lunes, 21 de abril de 2025

¿Lucho Herrera con cementerio propio?

La noticia publicada por Noticias Uno que debió estremecer al país, transcurre sin pena ni gloria con un alto riesgo de prescripción bajo una justicia cada vez más coja y ciega.

La gran prensa tuvo como tapadera la muerte del Papa Francisco para hacerse de la vista gorda con la macabra noticia que involucra a la gloria del ciclismo colombiano Lucho Herrera, o el “Jardinerito de Fusagasugá”, (Luis Alberto Herrera Herrera) personaje que ya las nuevas generaciones no tienen ni idea de quien fue.

En la década de los 80s, cuando Pablo Escobar sacudía al país a punta de bombas y sicariato, el aliciente que tenían los colombianos eran los triunfos de Lucho en Francia, Italia o España donde no se bajaba del pódium.

Esos triunfos le permitieron nombre, fama y dinero a un hombre que venía de abajo, de las clases más humildes de Colombia, siempre mantuvo bajo perfil, se dedicó a los negocios incluyendo la ganadería, negocios en los que siempre lo mostraron los medios como exitoso.

Pero ese éxito también le traería problemas, las FARC lo secuestró por allá en marzo de 2000, plagio que duró 24 horas y por el cual uno de sus hermanos debió desembolsar la no despreciable suma de cuatro mil millones de pesos, como lo relata alias “El Negro Antonio” integrante de esa organización.

De acuerdo con los testimonios de dos paramilitares presos y confesos, alias, “Ojitos” y “Menudencias”, después de ese secuestro surgió una relación entre el famoso ciclista y el temido “Martín Llanos”, jefe de las Autodefensas Unidas del Casanare, quien termina ofreciéndole sus servicios criminales al “Jardinerito de Fusagasugá”

En su espeluznante relato a la justicia Luis Fernando Gómez, alias “Ojitos” cuenta como “Lucho Herrera” lo recibió en su casa y luego ofrecerle un refresco le entrega dos sobres, uno con las fotos de cuatro personas que tenían que recoger, supuestos milicianos de las FARC que lo iban a secuestrar y otro con cuarenta millones de pesos supuestamente para la compra de armas y motos.

Pero ya los paramilitares de acuerdo con los mismos testimonios habían llevado a “Lucho” al  Departamento del Meta donde lo presentaron con alias “Cascarón” o Àngel Rodrigo Daza donde sostuvieron una reunión con Martín Llanos. Allí sellarían la alianza y este grupo criminal quedaría a disposición del ya empresario ciclista.

Los mismos paramilitares descubrirían después que el “Jardinerito” los había engañado y que las hoy víctimas del monstruoso crimen de lesa humanidad no eran guerrilleros, ni milicianos, ni secuestradores sino modestos campesinos a quienes “Lucho” simple y llanamente los quería despojar de sus tierras para extender sus feudos. Eran sus vecinos, informa Noticias Uno pruebas y testimonios en mano.

Dicho noticiero presenta el testimonio de Andrés Fabián Rodríguez Torres, testigo y sobrino de una de las víctimas, relata que tanto su padre como su señora madre fueron empleados de “Lucho”, narra como llegaron supuestos agentes del DAS con gorras y brazaletes para llevarse por la fuerza a las víctimas.

Oscar Andrés Huertas Sarmiento, conocido en el mundo del crimen con el alias de “Menudencias” reconoció ante los jueces su participación en los homicidios, tal como lo narran otros testigos, incluso confiesa que las víctimas fueron sepultadas en la misma finca de “Lucho Herrera”, de acuerdo con la versión hecha pública este fin de semana por Noticias Uno.

“Metimos dos en el platón y dos en la parte delantera los inhumamos en la vía Novilleros a La Aguadita, en una finca sobre el borde de la carretera, los degollamos y luego los descuartizamos con machete” relata el criminal.

“No eran milicianos, era por tierra, cuenta el agresor quien reconoce el engaño del cual fueron objeto por parte del legendario ciclista”

Más de veinte años después la coja y ciega justicia comienza a reaccionar, a comienzos de este mes de abril, el Juzgado Cuarto Penal Municipal del Circuito de Fusagasugá, convalidó el aporte de los testigos, decretó una pena anticipada de 22 años de cárcel para alias “Ojitos” y ordenó que se investigue la conducta del señor Herrera Herrera.

“Compulsar copias ante la Fiscalía General de la Nación en contra de Lucho Herrera con el fin de que, en el evento de que no se haya adelantado investigación, se investigue la presunta participación en las conductas punibles de desaparición forzada agravada en concurso homogéneo y homicidio agravado” Dice el despacho judicial.

Las víctimas de esta siniestra historia, fueron identificadas como: Gonzalo Guerrero Jiménez, Víctor Manuel Rodríguez Martínez, José del Carmen Rodríguez Martínez y Diuvisaldo Torres Vega.

Luis Alberto Herrera Herrera, “Lucho Herrera” o el “Jardinerito de Fusagasugá” es un hombre poderoso en esta región, fuera de dinero y popularidad como ciclista, goza del buen trato de la prensa, desde luego también como todo sindicado de la presunción de inocencia hasta no ser vencido en juicio.

Sin duda será un proceso complejo, pese al amplio acervo probatorio ya en manos de la justicia, aunque existe una alta probabilidad que si la Fiscalía General de la Nación no declara esta horrenda masacre crimen de lesa humanidad, se corre el riesgo de un vencimiento de términos. Amanecerá y veremos a un “Lucho” ya no en el recuerdo pedaleando por las carreteras de Europa, sino caminando hacia los despachos judiciales con el sol sobre sus espaldas y una gloria que lastimosamente y después de tantos años se desvanecerá dejándolo convertido en un ídolo de barro.

Urabá-abril de 2025.