jueves, 6 de octubre de 2022

El oportunismo del gobernador Gaviria

Aníbal Gaviria en el desastre de su segunda gobernación, mandato gris y sin rumbo, ahora vende humo a los alcaldes que lo aplauden como zombis.

Por: Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión /El Pregonero del Darién

Primero comenzó a vender su agenda Antioquia 2040, cuando debería estar resolviendo los problemas de hoy, en el mandato para el que fue elegido, luego se inventó el cuento de los Juegos nacionales y ahora se apoderó de la agenda de los diálogos propuestos por el gobierno de Gustavo Petro. Siempre con su marioneta al lado.

Wilmar Jaramillo Velásquez

Aníbal Gaviria es un tipo hábil, es un político no solamente reconocido en Antioquia, sino dueño de una descomunal fortuna, se dio el lujo de financiar la campaña a la gobernación con sus empresas, para no tener que compartir el pastel del poder y los negocios con muchos.

Gobierna sin oposición y en medio de enormes comités de aplausos construidos a lo largo del departamento, en todos los sectores políticos. los medios de comunicación le sirven cual borregos y la justicia que lo tenía en las puertas de la cárcel, de un momento a otro lo liberó, miró para otro lado, sin siquiera explicar por qué.

Hace unos meses llegó a Carepa a promover su agenda 2040 y el municipio de San Pedro de Urabá estaba sin gas porque no tenía carretera, el invierno la había inhabilitado, luego viene a promocionar y hacer lanzamiento con toda la pompa de los Juegos Nacionales, mientras la infraestructura deportiva se cae a pedazos, mientras no se garantiza el servicio de agua potable y, los alcaldes detrás como borregos aplaudiendo, nunca Antioquia había caído en semejante letargo administrativo, humo y más humo.

Ahora, con toda la habilidad del caso, con todos los recursos, helicóptero incluido, equipo técnico, se adelanta a montar la agenda departamental ante los diálogos regionales que desarrolla el nuevo gobierno; con toda la premeditación quiere incluir su agenda 2040, con todo el sigilo, siempre con su marioneta al lado y, esto no es un delito, además  se jacta en público de haber sostenido varios encuentros  con el director  de Planeación Nacional, acceso restringido a la mayoría de los ciudadanos, esto no está mal, Petro es hoy  el presidente de  todos los colombianos, incluyendo a quienes no lo quieran ver gobernando como Aníbal Gaviria Correa.

Lo que sí está muy mal, es que el Pacto Histórico, la agrupación política que llevó a Petro a la presidencia, que ganó holgadamente en regiones tan difíciles como Urabá y el Bajo Cauca, con sacrificios que poco conocen o mejor hoy no les importan, guarde silencio, se muestre sumiso ante las habilidades del gobernador y no salga a defender su propia agenda, las propuestas de campaña, al menos como un acto de dignidad.

El Partido Verde, feliz guarda silencio disfrutando las bondades de la burocracia con la que Gaviria   pagó su respaldo, los demás parecen no existir o estar diezmados en disputas internas y, de la bancada parlamentaria antioqueña ni hablar, nada que da señales de vida.

Aquí cobra fuerza la famosa frase de Francisco Maturana, pero a la inversa: ganar es perder, ganamos las elecciones, pero los más vivos tomaron la delantera, si este es el cuadro de liderazgo que vamos a presentar en las elecciones locales, entonces vamos cambiando de canal.

El gobernador convocó a sus aliados políticos a una reunión en Apartadó y las conclusiones de ese encuentro fueron:

“Las prioridades de la ciudadanía en Urabá son la educación (16,1%), la salud y la vivienda (13,4%); la agricultura (13,3%); el desarrollo económico, emprendimiento y empleo (11,9%), la cultura, recreación y deporte (8,9%); el ambiente (8,6%); la ciencia, tecnología e innovación (7,6%); la infraestructura (7,5%); la seguridad (6,5%) y los acuerdos de paz (5,8%).

De aceptar esta realidad como un hecho, entonces la visita del presidente Petro este mes de octubre y la realización del diálogo regional sobraría, que implemente el gobernador presente su agenda. A no ser que los partidos que conforman la coalición de gobierno salgan del invernadero, tomen la iniciativa y presenten sus propios proyectos, que desde luego no reñirán con las del mandatario antioqueño y sus aliados políticos, solamente que él tomó la delantera y el que pega primero pega dos veces, dicen por ahí.