Allá en la parte alta de Puerto Triunfo, donde hoy la paz le quiere ganar la batalla a la guerra, en el corregimiento de Las Mercedes, se refugia tímidamente un artista de finas pinceladas, con todo un futuro esperándolo.
David López Giraldo-pintor
Crónicas del Camino Por:
Wilmar Jaramillo Velásquez
DE EL PREGONERO DEL DARIÉN
Es muy probable que en un mañana no muy lejano, el corregimiento de Las Mercedes en Puerto Triunfo, ese convulsionado Magdalena Medio de ayer, no sea punto de referencia para la prensa nacional o las autoridades, por haber sido el sitio donde hace màs de tres décadas nacieron las Autodefensas Unidas de Colombia, sino por ser la cuna de un artista de finas y bien definida pinceladas.
Paisaje tropical, Magdalena Medio Antioqueño
En este caserío de labriegos, nació hace veinte años, David López Giraldo, hijo de un modesto matrimonio conformado por los lugareños, Rubiela del Socorro y Ricardo Antonio; allí habita con sus tres hermanos.
David desde muy niño, no solamente mostró su afición por el dibujo sino sus habilidades, todo lo que veía lo dibujaba, pero posteriormente se fue inclinando por la figura humana, pero ya en el bachillerato en el colegio Hermano Daniel, en el mismo corregimiento de Las Mercedes, tomó la decisión que esa sea sería la temática de su trabajo pictórico, la cual busca perfeccionar.
La piel como lienzo
David es completamente empírico, por ahora trabaja el carboncillo y colores, también realiza tatuajes, pero está a la espera de una oportunidad para ingresar a la academia en busca de explorar nuevas técnicas, quiere probar el óleo, el acrílico e incluso la acuarela; también quiere incursionar en el mundo del video, le preocupa estos años que ha perdido luego de terminar su bachillerato.
El artista está profundizando hoy en el tatuaje
Basta solamente con echar un vistazo a su trabajo en carboncillo, para darse cuenta del talento de este muchacho en el manejo de la figura humana, la calidad de sus trazos, las formas, las curvas; sin duda allí se esconde un gran talento que tarde o temprano verá la luz , con un poco de disciplina y desde luego con el complemento de la academia.
David siente gran admiración por el pintor hiperrealista mexicano Omar Ortiz, quien actualmente pinta al óleo, trabaja un hiperrealismo – minimalista donde predomina la figura humana, fondos llenos de textura y un juego mágico de telas, características propias de su obra.
De una manera indirecta, Omar Ortiz se ha convertido en el profesor e inspirador de David en la distancia, su descomunal obra lo impresiona y le alimenta sus sueños.
El tatuaje de nuevo está de moda
“Hoy sueño con perfeccionar otras técnicas, viajar, seguir en el arte, convertirlo en mi proyecto de vida y dedicarme por siempre a pintar rostros, por ahora estoy leyendo mucho sobre arte, viendo las obras de varios aristas, para ir ampliando mis conocimientos y mi perfil cultural” dice con toda seriedad.
Los amigos y quienes conocen el trabajo de David, le han recomendado que se instale en una ciudad donde el arte sea màs valorado, donde pueda tener màs apoyo y respaldo institucional, por eso está pensando en radicarse en la ciudad de Medellín, donde además estaría cerca de la academia, aunque las limitaciones económicas le colocan un freno a sus aspiraciones.
Unos trazos muy definidos.
Por ahora David pasa las horas viendo las cuatro calles de su caserío, los mismos rostros, las mimas paredes, los mismos colores, los recuerdos cercanos de su juventud y para no perder el hilo con la pintura, entonces pinta a un vecino, una vecina y le regala el cuadro, o de vez en cuando llega un gomoso para que la tatúe el rostro de un ser querido, un artista favorito, siempre rostros que es su especialidad.
Un retratista se forja para el futuro
En las tardes en solitario, al observar el cielo azul infinito que cubre ese inmenso Magdalena de abundantes aguas y pastizales, David no piensa en otra cosa distinta a la de ser un pintor reconocido por la calidad de su obra y que mañana, cuando se hable en otros escenarios del corregimiento de Las Mercedes, su patria chica, sea para hablar de sus cuadros, de sus rostros y de la aplicación de sus técnicas, pero nunca de la violencia, porque los pueblos también tienen una segunda oportunidad sobre la tierra, parodiando un poco a Gabo.
Un pintor con futuro a la vista




