domingo, 18 de diciembre de 2022

Símbolos del Cerro en la filatelia cubana

En el Cerro de la modernidad y desde 1995 se decidió, por el Consejo de la Administración Municipal, determinar los símbolos que identificarían al Municipio.

Por: Juan Hernández Machado*/El Pregonero del Darién

Cuando el español Hernán Manríquez de Rojas solicitó, el 8 de mayo de 1589, establecer una estancia en el entorno de lo que entonces llamaban El Cerro, a unos 10 kilómetros del centro de la ciudad de la Habana, nunca imaginó que alrededor de la misma se desarrollaría un gran pueblo que hoy constituye el Municipio del mismo nombre.

Juan Hernández Machado

En ese de cursar del tiempo hasta hoy se juntó la cultura española con la de los esclavos africanos y las de los coolies chinos, dando inicio a la nacionalidad cubana; se derramó mucha sangre, sudor y lágrimas para desarrollar los barrios que hoy conforman el Municipio Cerro y, como es lógico, todo fue dejando símbolos para el futuro.

En el Cerro de la modernidad y desde 1995 se decidió, por el Consejo de la Administración Municipal, determinar los símbolos que identificarían al Municipio, los cuales, por su historia y aporte al desarrollo de la localidad fueron:

La llave. Proviene de varios cientos de años cuando la Zanja Real del Cerro era quien abastecía de agua a la Habana de entonces. Fue sustituida por el Acueducto de Fernando VII y posteriormente por el acueducto de Albear.  A nivel popular, por esa razón, se inmortalizó la frase “El Cerro tiene la llave”, título de una guaracha son popularizada en 1947.

El bombín y el bastón, indistintamente, representan a los usados por la Comparsa “Marqueses de Atarés”, una de las más antiguas de la capital cubana con asentamiento en el Cerro.

El alacrán, símbolo de la otra comparsa del mismo nombre, considerada la más antigua de la capital cubana.

El tulipán, flor representativa de los bellos jardines plantados en el Cerro en el siglo XIX, cuyo nombre fue concedido a una céntrica avenida del Municipio.

El Círculo Filatélico (CF) del Cerro fue fundado en 1983 como una de las organizaciones de base de la Federación Filatélica Cubana (FFC). En sus años iniciales varios de sus miembros tuvieron una participación destacada en Exposiciones y otros eventos filatélicos organizados por la Federación a la manera convencional del coleccionismo.

A fines de los años 90 del pasado siglo, el CF Cerro se ubica como sede social en la Biblioteca Municipal Domingo del Monte y comienza así una mayor integración con las autoridades de la cultura y de la historia del municipio, con un marcado interés por recuperar la historia local a través de los sellos y elementos postales.

Por los resultados alcanzados por el Círculo Filatélico Cerro en los últimos 20 años- más de 400 medallas en Exposiciones nacionales e internacionales; más de 15 libros sobre filatelia; numerosas investigaciones donde se vincula filatelia a la cultura y a la historia; creación de círculos de interés de filatelia en escuelas del municipio, cuyos integrantes han logrado 42 medallas en exposiciones nacionales- la Dirección Municipal de Cultura decidió dedicar al CF Cerro y a la filatelia en general  su Semana de la Cultura en el año 2012, efectuada entre el 6 y 12 de mayo.

Sin embargo, a pesar de lo mucho avanzado la felicidad no estaba completa. No hay, aun hoy, entre los sellos postales emitidos por el país nada que representara los símbolos del territorio.

Por ello, los asociados de nuestro Círculo posibilitaron que la filatelia viniera al auxilio de la cultura popular y se decidió comenzar a hacer cancelaciones especiales que pudieran dejar constancia de los símbolos del Cerro.

Es bueno conocer que uno de los tipos de cancelaciones especiales en la filatelia es aquella que es promovida por organizaciones filatélicas, gubernamentales, no gubernamentales, de caridad y otras, con autorización de la entidad de Correos del país de que se trate, con el fin de conmemorar un hecho o personalidad determinada.

La primera hecha por el Círculo Filatélico del Cerro con esta nueva concepción fue la bella Cancelación Especial que se hiciera en la Gala de Clausura de esa importante semana, la noche del 12 de mayo del 2012.

Sobre un bello sello 65 centavos emitido en el 2001 por el Aniversario 40 del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, que muestra a la Ciudad Deportiva, sede de dicha institución y una de las principales instalaciones del deporte en nuestro país y, coincidentemente, radicada en el Municipio Cerro, se colocó la Cancelación hecha para la ocasión.

    Así, la misma llave que abrió las puertas de la capital cubana para dejar pasar el agua que le daría vida, abrió las puertas de una tradición que comenzó ese 12 de mayo del 2012  de hacer una cancelación especial filatélica en la Gala de la Semana de la Cultura cerrense y al ritmo de las comparsas “El Alacrán” y “Los Marqueses de Atarés”, todos marchamos alegremente a plantar nuevos tulipanes como expresión de satisfacción y también de compromiso al futuro, porque la filatelia marcha de igual a igual con otras manifestaciones de la cultura en el Cerro.

Otros dos símbolos para el Cerro fueron incorporados en cancelaciones especiales en el año 2018.

Cuando el Héroe Nacional cubano José Martí regresó a Cuba después de terminada la llamada Guerra Grande o Guerra de los Diez Años en 1878, vivió en la calle Tulipán del Cerro, lugar donde nació su hijo. Durante su breve estancia en este barrio, pudo participar en tertulias de la entonces Sociedad del Pilar y compartir la vida con los habitantes del Cerro de entonces. Por eso siempre se recuerda de forma particular.

Sobre el tema se han hecho, hasta el momento, dos cancelaciones especiales. La que aquí se aprecia dedicada a un aniversario de su nacimiento y otra que se dedicó a un aniversario de su caída en combate.

   No podíamos dejar fuera al Patriota Insigne del Municipio, el General Juan Bruno Zayas, uno de los generales más jóvenes de la Guerra Necesaria de 1895.

La cancelación especial en su honor se hizo en la clausura de la Semana de la Cultura del Cerro en 2018, el día siete de mayo.

A través de estas cancelaciones (cuyos canceladores se han donado al Museo del Cerro para que queden para las futuras generaciones),  de la atención a escuelas, del trabajo filatélico comunitario desde la misma biblioteca municipal y de la participación en Fórums y Coloquios de historia local y de ciencia y técnica, además de la publicación de libros e investigaciones donde la filatelia se une con la cultura en general y con la historia, hemos ido marchando juntos en estas dos décadas en beneficio de la población del Cerro, de la provincia y, por qué no, de la Patria toda.

Pudiéramos quedarnos con la experiencia, pero decidimos compartirla porque es posible que en otros lugares exista una situación similar y la filatelia puede venir en su ayuda para perpetuar los símbolos regionales para las nuevas generaciones.

*Premio Nacional de Filatelia 2012 e historiador cubano.