Una estación científica que en lo sucesivo asumiría el estudio, preservación y difusión de la flora y parte de la fauna del Urabá antioqueño y el Chocó Biogeográfico.
Por:
Luis Alfonso Ossa B./Opinión/El Pregonero del Darién
| Médico/Luis Alfonso Ossa |
No puedo creer que la universidad llevará a cabo el trascendental acto para el desarrollo de la ciencia en la región como es la firma del acuerdo superior que delimita el bosque Tulenapa como área para la conservación de la biodiversidad en el Urabá antioqueño, hecho que ciertamente es muy importante para nuestra universidad pero que también es muy gratificante para mí que en su momento le puse el hombro, junto con el Dr. Luis Fernando Múnera, siendo ambos en ese entonces miembros del Concejo Directivo de Corpourabá, hombro que pusimos mancomunadamente, primero para conseguir que el gobierno nacional le entregara en donación la granja Tulenapa a la universidad, cuando allí a nadie se le había pasado por la cabeza siquiera que esos terrenos podrían ser del alma máter y segundo porque soñamos que en ese bosque primario urbano que la granja posee, se planteara junto con el Instituto Humboldt y la alcaldía de Carepa, la creación de un parque jardín botánico, lo que implicaría que además de preservar el bosque como reserva protegida, podría ser este algún día la base natural de una estación científica que en lo sucesivo asumiría el estudio, preservación y difusión de la flora y parte de la fauna del Urabá antioqueño y el Chocó Biogeográfico.
Después
de contextualizar lo que desde un principio fue para nosotros el proyecto de
darle uso racional y sostenible a ese
importante y quizás único bosque primario
urbano que le queda al país y que hace parte fundamental de la granja
Tulenapa, lo mínimo que hubiéramos esperado, quienes fuimos hace varios años los impulsores del proyecto, sería que por lo
menos nos hubieran participado de esta
importante gestión conducente a la
formalización jurídica que harán las
autoridades académicas y gubernamentales el próximo 27 de abril y que por
supuesto, no obstante el desaire, nos
alegra inmensamente por nuestra universidad y de contera por la región de
Urabá.
