miércoles, 8 de junio de 2022

Rodolfo, un sociópata de alta peligrosidad

Desde la psiquiatría y la psicología ya varios ilustres profesionales han diagnosticado a este personajillo gris, de chequera abultada, que se ha infiltrado en la política con la máscara de un abuelo bonachón, pero descompuesto junto con su familia en la más vergonzante corrupción.

Por: Wilmar Jaramillo Velásquez/El Pregonero del Darién

Opinión:

Wilmar Jaramillo Velásquez

Otro de su mismo talante comenzó diciéndonos “hijitos, estas carnitas y estos huesitos, hagan el puentecito y esa carreterita para los campesinitos” y terminó conduciendo al país a una de las tragedias más grandes de la historia. Su gobierno registra, ya documentados por la propia Fiscalía, 6.402 homicidios de inocentes para hacerlos pasar por guerrilleros y mostrar la efectividad de su “seguridad democrática” que nunca fue segura ni mucho menos democrática.

Aprovechando que Colombia es un país sin justicia, Rodolfo Hernández aprovechó la gabela para mezclarse en el mundo político, aún con la enorme carga probatoria en su contra por hechos de corrupción, en los cuales no solamente está involucrado él sino su familia. En un país mediamente decente estaría preso hace rato, pues sus delitos llevan años durmiendo en los estantes judiciales, pero estamos en Colombia donde están a punto de premiarlo como presidente de la república, si ese pueblo que aún le queda algo de decencia y dignidad no despierta.

Lo más ofensivo es que él mismo y sin sonrojarse confiesa sus fechorías y las exhibe con su más eficaz herramienta: La manipulación emocional del público, como si fuesen trofeos, dice sin rodeos que en campaña por la alcaldía de Bucaramanga engañó a veinte mil familias con una promesa de lotes con servicios y se ríe diciendo que no entregó ni uno, habla de cómo le cobra la coima al aspirante a sus listas al Congreso y todo un concierto para delinquir, ridiculiza a los jueces  que le adelantan procesos por corrupto y como si algo le faltara a este mequetrefe, encabeza una campaña  que tiene como símbolo la lucha  contra la corrupción. No encontró otra forma más burda de burlarse de la ley, de la autoridad, de los colombianos.

Patán, ordinario, rufián,  truhan, guache y ordinario, prepara  todos los días el coctel para su fanaticada que lo aplaude : Trapea con la dignidad  de la justicia, de nuestros maestros, “se limpia  el culo  con   la ley”  como lo grita eufórico, escupe el Congreso, a los políticos, que luego caen de rodillas en busca de beneficios, a la diplomacia, irrespeta la Constitución, atropella a las mujeres, se burla  de los migrantes, denigra de  las Fuerzas Militares y anuncia como si estuviera al frente  de una de sus urbanizadoras  desde  donde  “ordeña a los pobres  como una delicia” según sus propias palabras, que gobernará  por decreto, bajo la figura de conmoción interior.

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Rodolfo cabalga sobre una multimillonaria campaña, nada en dinero por toda la geografía colombiana, pero como maneja el arte de la mentira, no registra las cuentas, entonces pregona austeridad “la   campaña que menos ha gastado” vocifera mientras denuncia los gastos de su oponente.

Colombia ha tenido trúhanes como aspirantes a la presidencia e incluso personajes nefastos y burdos como el que entrega mandato este siete de agosto, pero ninguno supera al ingeniero Rodolfo en estupidez y capacidad de manipular la fragilidad de un electorado que escogió fácilmente, ese que no conoce el pensamiento crítico, ese que no lee, que hace el día con un burdo meme, seleccionó un electorado ideal para burlarse de todos.

A este que sería su primer anillo lectoral, le agregó otro de mercaderes clásicos de la política, que ha vivido toda la vida haciendo negocios con cada gobierno de turno, sin importar quien sea, pues no aprendieron hacer nada distinto, negocian contratos, impunidad y hacen el trabajo sucio a cambio, salen en defensa de cuanta barbaridad dice el jefe: “Es un hombre 77 años al que no debemos juzgar tan severamente” decía el fin de semana una opinadora.

Finalmente está el tercer anillo electoral conformado por la vieja clase política, la de los privilegios de hace 200 años, los dueños del país, aquellos que se ofenden porque Petro les dice tienen que pagar impuestos justos para seguir desarrollando al país, los que les gusta presentar su declaración de renta en ceros, evadir y hoy se escudan con el cuento chimbo que se inventó el uribismo de la expropiación.

Este es el anillo más poderoso y peligroso, el mismo que anda cambiando raudo, las vallas de Fico por Rodolfo y que ayer cambiaba las de Zuluaga por Fico, este anillo ayudó a construir este caballo de Troya de la derecha colombiana, no quiere aparecer en la foto y finge guardar distancia para no restarle votos, mientras el falso abuelo bonachón los insulta y trata de corruptos para no desinflar el globo.

Como yo no me puedo dar el lujo de irme a ver ballenas y en esto  hay  que  tomar  partido sin tibiezas, mi voto será por Gustavo Petro y su fórmula vicepresidencial Francia Márquez, no podemos ser inferiores a la gran responsabilidad ambiental, a la educación, a la salud, a la paz, a las relaciones  internacionales  con todos los países del mundo  sin importar  su pensamiento y como Petro, también creo que al cambio tan anhelado este 19 de junio, le hace  falta  el  empujoncito final de las mujeres, tan maltratadas  por el admirador  de Hitler y de la juventud tan perseguida y asesinada por el régimen de Iván Duque. Hoy parodiando a Bolívar - Rondón en el Pantano de Vargas: jóvenes y mujeres, salven ustedes la patria.