“La educación en casa, nunca se parecerá al educativo por el entorno”, según Flórez Quinto, psicóloga.
Helen Eddy Paradas Fuenmayor
Por: Helen Eddy Paradas Fuenmayor*
Practicante en EL
PREGONERO DEL DARIÉN
Desde el comienzo de la cuarentena los jardines, colegios y universidades se han visto en la obligación de cerrar sus puertas a la población para una mayor protección, sin embargo, se han visto ante un cambio brusco y radical al continuar con el proceso de enseñanza, las medidas que se han implementado para continuar el proceso educacional son las clases virtuales.
La virtualidad, hoy día es un desafío, tanto para zonas rurales donde la conectividad es muy limitada como para los profesionales que tienen avanzada edad, no están acostumbrados y les cuesta adaptarse a los estándares tecnológicos, sin embargo, profesionales de la educación han tenido la obligación de reinventarse y llevar a cabo las actividades educativas.
El Covid-19, apremia a ciertas habilidades, una de ellas es nivelar las condiciones para cerrar la brecha de la desigualdad tecnología y que educadores, estudiantes y padres de familia aprendan metodologías y habilidades para el aprendizaje fuera del aula.
Guardería “Creciendo con Jesús” de Carepa
Por otra parte, se debe de estar atentos y entender que los niños no tienen conocimiento de las plataformas, aparatos tecnológicos, por ende, requieren un apoyo adicional de los padres, así los más pequeños no quedan excluidos del proceso de aprendizaje.
Aunque, la Generación Alpha, que son los nacidos a partir de 2011, son la nueva generación totalmente digital, los nativos digitales por excelencia. Estos al salir del vientre maternal están rodeados de aparatos tecnológicos, videos, fotos, etc. Sin embargo, los procesos educativos no se pueden detener, por ende, los institutos a raíz de los acontecimientos se acoplaron a la enseñanza virtual, aplicando estrategias comunicacionales y didácticas para darle paso al emprendimiento educativo desde la distancia.
“Los niños no tienen la misma calidad educacional a través de las clases virtuales, lastimosamente se está perdiendo la socialización con el entorno y la construcción de saberes a través de los demás, la casa te da las bases para cuando salgas a socializar, pero la escuela te da otras experiencias, como la resolución de conflictos con los demás, aprender sobre la diversificación cultural, gastronomía, desniveles socioeconómicos, personas diferentes al entorno de los niños, entre muchas. Una verdadera educación en casa te prepara para estar afuera”, según Flórez Quinto, psicóloga profesional graduada en la Universidad Uniminuto, Antioquia.
Foto de la red social
La etapa de crecimiento, se ve afectada al momento de compartir y relacionarse, pero no afecta el proceso educativo-cognitivo del niño frente al encierro, “recordemos que anteriormente la educación era en casa, donde la madre era la encargada de educar y es que hoy día se han perdido muchas tradiciones familiares de manualidades, la oralidad, el compartir juntos, sin embargo, en la parte virtual el padre o acudiente está presente guiando al menor pero todo depende de la creatividad para enseñar y de organizar rutinas familiares o las dinámicas que implementen en casa”, comenta la psicóloga.
Para los niños con edades comprendidas entre cinco años, resulta más complicado que comprendan la situación, sin embargo, hay que hablar con ellos y explicarles muy bien cuál es el sentido y el objetivo de todo esto y es que se trata de proteger a la población, basados en el autocuidado como aseguran los expertos, entonces lo más recomendable, es establecer algún tipo de rutina e incluso horarios de actividades.


