“Lo grave es la indiferencia de la clase dirigente de la región que, se hace la boba porque cree que no es con ellos” dijo el galeno.
El
médico Luis Alfonso Ossa se pronunció ante la columna de opinión publicada por
nuestro director, en la cual nuevamente insiste por el deterioro social de
Apartadó y Urabá en general, específicamente con el tema de las pandillas o jóvenes
en conflicto, que crecen como amenaza social y al orden público, sin soluciones
a la vista.
Aquí la opinión del dirigente regional sobre este particular:
Por:
Luis Alfonso Ossa B.
| Luis Alfonso Ossa B. |
Creo
que el planteamiento que el periodista
Wilmar Jaramillo hace en el periódico el Pregonero del Darién es
bastante delicado y muy preocupante, y si bien el panorama expuesto en su
artículo es de suma gravedad, debería servirnos como alerta máxima para que
gobernantes, en unión con todas las demás entidades de la sociedad, entiendan que es perentorio comenzar a hacer
correctivos fundamentales que, por lo menos relenticen ese proceso de
descomposición violenta que nuestra sociedad padece, el mismo que aceleradamente proseguirá si no le
ponemos contención entre todos.
El
llamado de atención del Pregonero debería llevarnos a tomar como propósito para
los años venideros la tarea de convocar a todas las llamadas fuerzas vivas a
que sumemos esfuerzos para construir con urgencia el dique social que frene
esta tragedia que velozmente está creciendo en la Región de Urabá.
Lo
grave es la indiferencia de la clase dirigente de la región que se hace la boba
porque cree que no es con ellos. Ya veremos que hacen cuando el grado de
descomposición social les desvalorice sus propiedades y sus empresas comiencen a
venirse al piso porque no haya fuerza laboral que las mantenga.
