detectar.

La mala política que todo lo corrompe le ha dado una estocada mortal al periodismo, ha cooptado todo un ejército de comunicadores y los ha puesto al servicio del delito.

Otros tantos luchan a brazo partido por mantenerse en la dignidad y responsabilidad social, cada vez menos, son dinosaurios a quienes sus propios colegas miran con desprecio y califican de bobos, de tontos.

Pero son estos tontos, estos bobos quienes hoy sostienen el débil pilar de lo que queda de democracia en Colombia, son verdaderos héroes que no se dan por vencidos, que aun creen que no todo está perdido, que luchando contra una sociedad indolente que mira para el otro lado mientras se roban la patria, que luchando contra los empresarios de la noticia han abierto reputados portales de investigación en los que aun brilla la luz de la verdad y sometidos a todos los riesgos y al castigo económico, han logrado hacer las más grandes denuncias en el país, sobre masacres, paramilitarismo, desmanes de las guerrillas, robos a los recursos públicos. Las ollas podridas que han destapado no son pocas. Ahí sobrevive el verdadero periodismo.

Y son estos valientes quijotes los que hacen grande este nueve de febrero, porque todos los días son de los buenos periodistas.

Con la ruptura del actual orden mundial que hoy pone en marcha Donald Trump, la comunicación, pero sobre todo la verdad, será una de las víctimas más grandes y sentidas, lo que hagan o dejen de hacer los periodistas en el resto del planeta contará poco frente al poder de estos magnates insaciables.

También nos cuentan los titulares de la prensa europea que, decenas de las universidades más prestigiosas del mundo han comenzado a cancelar sus cuentas en la red X, aduciendo que su propietario no respeta la democracia ni la libertad, al menos ahí nos están mostrando un camino para iniciar una lucha que será prolongada y desigual, más nunca imposible. Ellos se creen dueños del mundo, pero no lo son. 


Urabá, 9 de febrero del 2025.

La cobardía de la extrema derecha

Se ha dicho en algunos escenarios que el odio y la soberbia de la extrema derecha es de tal magnitud y sobrepasando todos los topes de la ignorancia, que son capaces de incendiar la casa con ellos adentro, con el fin de descalificar y destronar el progresismo.

El propio Donald Trump en sus ínfulas de emperador de un imperio en decadencia les dice en la cara que no los necesita y ellos de rodillas besando sus sandalias. Roma no está tan distante cuando los gladiadores que iban a morir saludaban honrosos al tirano.

El reciente incidente entre el gobierno colombiano y los Estados Unidos es una muestra clara de lo que esta masa desbocada está dispuesta hacer para sacar el petrismo del gobierno, han acudido a todos los medios de lucha, pero nada les ha funcionado, han logrado hundir las grandes reformas sociales que los colombianos esperaban en décadas, la Corte Constitucional cogobernando para ellos mutiló la accidentada Reforma Tributaria, reduciéndola a la mínima expresión y luego en medio de gritos aplausos, bajo el éxtasis, la euforia y el deliro de grandeza, hundieron la ley de financiamiento, para impedir que el gobierno llegará a varios sectores sociales y luego señalar una supuesta incapacidad de gobernar.

En las últimas horas quisieron hundir el gobierno en pleno, con país y todo, se hicieron al lado del tirado que amarraba colombianos con grilletes y subía a los aviones militares como bultos de mercancía inservible.

El Centro Democrático en vulgar y oportunista comunicado público firmado por su interdicto jefe máximo y único, describió la hecatombe, el Armagedón para el país, por que para ellos Petro había insultado a su amo del norte. Poco conocen de país, de patria, de dignidad.

Petro nunca se negó a recibir a los expulsados, por el contrario, hasta el avión presidencial ofreció para repatriarlos, solamente exigía un trato digno con la persona humana, pero el Centro Democrático no tiene la mínima idea sobre el significado de tan alto valor.

En menos 24 horas enterraron la economía, el país, la educación, se les acabó el mundo ante una amenaza del falso emperador, una celebración que les duró poco, en menos de los esperado la situación fue superada y se inició un proceso más diplomático, más decente para el retorno de los colombianos.

El último presidente de la extrema derecha no solamente actuó durante cuatro años como un monicongo de Álvaro Uribe, sino como presidente subalterno de los Estados Unidos, obedeciendo ciegamente sus órdenes. Hasta permiso para almacenar armas y desechos bélicos le concedió a la OTAN, en plena guerra con Ucrania, en una sumisión humillante para nuestra soberanía.

En minutos el circo salió a la arena, la gavilla saltó como carroñeros a comerse vivo al presidente, pero todo fue flor de un día, las turbulentas aguas comenzaron a volver a su cause normal y ellos a tragarse sus comunicados y agresiones o simplemente a cambiar el libreto.

Es la sumatoria de todos estos desafueros de la extrema derecha lo que justamente les impedirá su acenso al poder nuevamente, cada día están más lejos de las masas populares, de los problemas del pueblo, el costo en las urnas será alto, de ahí el desespero y tanta arrogancia, es el físico miedo a no volver por sus privilegios a robarse el país y repartirlo en una piñata en las cabezas de cuatro decadentes partidos y unas pocas familias con apellidos de la colonia.

La borrachera del falso emperador pasará, el mundo volverá a la normalidad, ellos necesitan tanto América Latina para seguirla esquilmando como a Europa para utilizarla contra Rusia, es una pataleta de muchacho malcriado y muy malcriado, si el mundo si liberó de Hitler como se liberará de Netanyahu, Trump será mucho más pasajero.

Lo que si logrará Trump si avanza por esa ruta imperialista es impulsar al sur global hacia Rusia y China, quienes ya con la plataforma de los BRICS consolidada, abrirán las puertas que Estados Unidos cierra y el único perdedor será el país del norte.

En este ritmo, la manada de carroñeros no ha podido consolidar ni un candidato que enfrente realmente al progresismo, ni una propuesta sólida, seria que atraiga a los electores, hasta el día de hoy han actuado como pandilla de barrio, experta en insultar, descalificar al presidente y mentir usando de amplificador los medios de desinformación de su propiedad, fuera claro está, de hundir las reformas sociales por lo que les pasarán factura en las urnas.

Hablando de carroñeros y sepultureros de oficio, repunta el nefasto personaje Alejandro Gaviria, defensor de los robos de las EPS, de las transnacionales farmacéuticas y abogado del diablo, en su afán de consolidarse como el candidato de la extrema derecha.

“El presidente Petro pone en riesgo la economía colombiana por una disputa personal (que tiene también mucho de locura ideológica). ¿Habrá alguien en el gobierno que le haga contrapeso? ¿Obedecerá dócilmente el ministro de comercio? ¿Renunciará antes de someter al país a una guerra comercial absurda? ¿No hay nadie medianamente razonable en el gabinete? ¿Se acabó el gobierno y lo reemplazo la cuenta de X del presidente?” escribió en plena calentura del incidente, mientras que la Cabal y la franquista “Enfermedad” Hernández insistía en un golpe de estado. ¿Disputa personal califica este mercenario de la politiquería a un presidente que lo único que reclama es dignidad para sus gobernados, Más cínico para dónde?

Gaviria hizo pública la miseria humana en que se convirtió, el cáncer la dio una segunda oportunidad, creíamos que, para servirle al país, no a los negocios de la salud y parlante de la extrema derecha. Por sus hechos los conoceréis.

¡Donald Trump, la extrema derecha colombiana besa sus pies!


Urabá, enero 27 del 2025.

La caída de Héctor Rangel

 Dura lex sed lex- «la ley es dura, pero es ley». Dura lex, sed lex es un principio general del derecho, proveniente del derecho romano, que puede traducirse como «la ley es dura, pero es ley». Hace alusión a que la aplicación de las leyes es obligatoria y que debe producirse contra todas las personas. Es un principio fundamental de los Estados de derecho. (Wikipedia)

No hay duda que el alcalde de Apartadó se cayó por una torpeza, una ligereza de campaña cuando se cree que para ganar todo se vale y aquí no pasa nada, nadie investiga, echen tierra al asunto y a gobernar como ocurre en la mayoría de los casos.

Ese cuento que a Rangel lo tumbaron malos perdedores, enemigos de Apartadó y una justicia comprada es falso. Se cayó por una comprobada doble militancia que el mismo ratificó en las primeras diligencias judiciales y le aplicaron la ley, la misma que no les aplican a tantos bandidos atornillados en los cargos de elección popular.

Es cierto que nuestra justicia es amañada, parcializada, clasista, racista y retorcida a más no poder, que las mal llamadas altas  cortes legislan y gobiernan para el lado que les convenga políticamente, casi siempre inclinadas hacia la extrema derecha de donde provienen y patrocinan a la mayoría de sus componentes, que se niegan a reformarse y que terminaron en vulgares carteles de la toga, que el gobierno del progresismo del cual Rangel se autoproclamó aliado, está siendo perseguido por dichas cortes, que en el Consejo Nacional Electoral y en el Consejo de Estado específicamente, todo lo que huela a Petro hay que perseguirlo, pero fue Rangel quien incurrió en la doble militancia prohibida por la ley, entonces tome para que lleve.

Rangel tiene estatura física pero no política, demostró su desprecio por la ley y el estado de derecho que juró defender, los fallos de los jueces se acatan así no se compartan, pero armó una cadena de tramoyas para dilatar el proceso, siempre mal asesorado y como si algo faltara, un grueso número de cancerberos, de lavaperros de todas las pelambres armaron una muralla de ataques y retaliaciones en contra de los tribunales y de los miembros de la oposición para culparlos del hundimiento del barco, hasta el gobernador de Antioquia cayó en esa andanada cuando lo único que hizo fue cumplir  con una orden del Consejo de Estado la cual es clara y precisa, nombrar alcalde encargado y convocar a elecciones.

Rangel pudo haber salido por la puerta grande, reconocer el error y seguir avanzando en su proyecto político, pero prefirió la puerta trasera, atornillarse en el cargo hasta ser presionado por la Procuraduría para que acatara las órdenes judiciales.

El panorama político de Apartadó es terrorífico, viene una campaña corta, para un periodo corto, si en la anterior corrieron ríos de dinero por sus calles, la que se avecina con casi cien mil millones de pesos nada más por concepto de un empréstito que el alcalde saliente no alcanzó a disfrutar de por medio, fuera de otros recursos y proyectos en marcha para ser ejecutados, harán de este cargo una verdadera joya de la corona, la puja será tenaz y como siempre lo hemos dicho en estas tribunas de opinión que, se caliente el debate pero que no vuelvan los homicidios, la región no se puede dar el lujo de retroceder casi dos décadas.

Rangel debe reflexionar con cabeza fría y dejar de estar buscando a quienes culpar de su naufragio, aplacar a sus cancerberos, concentrarse en la campaña que viene, partiendo por corregir errores, evitar el todo se vale, sin olvidar que acaba probar una copa muy amarga.

Sin ser aguafiestas considero que, para Apartadó lo peor está por venir, su dirigencia no aprendió nada del pasado, no hay responsabilidad con el pueblo, no hay madurez política, claro que tenemos un frágil estado social de derecho, pero es lo que tenemos para seguir construyendo, perfeccionado, siempre será mejor que una dictadura.

A los electores que de buena fe acompañaron el proceso de Rangel, la vida continúa, tener muy en cuenta que la ley es dura, pero es la ley, que los responsables de este descalabro están en su propia orilla no en la vecindad.


Urabá, enero 24 del 2025.