miércoles, 27 de octubre de 2021

Esfuerzo mancomunado para la generación de empleo

La reforestación industrial sería una enorme alternativa, fuera de empleo generaría divisas con la venta de oxígeno en la bolsa y valor agregado a la madera, entre otros.

Por: Luis Alfonso Ossa B./El Pregonero del Darién

En busca de la reforestación industrial

De nuevo tenemos que volver sobre la idea de que Urabá requiere que su clase dirigente  haga un paréntesis en su desenvolvimiento cotidiano, en ocasiones plagado de afugias  algunas veces de tiempo, otras económicas  y todavía  muchas otras de orden público, que  seguirán alterando la vida diaria de la región  si no hacemos algo para evitarlo  y  en ese paréntesis debemos sentarnos a pensar qué  vamos a proponerle a los habitantes de  región  para que por ese camino, construido entre todos, repensemos la economía  y podamos construir nuevas  alternativas de empleo para  una población joven que ya no parece  seducida por el empleo que la agroindustria bananera ofrece, pero que si no le creamos alternativas, estaremos asistiendo al crecimiento de un latente descontento social, que de no ser detenido a tiempo podría empezar en poco tiempo a dar al traste con la endeble paz social que los municipios de la región disfrutan hoy en día.

Vender oxígeno en la bolsa

Se hace necesario entonces que la convocatoria a ese trabajo sea colectivo en la media que las diferentes fuerzas que conforman el tejido social regional aporten lo que es la esencia de sus fortaleza, por eso se hace perentorio que el sector bananero, actor fundamental de la economía urabaense, vuelva a retomar ese fundamental papel que jugó en el pasado cuando su responsabilidad social empresarial  la expresaba a través de las diversas fundaciones sociales que cada comercializadora  mantenía bajo su propio presupuesto, pudiéndose contar  a su haber  con  la ejecución de un montón de obras sociales que si bien eran más notables en los territorios de influencia de sus trabajadores, también otras comunidades  terminaron beneficiándose  a pesar de no tener sus gentes vinculaciones laborales directas con las empresas bajo la égida de dichas fundaciones.

Luis Alfonso Ossa B.

El sector privado

Creemos que si bien los tiempos modernos ya no le permiten a las comercializadoras disponer de los mismos generosos presupuestos que en el pasado dedicaban a la labor social empresarial, les debemos pedir ahora, en esta difícil coyuntura  para el país,  hacer un gran esfuerzo  para tratar de volver a jugar si bien no el mismo papel generoso del pasado, si el   suficiente como para acompañar por lo menos  a las administraciones municipales y tratar de que los pocos recursos invertidos por estas rindan lo más posible y no se desperdicien ò pierdan en las fangosas aguas de la corrupción pública.

Pero además del gran esfuerzo que es estamos pidiendo hacer al sector privado, debemos juntarnos todos para convertirnos en fuerza de presión ante los entes gubernamentales para que entiendan que las inversiones del Estado se deben hacer en las comunidades necesitadas, hayan votado o no por el gobernante de turno. En esa dirección es hacia donde nuestra petición fundamental se dirige al solicitarle, a nombre de la región de Urabá toda, al gobernador Aníbal Gaviria  que una solicitud que le hemos estado haciendo a los últimos gobernadores en dirección a que ordene al gerente de la Reforestadora Industrial de Antioquia, R.I.A, los estudios conducentes a la reconstrucción de la empresa reforestadora de Urabá, la que existió hasta hace poco como PROFOREST  y que la miopía  de una burocracia  indolente y torpe permitió desaparecer impunemente  cuando todos los pronósticos de los expertos  le auguraban un futuro económico promisorio.

Mano de obra

Debemos convencernos que, no siendo Urabá una región industrial, solo una agroindustria, de la proyección y potencialidad de la agroforestal, sería la única que podría generarle a la región una oferta masiva de mano de obra fundamentalmente de baja calificación y ello nos ayudaría a amortiguar parcialmente los cada vez más mas crecientes índices de desempleo regional. Vale recordar que de no haberse dejado morir PROFOREST, Urabá tendría hoy en día un área de unas doscientas mil hectáreas de bosques artificiales, insumo más que suficiente para que hubiéramos emprendido hace rato una nueva industria derivada de semejante riqueza, dándole valor agregado a la madera y estaríamos entonces exportando también muebles al lado del banano y madera a granel al mundo y lo que es más importante, estaríamos generando una gran cantidad de empleo en la región.

Amplia generación de empleo

Quiero reforzar este planteamiento con una propuesta que en este sentido y desde el comienzo del periodo le hicimos al Dr. Aníbal Gaviria y que aún no es tarde para que el mandatario la estudie y disponga lo que pueda hacer frente a R.I.A. (ver texto adjunto: vamos a generar empleo SR. gobernador)

Finalmente quiero recordarle a quienes representan los diversos estamentos comprometidos en  el mantenimiento del tejido social de toda la región que esta es la coyuntura para que volvamos a pensar que corporaciones como Amigos de Urabá, que en buen momento lideró la Diócesis en cabeza de Monseñor Isaías Duarte, deberían volver a organizarse con el fin de liderar un trabajo mancomunando que nos permita, mediante  una unidad de estamentos, ir en la búsqueda de la solución de los grandes problemas regionales.

Vamos a generar empleo, SR. gobernador

"Con la tasa de desempleo del 17.3% que acaba de reportar el DANE y 4.1 millones de desempleados, solo el Estado tiene la capacidad y los recursos para generar a corto plazo un número significativo de puestos de trabajo en programas intensivos en mano de obra como construcción y mantenimiento de vías terciarias, re parcheo de vías urbanas, reforestación o mantenimiento de cuencas. Pero estos solo pueden ser adelantados por departamentos y municipios, no por el gobierno central."  Mauricio Cabrera Galvis (Calima, febrero 28 de 2021)

Una zona estratégica

Si bien es cierto que la prioridad hoy en día  es apagar el "incendio" que la pandemia   le ha infligido a la vida  cotidiana que el mundo traía, también lo es que los gobiernos regionales deben  continuar  desarrollando los demás planes  propuestos como metas de desarrollo en sus programas de gobierno, por lo que por el momento quiero recordarle  la reforestación en Urabá como una alternativa fundamental en el proceso diversificador regional  y a su vez generadora masiva de empleo por lo que  pensamos debería ser una tarea a asumir por la Reforestadora Industrial de Antioquia, al lado de la cual  seguro se pondrán en su momento Municipios Asociados de Urabá(ASOMURA) y por supuesto Corpourabá , sin detrimento de una eventual  participación estratégica del capital privado, el cual siempre ha dejado ver su interés por el tema.

Mega diversidad

“El territorio del Urabá antioqueño hace parte del Bioma del Darién que cubre territorios de Córdoba, Antioquia y Chocó, en la parte correspondiente a Colombia y la provincia del Darién en Panamá, para configurar uno de los territorios de mayor oferta ambiental en el mundo, susceptible de ser planificado en forma integral y llamar así la atención internacional para la cooperación, procurando un manejo concertado para configurar un área estratégica de mega diversidad”.

Así arrancaba el documento de presentación de la innovación más importante que en materia de diversificación económica se ha dado en Urabá en los últimos 20 años, denominada Promotora forestal de Urabá, PROFOREST, liderada en ese entonces por Corpourabá y cuyo objetivo fundamental era construir junto con el sector privado, el desarrollo y consolidación del sector forestal en la región.

Todos sabemos el potencial agroindustrial regional, apenas parcialmente explotado a través del banano, y por sobre todo   estamos convencidos de lo que puede representar, en ese potencial, la agroindustria forestal el día que haya un gobierno que asuma con firmeza y convicción una clara política estatal en materia reforestadora en esta región. Con mayores veraz esta afirmación se hace evidente  si miramos este sector en el escenario del pos conflicto, donde amparados en  la privilegiada localización geoestratégica de Urabá, con la inmensa  cercanía a los dos océanos, esta se sitúa  como una región inmensamente competitiva para el fomento de la agroindustria forestal, lo que  al final de cuentas  se convertirá en una llave de doble beneficio, el económico  por un lado y por sobre todo el que propicie la reivindicación social de los miles de reinsertados que han dejado  las armas y abandonado el conflicto, sin olvidar que de contera esta actividad situaría a Urabá de manera competitiva en el mercado mundial de   captación de CO2.

Oxígeno a la bolsa


Tenemos un enorme potencial

Se hace perentorio entonces que esta importante idea de la Promotora forestal de Urabá, que por miopía tanto del Estado como la de los particulares, se dejó   marchitar hasta su desaparición, vuelva a ser retomada desde Antioquia mediante el liderazgo del Gobernador. PROFOREST proponía para el 2025 convertir a Urabá en una región abiertamente maderera, con la creación, al latere, de una industria manufacturera para darle valor agregado a la madera, pero por sobre todo bajo la tutela de una muy clara política conservacionista de los bosques naturales y una muy rentable política   reforestadora con bosques artificiales, que ubicaría a Urabá en el liderazgo del mercado de Oxígeno en la bolsa de venta de gases contra el efecto invernadero. PROFOREST logró consolidar una valiosa información relacionada con las diferentes áreas existentes en relación a los bosques primarios y a las áreas eventualmente reforestables con bosques artificiales y por tanto industriales. Creo que toda esa información, que logró acumular esta experiencia fallida de Proforest, debería ser rescatada por el Gobierno de Antioquia y de nuevo volver a pensar que la actividad reforestadora en Urabá es otra alternativa a desarrollar. Se requiere por tanto para ello el acompañamiento estatal, con asistencia técnica especializada, beneficios tributarios y créditos blandos y de largo plazo, sin desmedro de buscar la importante alianza estratégica con Los Países Bajos, para quienes este tema ha sido fundamental desde hace unas tres décadas.

Un programa de reforestación partiendo de Arboletes, en una franja paralela a la Serranía de Abibe, hasta Ituango y desde allí, buscando las riberas del río Atrato, en línea más o menos recta, para seguir su curso hasta Acandí, permitirá incorporar numerosas tierras, hoy improductivas y de bajo costo, a una explotación cercana a las 250.000 has, que podrían ser sembradas con maderas finas para la exportación. Son incontables los beneficios sociales, económicos y ambientales que traería esta iniciativa y por ello se hace necesario repensarla, por sobre todo ahora a la luz de la urgente necesidad de localización productiva de los desmovilizados.   Creo que acá se hace perentorio el estímulo decidido del gobierno de Antioquia a la actividad reforestadora en Urabá, por los variados e importantes beneficios que dicha actividad traería al desarrollo económico y humano y por sobre todo a la paz de la región.