miércoles, 18 de marzo de 2020

Carta abierta al señor alcalde de Chigorodó

Justamente hace unos días nuestro periódico le rindió un sentido homenaje al señor Vanegas, por los invaluables servicios que le presta a la juventud de Chigorodó. 

Eleazar Palacio Hernández- Alcalde de Chigorodó.

Señor alcalde Eleazar Palacio Hernández, saludos cordiales y éxitos en su gestión de gobernar su municipio. 

Le escribo esta nota movido por la angustia, la desesperanza y hasta la indignación, esperando tocar su corazón, no tanto el corazón de gobernante, sino el de ser humano, además del poder que tiene como mandatario de Chigorodó, un poder que le dio el pueblo en las pasadas elecciones. 

Señor alcalde, pocas personas en Chigorodó se han entregado de la manera desinteresada al servicio social comunitario, como lo ha hecho el señor Adalberto Vanegas López, un trabajo invaluable que pocos han agradecido con un Dios le pague, un trabajo que ha sacado de la tragedia social que vive Urabá con sus jóvenes en riesgo, a centenares de muchachos, por los que se preocupa como si fuese su segundo padre. 

Nadie en este municipio se ha tomado la molestia de exaltar esa figura humilde, llena de bondad que encierra este personaje, triste es que en las últimas horas le han notificado que no va más en su empleo de aseador de los baños en el colegio Evangelista Berrío, por viejo, que su hoja de vida no clasificó por la edad, es decir ya es un mueble viejo al que hay que botar a la basura. 

Adalberto ha trabajado los últimos ocho años en este colegio y en el Agrícola, con un cumplimiento de sus funciones ejemplar, ni una sola falta, ni un solo llamado de atención, así lo certifican sus jefes inmediatos. “Demasiado viejo para darle empleo y muy joven para jubilarlo, como dice la temible frase. 

Es cierto que el empleo no depende de usted señor alcalde, depende de la macabra tercerización que hace el estado del trabajo, utilizando intermediarios para precarizar día a día, la labor de los trabajadores, es un intermediario y lástima que ahí esté inmersa la Universidad de Antioquia y la Gobernación, con pocos visos de humanidad. 

Lo que si depende usted, es intervenir con sus buenos oficios de mandatario para que esta injusticia con el señor Vanegas no se ejecute, o en su defecto brindarle protección con un empleo digno y seguro, que al menos le permita acceder a una modesta pensión de la cual está cerca. 

La angustia que vive este ciudadano, la preocupación con su familia es indescriptible, pero no es más que el reflejo de una situación compleja que viven millones de colombianos. 

Agradezco señor alcalde la atención que le brinde a este humilde llamado, esperando que como autoridad le devuelva la tranquilidad a este señor que tanto le ha aportado a Chigorodó, que tanto puede seguir haciendo por la juventud y a quien tanto le debemos. 

La juventud de su municipio, los padres de familia de estos muchachos, le quedarán altamente agradecidos. 

Hace poco el Pregonero del Darién, rindió sentido homenaje
 al señor Vanegas, por sus invaluables servicios la juventud de Chigorodó.

Gracias por su atención: 
Wilmar Jaramillo Velásquez 
Director 
EL PREGONERO DEL DARIÉN