La reforestación industrial sería una enorme alternativa, fuera de empleo generaría divisas con la venta de oxígeno en la bolsa y valor agregado a la madera, entre otros.
Por: Luis Alfonso Ossa B./El Pregonero del Darién
| En busca de la reforestación industrial |
De
nuevo tenemos que volver sobre la idea de que Urabá requiere que su clase
dirigente haga un paréntesis en su
desenvolvimiento cotidiano, en ocasiones plagado de afugias algunas veces de tiempo, otras
económicas y todavía muchas otras de orden público, que seguirán alterando la vida diaria de la
región si no hacemos algo para evitarlo y en
ese paréntesis debemos sentarnos a pensar qué
vamos a proponerle a los habitantes de
región para que por ese camino, construido
entre todos, repensemos la economía y
podamos construir nuevas alternativas de
empleo para una población joven que ya
no parece seducida por el empleo que la
agroindustria bananera ofrece, pero que si no le creamos alternativas,
estaremos asistiendo al crecimiento de un latente descontento social, que de no
ser detenido a tiempo podría empezar en poco tiempo a dar al traste con la
endeble paz social que los municipios de la región disfrutan hoy en día.
| Vender oxígeno en la bolsa |
Se hace necesario entonces que la convocatoria a ese trabajo sea colectivo en la media que las diferentes fuerzas que conforman el tejido social regional aporten lo que es la esencia de sus fortaleza, por eso se hace perentorio que el sector bananero, actor fundamental de la economía urabaense, vuelva a retomar ese fundamental papel que jugó en el pasado cuando su responsabilidad social empresarial la expresaba a través de las diversas fundaciones sociales que cada comercializadora mantenía bajo su propio presupuesto, pudiéndose contar a su haber con la ejecución de un montón de obras sociales que si bien eran más notables en los territorios de influencia de sus trabajadores, también otras comunidades terminaron beneficiándose a pesar de no tener sus gentes vinculaciones laborales directas con las empresas bajo la égida de dichas fundaciones.
| Luis Alfonso Ossa B. |
El
sector privado
Creemos
que si bien los tiempos modernos ya no le permiten a las comercializadoras
disponer de los mismos generosos presupuestos que en el pasado dedicaban a la
labor social empresarial, les debemos pedir ahora, en esta difícil
coyuntura para el país, hacer un gran esfuerzo para tratar de volver a jugar si bien no el
mismo papel generoso del pasado, si el
suficiente como para acompañar por lo menos a las administraciones municipales y tratar
de que los pocos recursos invertidos por estas rindan lo más posible y no se
desperdicien ò pierdan en las fangosas aguas de la corrupción pública.
Pero además del gran esfuerzo que es estamos pidiendo hacer al sector privado, debemos juntarnos todos para convertirnos en fuerza de presión ante los entes gubernamentales para que entiendan que las inversiones del Estado se deben hacer en las comunidades necesitadas, hayan votado o no por el gobernante de turno. En esa dirección es hacia donde nuestra petición fundamental se dirige al solicitarle, a nombre de la región de Urabá toda, al gobernador Aníbal Gaviria que una solicitud que le hemos estado haciendo a los últimos gobernadores en dirección a que ordene al gerente de la Reforestadora Industrial de Antioquia, R.I.A, los estudios conducentes a la reconstrucción de la empresa reforestadora de Urabá, la que existió hasta hace poco como PROFOREST y que la miopía de una burocracia indolente y torpe permitió desaparecer impunemente cuando todos los pronósticos de los expertos le auguraban un futuro económico promisorio.
Mano
de obra
Debemos
convencernos que, no siendo Urabá una región industrial, solo una agroindustria, de la proyección y potencialidad
de la agroforestal, sería la única que podría generarle a la región una oferta
masiva de mano de obra fundamentalmente de baja calificación y ello nos
ayudaría a amortiguar parcialmente los cada vez más mas crecientes índices de
desempleo regional. Vale recordar que de no haberse dejado morir PROFOREST,
Urabá tendría hoy en día un área de unas doscientas mil hectáreas de bosques
artificiales, insumo más que suficiente para que hubiéramos emprendido hace
rato una nueva industria derivada de semejante riqueza, dándole valor agregado
a la madera y estaríamos entonces exportando también muebles al lado del banano
y madera a granel al mundo y lo que es más importante, estaríamos generando una
gran cantidad de empleo en la región.
| Amplia generación de empleo |
Quiero
reforzar este planteamiento con una propuesta que en este sentido y desde el
comienzo del periodo le hicimos al Dr. Aníbal Gaviria y que aún no es tarde
para que el mandatario la estudie y disponga lo que pueda hacer frente a R.I.A.
(ver texto adjunto: vamos a generar empleo SR. gobernador)
Finalmente quiero recordarle a quienes representan los diversos estamentos comprometidos en el mantenimiento del tejido social de toda la región que esta es la coyuntura para que volvamos a pensar que corporaciones como Amigos de Urabá, que en buen momento lideró la Diócesis en cabeza de Monseñor Isaías Duarte, deberían volver a organizarse con el fin de liderar un trabajo mancomunando que nos permita, mediante una unidad de estamentos, ir en la búsqueda de la solución de los grandes problemas regionales.
Vamos a generar empleo, SR. gobernador
"Con
la tasa de desempleo del 17.3% que acaba de reportar el DANE y 4.1 millones de
desempleados, solo el Estado tiene la capacidad y los recursos para generar a
corto plazo un número significativo de puestos de trabajo en programas
intensivos en mano de obra como construcción y mantenimiento de vías
terciarias, re parcheo de vías urbanas, reforestación o mantenimiento de
cuencas. Pero estos solo pueden ser adelantados por departamentos y municipios,
no por el gobierno central."
Mauricio Cabrera Galvis (Calima, febrero 28 de 2021)
| Una zona estratégica |
Si bien es cierto que la prioridad hoy en día es apagar el "incendio" que la pandemia le ha infligido a la vida cotidiana que el mundo traía, también lo es que los gobiernos regionales deben continuar desarrollando los demás planes propuestos como metas de desarrollo en sus programas de gobierno, por lo que por el momento quiero recordarle la reforestación en Urabá como una alternativa fundamental en el proceso diversificador regional y a su vez generadora masiva de empleo por lo que pensamos debería ser una tarea a asumir por la Reforestadora Industrial de Antioquia, al lado de la cual seguro se pondrán en su momento Municipios Asociados de Urabá(ASOMURA) y por supuesto Corpourabá , sin detrimento de una eventual participación estratégica del capital privado, el cual siempre ha dejado ver su interés por el tema.
Mega
diversidad
“El
territorio del Urabá antioqueño hace parte del Bioma del Darién que cubre
territorios de Córdoba, Antioquia y Chocó, en la parte correspondiente a
Colombia y la provincia del Darién en Panamá, para configurar uno de los
territorios de mayor oferta ambiental en el mundo, susceptible de ser
planificado en forma integral y llamar así la atención internacional para la
cooperación, procurando un manejo concertado para configurar un área
estratégica de mega diversidad”.
Así
arrancaba el documento de presentación de la innovación más importante que en
materia de diversificación económica se ha dado en Urabá en los últimos 20
años, denominada Promotora forestal de Urabá, PROFOREST, liderada en ese
entonces por Corpourabá y cuyo objetivo fundamental era construir junto con el
sector privado, el desarrollo y consolidación del sector forestal en la región.
Todos sabemos el potencial agroindustrial regional, apenas parcialmente explotado a través del banano, y por sobre todo estamos convencidos de lo que puede representar, en ese potencial, la agroindustria forestal el día que haya un gobierno que asuma con firmeza y convicción una clara política estatal en materia reforestadora en esta región. Con mayores veraz esta afirmación se hace evidente si miramos este sector en el escenario del pos conflicto, donde amparados en la privilegiada localización geoestratégica de Urabá, con la inmensa cercanía a los dos océanos, esta se sitúa como una región inmensamente competitiva para el fomento de la agroindustria forestal, lo que al final de cuentas se convertirá en una llave de doble beneficio, el económico por un lado y por sobre todo el que propicie la reivindicación social de los miles de reinsertados que han dejado las armas y abandonado el conflicto, sin olvidar que de contera esta actividad situaría a Urabá de manera competitiva en el mercado mundial de captación de CO2.
Oxígeno
a la bolsa
Se
hace perentorio entonces que esta importante idea de la Promotora forestal de
Urabá, que por miopía tanto del Estado como la de los particulares, se
dejó marchitar hasta su desaparición,
vuelva a ser retomada desde Antioquia mediante el liderazgo del Gobernador.
PROFOREST proponía para el 2025 convertir a Urabá en una región abiertamente
maderera, con la creación, al latere, de una industria manufacturera para darle
valor agregado a la madera, pero por sobre todo bajo la tutela de una muy clara
política conservacionista de los bosques naturales y una muy rentable
política reforestadora con bosques
artificiales, que ubicaría a Urabá en el liderazgo del mercado de Oxígeno en la
bolsa de venta de gases contra el efecto invernadero. PROFOREST logró
consolidar una valiosa información relacionada con las diferentes áreas
existentes en relación a los bosques primarios y a las áreas eventualmente
reforestables con bosques artificiales y por tanto industriales. Creo que toda
esa información, que logró acumular esta experiencia fallida de Proforest,
debería ser rescatada por el Gobierno de Antioquia y de nuevo volver a pensar
que la actividad reforestadora en Urabá es otra alternativa a desarrollar. Se
requiere por tanto para ello el acompañamiento estatal, con asistencia técnica
especializada, beneficios tributarios y créditos blandos y de largo plazo, sin
desmedro de buscar la importante alianza estratégica con Los Países Bajos, para
quienes este tema ha sido fundamental desde hace unas tres décadas.
Un
programa de reforestación partiendo de Arboletes, en una franja paralela a la
Serranía de Abibe, hasta Ituango y desde allí, buscando las riberas del río
Atrato, en línea más o menos recta, para seguir su curso hasta Acandí,
permitirá incorporar numerosas tierras, hoy improductivas y de bajo costo, a
una explotación cercana a las 250.000 has, que podrían ser sembradas con
maderas finas para la exportación. Son incontables los beneficios sociales,
económicos y ambientales que traería esta iniciativa y por ello se hace
necesario repensarla, por sobre todo ahora a la luz de la urgente necesidad de
localización productiva de los desmovilizados.
Creo que acá se hace perentorio el estímulo decidido del gobierno de
Antioquia a la actividad reforestadora en Urabá, por los variados e importantes
beneficios que dicha actividad traería al desarrollo económico y humano y por
sobre todo a la paz de la región.