Porque las redes sociales fueron un factor central de las campañas y los medios tradicionales pasaron a un plano secundario.
Por: Javier Duque*/Razón Pública/ Análisis de la noticia/ El Pregonero del Darién.
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| Gustavo Petro y su fórmula presidencial, Francia Márquez. |
Estos son los resultados de la votación y las cinco razones de este día histórico.
Elecciones históricas
Estas
elecciones fueron históricas por varias razones:
*Porque
en primera vuelta fueron derrotados todos los partidos del establecimiento.
Quedaron reducidos a ser socios menores y subordinados de la candidatura de
Rodolfo Hernández y fueron excluidos de la campaña triunfante.
*Porque
ganó por primera vez un candidato de izquierda que aglutinó a la mayoría de las
organizaciones y partidos de esta orientación (excepto los restos del MOIR), a
sindicatos y a personajes públicos de múltiple procedencia.
*Porque
como nunca se puso en evidencia la escasez de líderes de los partidos, al punto
de que un outsider casi octogenario y folklórico logró pasar a
segunda vuelta y disputar la presidencia (sin olvidar que los restos de los
partidos derrotados se le sumaron).
Porque
fue una elección sin el protagonismo de los partidos, cuyas etiquetas fueron
reemplazadas por las de pacto, liga, equipo, coalición, alianza.
*Porque
el voto programático tuvo mayor peso que en elecciones anteriores. Hubo un
mayor interés en lo que se proponía, se discutía y se confrontaba. Hubo
debates, aunque no siempre civilizados y democráticos.
*Porque
las redes sociales fueron un factor central de las campañas y los medios
tradicionales pasaron a un plano secundario.
Los resultados:
Gustavo Petro ganó tres veces: en la consulta multipartidista (en la que agregó votos a través de su contendiente Francia Márquez), en la primera vuelta, cuando duplicó su votación final de 2018 (con 2.574.768 votos más que Federico Gutiérrez) y en la segunda vuelta (con 714.513 votos más que Hernández). Tres triunfos en su tercer intento por ganar la presidencia.
Fue
una elección muy competida. Petro ganó por una diferencia de 3,2% y las
mayorías territoriales estuvieron divididas, con ventaja en ambas vueltas en 17
departamentos y minorías en 16 (incluida Bogotá). Ganó en toda la región Caribe
y en el sur occidente, y perdió en la región cafetera, en el centro del país
(excepto Bogotá), en el nororiente y en algunos departamentos de la Orinoquia
(ver anexo ).
Gustavo Petro ganó tres veces: en la consulta multipartidista (en la que agregó votos a través de su contendiente Francia Márquez), en la primera vuelta, cuando duplicó su votación final de 2018 (con 2.574.768 votos más que Federico Gutiérrez) y en la segunda vuelta (con 714.513 votos más que Hernández).
Las
ciudades capitales más pobladas del país, incluidas Bucaramanga, bastión de
Rodolfo Hernández, hicieron la diferencia. En la primera vuelta seis capitales
le aportaron casi el 40.0% de sus votos y en la segunda vuelta casi la mitad,
el 48.3%. Además, ganó en primera vuelta en 23 de las 32 capitales en primera
vuelta y 16 en la segunda, con resultados muy parejos en las otras 7 (ver anexo
1). En la segunda vuelta hubo una masiva movilización más favorable a Petro en
Cali, Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga y Medellín. Esto último sorprende por
ser una fortaleza del excandidato Gutiérrez y del propio Álvaro Uribe. Lo
respaldó el votante urbano, que se supone es más informado, más autónomo, sin
ligaduras partidistas y sin lealtades a patronos políticos.
Fue muy importante la votación en los departamentos donde predomina o es importante la población afrodescendiente. En estos 12 departamentos Petro ganó en las dos vueltas y en ellos obtuvo un total de 3.889.179 votos en primera vuelta, que correspondieron al 45.6% de los que tuvo en el país; en la segunda vuelta fueron 5.227.611, el 46.4%. En todos los departamentos aumentó el porcentaje en segunda vuelta. En esto influyó la presencia de Francia Márquez como fórmula vicepresidencial.
Gustavo
Petro fue elegido con el mayor número de votos en la historia del país.
Asimismo, su votación respecto del potencial de electores fue una de las más
altas desde 1990. Incluso fue superior a las dos elecciones que ganó Álvaro
Uribe en 2002 y 2006 y similar a la de Iván Duque, quien en 2018 sumó a todos
los partidos del establecimiento. El 57, 2% de los colombianos que podían
votar, votaron: una tasa de participación sin precedentes.
Cinco razones del triunfo
Razón
1: Eficiente estrategia del contraste
Ante
la decadencia electoral del uribismo, la pérdida radical de popularidad de
Uribe y el muy mal gobierno de Iván Duque, daba réditos presentar la campaña en
términos de continuismo-cambio, uribismo-antiuribismo e izquierda-derecha. Esto
se hizo de forma sistemática durante la campaña, acentuándolo en las semanas
que separaron la primera de la segunda vuelta:
La
bandera del cambio frente al continuismo caló en la población: Petro representa
el cambio, sus contrincantes el continuismo. Se hizo un llamado reiterado a votar
por el cambio real, no el ficticio de Fico y de Hernández. Tras la sorpresa del
paso a segunda vuelta de Rodolfo Hernández se insistió todo el tiempo, en la
campaña, en las redes, a través del jefe de debate Alfonso Prada. Petro
agregaba adjetivos a Hernández: Millonario, corrupto y continuista
Una
vez derrotado Gutiérrez, se presentó a Hernández como la reedición del uribismo
duro. Mientras Uribe se escabullía en el Ubérrimo intentando no contaminar a su
última carta, el exalcalde intentó desprenderse de este sello al declarar sus
veinte diferencias que lo separan de Uribe. No parece haber funcionado.
El
triángulo se cerró asociando al contendor con la derecha, la que siempre ha
gobernado, la causante de todos los males del país. La izquierda es el cambio,
el progreso, el proyecto social; la derecha el continuismo, el atraso, los
privilegios sociales. Rodolfo Hernández el empresario, el prestamista, quien
confesó enriquecerse a costilla de los pobres. El representante de la derecha.
Razón
2: El candidato y su programa
Después
de tres décadas haciendo política electoral Gustavo Petro se ha pulido, ya es
veterano en estas lides, es menos hosco, se expresa bien y es claro. En
entrevistas, intervenciones y en los debates (a los que asistió) expresó con
claridad sus ideas, hizo un llamado a los jóvenes, a las mujeres y a los
sectores excluidos. El llamado tuvo eco.
También
tuvo respuesta su programa. Aunque suele considerarse que los votantes poco se
enteran de las propuestas, en estas elecciones hubo una amplia divulgación de
los programas y la campaña de Petro fue efectiva al trasmitir los suyos.
El
programa del Pacto Histórico apuntaló varias ideas fuertes y claras: “Colombia
potencia mundial de la vida” (en un país signado por la muerte); un Ministerio
de la Igualdad (en un país profundamente desigualdad); transición energética
(un discurso en boga y que motiva especialmente a los jóvenes); pasar de una
economía extractivista a una economía productiva (frente a los estragos de la
minería ilegal y la debacle del sector agrícola), reforma pensional (ante
la precariedad de la cobertura de las pensiones y las críticas a los fondos
privados); la renta básica (como alternativa al paupérrimo ingreso solidario
del Gobierno actual); educación superior gratuita y reforma del Icetex (un
reclamo de los jóvenes en las protestas).
"Con su lenguaje sencillo, Márquez llegó a la gente. Su proyección como alguien del pueblo, su reivindicación de “los nadies” y “las nadies” y la promesa de que si ganaban en Colombia se “viviría más sabroso”.
Fue
presentado como un programa progresista con énfasis en problemas vigentes y las
necesidades sociales. Fue exitoso.
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| Foto: Facebook: Gustavo Petro - Después de tres décadas haciendo política electoral, se ha pulido, ya es veterano en estas lides, es menos hosco, se expresa bien y es claro. |
Razón
3: Petro logró reducir las percepciones negativas sobre él.
Petro
es percibido por un sector de la sociedad de forma negativa (para muchos
todavía es así). Estas percepciones resultan de su militancia de izquierda, de
su condición de excombatiente del M-19, de su proximidad en su momento con la
Venezuela de Chávez y de la contra campaña de la derecha, especialmente por el
uribismo y el candidato Gutiérrez.
Para
contrarrestar esta imagen la campaña subrayó la moderación, y para tranquilizar
y aclarar su posición reforzó el mensaje de respeto a las libertades y a la
Constitución, profundización de la democracia, no expropiación si
democratización. Muy cerca del día de las elecciones lo hizo en una entrevista
a El País que
difundió entre sus más de cinco millones de seguidores en Twitter. El titular
del diario ayudó: Colombia no necesita socialismo, necesita democracia y paz
La
imagen negativa disminuyó. Según las encuestas de Invamer la imagen de Petro
dio un giro desde noviembre de 2020, mejoró en promedio casi en 10 puntos
y su imagen favorable pasó a ser superior a la desfavorable (ver gráfica anexa).
Razón
4: Francia Márquez sumó
La
fórmula vicepresidencial le aportó votos a la campaña. Tras la consulta interpartidista
la votación por Francia Márquez Mina sorprendió. Una mujer afrodescendiente, de
origen humilde, lideresa social poco conocida en gran parte del país, obtuvo
785.215 voyos. Esto atrajo los reflectores de los medios y despertó más
simpatías en algunos sectores de la opinión pública.
A
Márquez se adhirieron dos personajes de las negritudes del país simbólicamente
importantes: el exministro Gilberto Murillo, fórmula vicepresidencial de Sergio
Fajardo, y Mabel Lara, la periodista que encabezó la lista al Senado del Nuevo
Liberalismo. Esto reforzó el mensaje.
Razón
5: la agregación programática y pragmática de apoyos
El
Pacto Histórico es una coalición por proximidad ideológica de izquierda, pero
también una amplia alianza con sentido pragmático. Agregó votos de diversas
fuentes:
De
los partidos que lo crearon en el 2021: Colombia Humana, Unión
Patriótica-Partido Comunista, Polo Democrático Alternativo, Movimiento
Alternativo Indígena y Social (MAIS), Partido del Trabajo de Colombia, Unidad
Democrática y Todos Somos Colombia. Estos constituyen la mayor bancada del
Congreso (20 senadores y 28 representantes).
De
organizaciones de la sociedad civil: Fecode y sus casi 300.000 afiliados y sus
allegados; la gran mayoría de organizaciones sindicales; organizaciones
sociales; indígenas; universitarios; organizaciones de jóvenes; colectivos
culturales.
De
políticos procedentes de partidos del establecimiento, y de sectores de Alianza
Verde, Centro Esperanza, el Partido Liberal, la Alianza Social Independiente.
De
numerosas personalidades de la academia, columnistas, escritores, artistas,
exministros, exalcaldes que también se sumaron.
El
Pacto histórico se declaró de puertas abiertas a todo el que quisiera
llegar. Faltando un día para las elecciones se subrayó la promesa de un acuerdo
nacional para construir unidad dentro de la diversidad.
Como
se observa en el cuadro 4, el llamado tuvo respuestas múltiples y heterogéneas.
Esta agregación no solo reflejó más confianza en Petro, también matizó las
percepciones negativas sobre el candidato y sumó votos.
¿Remezón o giro histórico?
Las
elecciones presidenciales fueron inéditas, con resultados parcialmente
inesperados. Igual o más que en las elecciones para Congreso, el remezón ha
sido fuerte. Los electores reclaman y claman cambio y el presidente electo, su
bancada y su círculo cercano lo ofrecen.
Entre escépticos, optimistas, pesimistas, realistas, comienza un nuevo periodo de la historia de Colombia. Las expectativas son tan grandes como las promesas. El tiempo dirá que tan cercanas o lejanas estaban unas de otras y si se trató de un remezón en la política o un giro histórico.
Javier Duque*
Ph.
D. en Ciencia Política y profesor de la Universidad del Valle.
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