El mal no solamente se vive en Urabá, es en todo el país donde los corruptos imponen su macabro modelo de “amarrar” votos.
Por:
Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/ El Pregonero del Darién
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| Wilmar Jaramillo Velásquez |
Hoy
nuestro réquiem es por aquellos trabajadores vinculados por la modalidad de
prestación de servicios y algunos otros contratistas a quienes alcaldes y
gobernadores, especialmente los primeros, secuestraron para obligarlos a apoyar
a los candidatos de sus preferencias.
A
muchos de ellos hoy cuatro meses de iniciado el año no les han renovado su
contrato, a otros los hacen jurar lealtad y a muchos otros de quienes
desconfían, simplemente los lanzan a la calle.
En
algunos casos estos secuestradores llegan al extremo que, estos ciudadanos no
pueden saludar a los integrantes de otras campañas, no se pueden sentar con sus
amigos a tomar un café porque son seguidos por los lava perros de los alcaldes,
son recriminados y tratados como traidores, cuando no echados de sus puestos,
no renovados sus contratos de trabajo.
Con
términos como: “Están jugando con la comida”, “No quieren continuar en los
cargos” Si esta alcaldía no continúa los procesos, se caen sus empleos”
amenazan, amedrantan a diario a estos servidores quienes viven en medio de la peor
zozobra, humillación y acoso laboral.
Los tentáculos
de los delincuentes políticos son muy largos, estas mañas no nuevas, son de
vieja data, lo que ocurre es que lograron “institucionalizarla” por que abusan
de la necesidad del trabajador, del hambre de sus familias, tampoco como en los
POT, no denuncian porque no tienen donde, no hay confianza en unas autoridades
politizadas y corrompidas.
A propósito
de esto, el abogado Daniel Silva Orrego, escribía hoy en su cuenta de Twitter:
@SilvaOrrego-
“Es increíble que hoy cientos de personas en pleno mes de abril, todavía estén
a la espera de un contrato de prestación de servicios en alcaldía o Gobernación
¿Con qué fin hacen eso los mandatarios? ¿Humillación o generar dependencia y
compromisos políticos en pleno año electoral?”
Mejor
no se podía retratar esta humillación a gente buena, trabajadora, explotada y vejada
por el poder delincuencial de la política, corrompida hasta los tuétanos. Hay despachos
hasta promoviendo viajes a la costa con todo incluido, la actividad es a cuatro
manos, con el fin de “Amarrar los votos”, todo se vale.
Se vale
poner la nómina, la contratación y los presupuestos públicos, hasta la publicidad,
en favor de los herederos de los tronos. La consigna es, el robe robe no puede
parar, debe continuar.
A los corruptos
que no tienen escrúpulos, no tienen por qué tenerlos, les tapan una compuerta y
abren diez y lo más aberrante de todo esto, es que lo están haciendo en nombre
de Dios.
“Estamos aquí porque Dios lo quiere, hacemos todos esto porque Dios lo quiere y lo permite” y encabezan sus actos corrompidos con una oración. Elevaremos consulta al Vaticano para conocer sin existe el dios de los corruptos, porque no sabemos de cual dios es que hablan tanto. Urabá/abril/2023.

