Temas como la paz, la minería ilegal, la pugna interna del GEA y hasta el relevo en Corpourabá, fueron los temas abordados esta semana por el médico Luis Alfonso Ossa.
Por:
Luis Alfonso Ossa/Opinión/ El Pregonero del Darién
| Médico Luis Alfonso Ossa B. |
¿Es así
cómo quieren convencernos a los colombianos que son una organización
guerrillera con una estructura de obediencia debida a sus jerarquías? Todos los
días parece ser más cierto que cada comandante de esta guerrilla hace lo que
propone en su propia agenda sin contar para nada con lo que el resto de frentes
quiere.
¡Se le
está agotando el tiempo al ELN para mostrar coherencia entre lo propuesto con
el cese al fuego y lo que cotidianamente hace!!
¿O acaso será que para el ELN lo único importante es sostener a rajatabla la mesa de negociación como escenario para mantener alguna vigencia estratégica?” Dijo el analista tras conocer el atentado de esta guerrilla contra el Ejército Nacional, el cual dejó nueve militares muertos y otros tantos gravemente heridos, en un acto que tiene en vilo el proceso de paz con esta agrupación.
Minería ilegal
"La
preocupación y la angustia que refleja la actitud de Aníbal Gaviria en todo
este episodio, es la reacción responsable de un gobernante comprometido con su
región y sus gentes. A él, al gobierno Petro y a la población de estas sufridas
regiones paisas, debemos respaldarlos en su propósito de regularizar la minería
y combatir la minería ilícita, exigirles a los violentos que cesen no solo en
sus acciones contra la población, sino en la destrucción inmisericorde del
medio ambiente. Permitamos que la tierra se recupere, antes de que sea demasiado
tarde”. Escribió en su columna de opinión" Ramón Elejalde, ante lo cual el
médico Ossa expresó:
La preocupación
y la angustia de Aníbal Gaviria es el drama personal de un gobernante que de
pronto tiene el valor civil de parar
a mirar lo que esa minería ilegal ha venido haciendo durante años
posiblemente con la complicidad de un Estado, que utilizado por funcionarios
corruptos que a lo largo de los años han negociado con las licencias
ambientales o han vendido la omisión a
penalizar la violación de la norma ambiental y a cambio de dinero han volteado a mirar para
otro lado mientras, como dice Ramón Elejalde, esos mineros ilegales van dejando
un desierto al paso de sus dragas y unos ríos
convertidos en peligrosas mezclas de químicos que a pasos agigantados
van acabando con la riqueza ictiológica
además convertir en imbebibles sus
aguas para todas las especies.
¡Por
supuesto que esa minería ilegal no ha estado allí sola! Ya vimos que ha podido
depredar con la connivencia de los funcionarios corruptos y del narcotráfico
que de contera se convirtió en su socio por excelencia y por supuesto que los
nativos humildes, que a lo largo de los años han vivido de la minería
artesanal, son hoy en día las víctimas más sensibles en este peligroso drama.
Bien por el profesor Elejalde al haberse atrevido en su columna a proponer este espinoso tema, frente al cual sospechosamente solo percibimos un tímido pronunciamiento de algunos políticos, pero ninguno de los partidos políticos inmersos en la vida cotidiana del Bajo Cauca y el Nordeste.
El GEA
Sobre la puja por el control empresarial del llamado Sindicato Antioqueño, que esta semana copó las primeras páginas de los medios económicos del país, el médico Ossa dijo:
¿Hasta
dónde llega a ser de gran interés nacional la pelea que dan por un dominio
empresarial dos conglomerados económicos que mutuamente se acusan de ponerse
zancadillas jurídicas? Eso es una contradicción al interior del desarrollo del
capital que intenta resolverse con trapisondas ambiciosas que nada tienen que
ver con el resto de colombianos a quienes solo nos atañe en esta situación el
consumo de los productos que esas empresas nos venden.
No
entiendo entonces por qué Daniel Coronel trata de convencernos a los
colombianos, a quienes solo nos une a Nutresa las Galletas Noel y las
salchichas Zenú, que esta pelea de oligarcas debe ser de interés nacional.
¡Por
mal que termine esta pelea tengan la seguridad que las empresas en disputa de
su mando seguirán ahí!! ¡Posiblemente en manos diferentes, pero seguirán
produciendo galletas y salchichas y los obreros que las fabrican continuarán
recibiendo su salario!
Finalmente,
el médico Luis Alfonso, ante la amplia promoción que hacen algunos medios del
señor Teófilo Cuesta como posible nuevo director de Corpourabá se interrogó:
“Quién
nos asegura a los urabaenses que este ilustre desconocido para nosotros
representa el cambio que con tanta solidez teórica y tan amplio respaldo
popular propuso el Pacto Histórico y que con mucho ahínco hemos defendido desde
que triunfamos en las urnas?

