martes, 24 de marzo de 2020

San Nicolás prosigue en su labor social

Hace muchos años La Casa de Funerales y Servicios Proexcequiales San Nicolás, viene fortaleciendo un proceso social de grandes proporciones en Urabá.

Doña Trinidad Henao Romerín, siempre en función social 

Cuando La Casa de Funerales y Servicios Proexcequiales San Nicolás, entendió que su misión no era exclusivamente despachar dignamente a los humanos hacia el más allá, sino hacerles la vida más llevadera en este mundo, comenzó a desarrollar una serie de estrategias que hoy producen grandes resultados sociales en Urabá. 

Hoy son centenares de hombres y mujeres que se han capacitado para desarrollar múltiples oficios de la cotidianidad, como modistería, manualidades, panadería, repostería, mecánica de motos, electricistas, belleza y barbería, entre otros. 

Esa ha sido un apuesta inteligente para combatir el desempleo en los sectores populares, con personas, sin acceso a universidades, pero con ganas de trabajar honradamente. 

Todo esto se debe a la visión de empresa de su mentora, la señora, Trinidad Henao Romerín, su familia y un bien organizado y comprometido grupo de colaboradores, trabajo en equipo que hoy muestra resultados y balances de gran calado social. 

Maqueta del Parque Cementerio- Ciudadela Celestial 

Y esa visión de empresa es la que ha llevado a San Nicolás a convertirse en pionero en temas proexequiales para las mascotas, tan populares hoy en el mundo, y todo un conjunto de servicios, tras la muerte de estos seres, que se han convertido en verdaderos miembros de la familia; a trabajar el apoyo psicológico a quienes han perdido a un ser querido, brindar ese acompañamiento en momentos tan difíciles, al igual que dimensionar en Urabá lo que han llamado el “Parque Cementerio Ciudadela Celestial”, donde se concentraría todo un servicio integral, moderno, una de las grandes urgencias que hoy tiene toda la región de Urabá, en materia ecequial. 

Un testimonio: 

Testimonios como el de Marly Villaneda, abudan: “trabajo los palitos de queso y los pandequesos, que son los que más fácil me quedan, porque como no tengo cilindro, solamente cuento con el horno y me queda más fácil trabajar así, son cosas nuevas que he aprendido en el curso y me está yendo bien” 

“Yo comencé a trabajar acá en mi casa con los panes y gracias a Dios se venden bien, la gente viene y los compra” 

“El horno que tenemos para asar es de barro y lo hizo el esposo de una de mis hermanas, como nosotros trabajamos en un fogón de leña y asábamos en un sartén con fuego arriba, entonces el vio eso y tuvo una idea que nos ha ayudado bastante, para seguir trabajando” 

“El propósito es que para el próximo año tengamos un local y trabajar con todo lo que hemos aprendido en este primer nivel con San Nicolás”. Dice esta mujer llena de optimismo. 

Marly Villaneda.