En Colombia se imponen multas como si estuviésemos en el país con mayor ingreso per cápita del mundo. Por un lado, tiran comida a la mesa y por el otro tumban el mantel para que nadie coma.
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| Rodrigo Patiño Caro |
Una
multa, en caso de ser necesario que exista, debe ser proporcional al ingreso
salarial de quien la reciba. En un país con hambre se están colocando altas
multas como si se tratara del país con el mayor ingreso per cápita del mundo.
Todos los días salen investidos de poder a las calles miles de funcionarios
públicos especialmente de las secretarias de tránsito y de la policía de
carreteras, a colocar cientos de miles de multas a diestra y siniestra, en
especial los días de quincena.
Detrás
de todo esto operan innumerables grúas que sin ningún tipo de contrato retienen
vehículos automotores. Existen parqueaderos que sin ningún tipo de contrato
esconden los carros retenidos. Existen miles de oficinas de contravenciones que
violan permanentemente el debido proceso al cual tiene derecho los
contraventores. Si existen millones de motociclistas que no compran hoy el
famoso SOAT es porque no tienen con qué. Lo que le queda al final de mes a un
colombiano que se gana el salario mínimo no le alcanza para comprarle el SOAT
al Sindicato Antioqueño.
El
actual ministro de transporte ya amenazó con autorizar a los dueños de las
cámaras de "fotomultas privadas" a imponer cuantiosas multas a
quienes no tengan vigente el SOAT y la revisión tecno mecánica. Por un lado,
tiran comida a la mesa y por el otro jalan el mantel para que nadie coma.
24 de
septiembre de 2022.

