Ninguna reforma planteada por el nuevo gobierno será del agrado del uribismo que, terminó cruzando las instituciones con negocios familiares y de amigos.
Por: Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/El Pregonero del Darién
La caterva uribista se ha ido lanza en ristre
contra todas las reformas planteadas por Gustavo Petro, por un lado, el jefe de
esa secta en tono patriarcal habla de “oposición constructiva” y por el otro sus
más cercanos cancerberos sueltan toda una andanada de insultos, mentiras
confusiones y diatribas contra todo lo que propone el nuevo gobierno.
Existiendo la suficiente ilustración sobre el
desastre corrupto y fracasado modelos de las EPS, el único error del gobierno, fue
haber aplazado la reforma a la salud para el próximo año, perdiendo varios meses
de trámite en el Congreso y desaprovechando las grandes mayorías allí consolidadas,
mayorías que indudablemente se irán debilitando.
Está comprobado por el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud, que han debido sancionar, intervenir y liquidar numerosas EPS, por la misma Fiscalía General de la Nación que adelanta un sin número de procesos penales contra funcionarios y ex servidores, que ha llevado a la cárcel a otros tantos, el grado de descomposición a la que llegaron, así como han quedado al descubierto sus mañas para defraudar al Estado.
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| Wilmar Jaramillo Velásquez |
No menos grave el financiamiento de varios carteles
de la política con dineros de la salud, basta solamente con ver como huyen
despavoridos los congresistas de sus curules, buscando impedimentos cuando se
trata de legislar sobre estas Empresas Prestadoras de Salud.
En vista que
ya hicieron metástasis, las EPS
no soportan, ni paños de agua tibia, que es lo que le han aplicado, ni pequeñas
cirugías, entonces hay que extirpar el tumor de un solo tajo.
Hoy los uribistas sin el menor empacho acusan
a la Ministra Carolina Corcho Mejía de generar la crisis, una funcionaria que hace
malabares con 40 días en el cargo para sortear los problemas heredados, además
de la escasez de medicamentos.
Tiene el descaro el señor Luis Felipe Henao,
utilizando la revista oficial del uribismo, de preguntarse quién responderá por
los muertos, que según él vendrán, pero
no dice una sola palabra por los que han caído en las puertas de las
EPS, haciendo fila mendigando una cita, ni dice esta boca es mía con las imparable lista de procedimientos
estancados, de los medicamentos negados a los pacientes, de la presión al cuerpo médico, no dice una sílaba sobre los excesos de Palacino y sus secuaces,
esto para él es simplemente paisaje.
Tampoco dice nada el señor Henao, haciendo el
burdo papel de abogado del Diablo, sobre la demora de los desembolsos de las
EPS a las IPS, aún con los giros del Ministerio de Salud en caja y estas asfixiadas
intentado sobrevivir, haciendo milagros para garantizar la atención de los
pacientes.
Mucho menos se refirió al atraco que las EPS liquidadas
por corruptas, hicieron a los hospitales públicos que hoy suman miles de
millones de pesos.
También debemos a las EPS, la congestión del sistema judicial, toda vez que hay que presionar la atención médica a punta de derechos de petición, tutelas, desacatos y demandas.
Hoy la prensa al servicio del uribismo, la
misma que se ha beneficiado de una multimillonaria propaganda de las EPS, mucha
de ella engañosa, monta una campaña de desprestigio contra la Ministra de Salud
y contra la reforma, no en defensa de los usuarios que debería ser su papel
social, sino protegiendo sus jugosos negocios.
Lo primero que tiene que hacer la señora
ministra, es descolgar esa enorme cantidad de parásitos que se han aferrado al
sistema de salud para desangrarlo impunemente, en lenguaje médico, suministrarle
un fuerte y efectivo purgante.
Desde luego que quitarle la no despreciable
suma de 70 billones de pesos a los comerciantes de la salud va a generar una
guerra mediática contra los reformadores.
Además, las EPS no han cumplido en tres décadas
con los requerimientos financieros y solvencia, lo que han hecho es burlar los plazos
que por medio de decretos y sus amigotes en el gobierno y el Congreso les han brindado
para cuadrar caja.
Basta con mirar los procesos que adelanta la
Fiscalía General de la Nación contra funcionarios, exfuncionarios de EPS, e incluso
contra empleados de la Superintedencia de Salud, donde se ha montado un concierto
para delinquir, para desfalcar al Estado en la no despreciable suma de un
billón 126.000 millones de pesos. En los últimos cuatro años la Fiscalía ha
emitido 22 fallos condenatorios contra estos carteles.
Son muchos los mecanismos que los delincuentes
emplean para robarse los dineros de la salud, como entrega de medicamentos a muertos,
facturación de procedimientos que nunca hicieron, tratamientos costosos, para
lo cual falsifican documentos.
Entonces, uno sabe que es lo que defiende el
uribismo, fuera de los negocios de familiares y amigos. La crisis de la cual hablan
hoy los defensores de oficio o de negocios de las EPS, no la genera la señora Ministra,
nació el mismo día que fue implementado el actual sistema.
Así que señora ministra Carolina Corcho Mejía,
señor presidente Gustavo Petro, adelante con la reforma de fondo, sin consideraciones
ni concesiones a los mercaderes de la salud. Eso sí, preparados que la guerra,
la batalla será sin cuartel, hay mucho dinero en juego.

