domingo, 3 de febrero de 2019

! Hoy es El Día del Periodista¡

Cada año suelo escribir mi modesta opinión sobre la actividad periodística, con motivo de celebrarse el nueve de febrero el día dedicado a este noble y desagradecido oficio. Siempre me llueven relámpagos y centellas, pero aquí me tienen. 

Wilmar Jaramillo Velàsquez 

Por: Wilmar Jaramillo Velàsquez 
Columnista EL 
PREGONERO DEL DARIÈN 

A la cooptación de muchos periodistas por el delito, sobre todo por las mafias de la política y la corrupción generalizada, hoy se suma un ingrediente entre doloroso y crítico, como decir, se ha rebosado la taza, ya los reclutan en la universidades donde supuestamente se están formando para servir a la sociedad y no es Venezuela, es en Urabà. 

Desde su temprana formación les ofrecen pírricos empleos, donde “Pueden ganar dinero, hacer prácticas e irse formando como profesionales” y en seguida, una vez mordido el anzuelo, una vez reclutados, entonces los ponen el servicio del crimen, del delito, del hampa para fortalecer sus feudos de poder. 

Con algunas excepciones he participado de algunos de los homenajes que personas, empresas o instituciones le hacen a los periodistas, sobre todo cuando su reputación y respeto por la prensa es intachable, de hecho ya no me invitan, y eso en vez de incomodarme me alegra, pues me hacen el favor de no tener que excusarme por no asistir. 

Siempre he insistido que màs que un almuerzo en tan significativa fecha, màs que un presente, ese día lo que los periodistas necesitamos en respeto por la profesión que las fuentes y los responsables entreguen la información fluidamente, sin tener que estar acudiendo a los molestos derechos de petición o tutelas para recibir algo que es obligación y deber sobre todo cuando hablamos de lo público, que es donde màs grande se hace el nudo. 

Hace rato viene haciendo carrera en los despachos públicos sobre todo en los que huele a corrupción que son en casi todos , que el periodista, les estorba les incomoda, entonces hacen hasta lo imposible por bloquearlo, estigmatizarlo, macartizarlo. 

En las sociedades civilizadas cada cual hace lo suyo, el gobierno va por un lado y los medios por el otro, cumpliendo su función, pero a nosotros nos falta mucho para llegar a ese nivel. 

Uno de los casos màs emblemáticos ha tenido que ver con la situación de Venezuela una manguala de medos replicando como loros los boletines de Washington , una prensa sin cerebro, sin autodeterminación, sin criterio. 

De la noche a la mañana todos los problemas de Colombia desaparecieron, incluyendo el genocidio bárbaro de líderes sociales y todo se concentró en la hermana república. 

Muy grave que cada vez la crisis del periodismo se universalice màs, no es Urabà, el país, es en todo el mundo donde la crisis ahonda. 

En Urabà comenzó el debate político y como siempre la primera víctima es la verdad, como si se tratara de una guerra, la primera baja, el periodismo que en cada contienda partidista va quedando arrastrado al poder mediático. Todo indica, que  con muy pocas excepciones, NO estamos haciendo bien la tarea.