Sin apoyo del Congreso no es posible tener un buen gobierno. ¿Cuántas curules obtuvo cada partido o coalición y qué tan grande sería la bancada gobiernista en el próximo cuatrienio?
Presidentes sin Congreso.
El
sistema político colombiano no obliga a que los candidatos a la Presidencia
presenten sus listas al Congreso.
Perfectamente
pueden presentarse a las elecciones presidenciales candidatos que tienen una
aspiración individual, independiente de cualquier partido, y que apelan en su
campaña al descrédito de la clase política. Este discurso puede servir para
llegar al poder, pero queda la pregunta de si en caso de ganar la Presidencia
podrían gobernar de espaldas al Congreso.
| Fajardo, Petro y Federico hacia la recta final |
"Si una persona llega al gobierno sin ningún apoyo en el Congreso podría incurrir en graves problemas de gobernabilidad, pese a ocupar el cargo más poderoso del país"
La
respuesta que sugiero es muy sencilla: esta forma de gobierno no es posible en
un contexto democrático. Si una persona llega al gobierno sin ningún apoyo en
el Congreso podría incurrir en graves problemas de gobernabilidad, pese a
ocupar el cargo más poderoso del país. Si en cambio llega con el apoyo de un
partido –o como se usa más recientemente, de una coalición amplia- que haya
obtenido mayorías en el Congreso, puede esperar un mandato con mejores
condiciones.
He
presentado dos escenarios extremos, Presidencia sin ningún apoyo o Presidencia
con apoyo mayoritario en el Congreso. En la vida real el escenario más
frecuente es el de un mandatario con apoyo insuficiente, lo cual le obliga a
negociar con las fuerzas que se le oponen. No discutiré aquí si se trata de una
negociación programática o burocrático-clientelista.
La Misión de Observación Electoral (MOE) hizo un llamado de alerta sobre el riesgo de presidencializar la elección del Congreso , o donde la disputa entre precandidaturas presidenciales opacaba las candidaturas al Congreso (que era el propósito principal del certamen del 13 de marzo). Yo creo sin embargo que la elección de congresistas es un buen medidor de la viabilidad y la seriedad de las candidaturas presidenciales respectivas.
El origen revuelto de los precandidatos
Cesar Caballero y Naniela Calle preveían en esta misma
revista que la disputa presidencial tendría tres vueltas para más de 74
personas que habían manifestado su intención de postularse hasta septiembre del
año pasado: una primera vuelta sería la postulación de candidatura, por firmas,
partido o producto de una consulta de coalición, como las que se disputaron
este domingo; y las siguientes serían la primera y segunda vuelta presidencial.
Algunas
colectividades no compitieron en las consultas interpartidistas, o sea que
definieron su candidatura en la primera etapa. No diré si la decisión fue
democrática o fue impuesta por el líder respectivo. El Centro Democrático
escogió su candidato mediante una encuesta un poco enrarecida, que agravó las divisiones internas;
también es de notar el caso de Verde Oxígeno con Ingrid Betancourt, que
inicialmente participaría en la consulta del Centro Esperanza pero después
decidió marginarse. Otras candidaturas vienen por firmas y por eso no requieren
proceso de selección interna; es el caso de la Liga de Gobernantes
Anticorrupción, con Rodolfo Hernández.
Otras
colectividades tuvieron que determinar su precandidatura para poder competir en
alguna de las consultas del 3 de marzo. Así ocurrió en la consulta del Equipo
por Colombia con El Partido de la U, que avaló a Enrique Peñalosa; con el MIRA,
que avaló a Aydeé Lizarazo, y con el Partido Conservador que apoyó a David
Bargil. Las precandidaturas de Federico Gutiérrez y de Alex Char fueron
avaladas por firmas.
En
la consulta de la coalición Centro Esperanza participaron con sus candidatos
los siguientes partidos: ASI, con Sergio Fajardo; Nuevo Liberalismo, con Juan
Manuel Galán y Dignidad, con Jorge Robledo y Dignidad y ASI con Carlos Amaya.
La precandidatura de Alejandro Gaviria fue avalada por firmas.
Y
en la consulta de Pacto Histórico participaron los siguientes partidos:
Colombia Humana-UP, con Gustavo Petro; Polo Democrático, con Francia Márquez; MAIS,
con Arelis Uriana; ADA, con Alfredo Saade, y un híbrido de UP-ADA que avaló la
candidatura de Camilo Romero.
Representación en el Congreso y candidaturas presidenciales
Los
candidatos consolidaran su aspiración en la medida que logren más apoyos
parlamentarios de los que lograron el 13 de marzo y perderán fuerza si esos
apoyos parlamentarios decrecen. Sin embargo, a partir de sus resultados del 13
de marzo puede decirse que el Senado quedó compuesto de esta manera:
| Partido o coalición | Curules |
| Pacto Histórico | 16 |
| Partido Conservador | 16 |
| Partido Liberal | 15 |
| Coalición Alianza Verde y Centro Esperanza | 14 |
| Centro Democrático | 14 |
| Cambio Radical | 11 |
| Partido de la «Unión por la Gente»-Partido de la U | 10 |
| Coalición Mira-Colombia Justa Libres | 4 |
| Especial Indígena | |
| Movimiento Alternativo Indígena Social | 1 |
| Movimiento Autoridades Indígenas de Colombia « | 1 |
| Comunes | 5 |
| 107* | |
En cuanto a la Cámara de Representantes, estos son los resultados preliminares, incluyendo las 16 curules de paz y las 5 curules del partido Comunes:
Las consultas escogieron tres candidatos ( y descartaron otros doce), que sumado a quienes no concurrieron a ellas, dejarían los siguientes candidatos para la primera vuelta (aunque debo advertir que este viernes 19 de marzo vence el plazo para cambiar al candidato de un partido si el hoy inscrito desiste de su aspiración)
El
caudal electoral de estos candidatos y de las coaliciones que lo apoyan solo ha
sido “contado” en los casos de Petro, Gutiérrez y Fajardo; para los otros
candidatos, puedo basarme en los votos que obtuvieron sus partidos o
coaliciones en la elección al Senado.
Bajo
estas circunstancias, si llegaran a ser electos, Enrique Gómez, Ingrid
Betancourt, Luis Alberto Murillo y Luis Pérez carecerían de todo apoyo en el
Senado. Los dos primeros, porque sus organizaciones no superaron el umbral, y
los dos últimos, porque fueron avalados por firmas y no lanzaron listas al
Senado. El caso de Rodolfo Hernández es un poco mejor, porque su grupo
significativo de ciudadanos consiguió dos curules en la Cámara; pero lo deja en
una condición muy débil en caso de llegar a la Presidencia.
"Las o los candidatos que no participaron en consultas y no lograron representación en el Congreso quedan bastante debilitados. Lo razonable – y previsible- sería que desistan de su aspiración"
| Foto: Twitter - En el Senado, el Pacto Histórico quedó de primero en la lista. |
Solo Germán Córdoba contaría con apoyos en el Senado para su elección y para su gobierno (esto sin tener en cuenta las divisiones internas de las colectividades). Cambio Radical consiguió once curules y el Centro Democrático 14 curules. A juzgar por las consultas, la aspiración -y el gobierno- que obtendría más apoyos es la del exsenador Gustavo Petro. Pero la distribución de los apoyos puede variar; ante un eventual triunfo de cualquiera de los tres candidatos que ganó en la consulta ¿cuál tendría más apoyo en el Senado
| Coalición | Candidato | Votos del candidato | Votos totales de la consulta | |
| Equipo por Colombia | Federico “Fico” Gutiérrez (GSC CREEMOS COLOMBIA) | 2.158.133 | 4.138.963 | |
| Centro Esperanza | Sergio Fajardo (ASI) | 722.801 | 2.285.837 | |
| Pacto Histórico | Gustavo Petro (Colombia Humana-UP) | 4.485.022 | 5.802.811 |
Si las fuerzas políticas avalaron candidaturas en las consultas, mantienen el apoyo al ganador y le suman la representación en el Senado, el panorama sería diferente, pues tendría más apoyos Fico Gutiérrez, debido a que su coalición eligió a 30 senadores de los 107 senadores.
| Candidato o candidata | Partido | Curules Senado Coalición |
| «Fico» Gutiérrez | Coalición Equipo Colombia | Conservador (16); Partido de la U (10); MIRA-Libres (4) = 30/107 |
| Petro | Pacto Histórico | Pacto Histórico (16); MAIS (1)= 17/107 |
| Fajardo | Coalición de la Esperanza | Coalición Verde-Centro Esperanza 14/107 |
Las
primeras conclusiones parecen quedar en firme:
Las
o los candidatos que no participaron en consultas y no lograron representación
en el Congreso quedan bastante debilitados. Lo razonable – y previsible- sería
que desistan de su aspiración.
Las
o los que no participaron en las consultas y sí lograron representación, tienen
el desafío de remontar la distancia que parecieron tomar los ganadores de las
tres consultas. En el caso de Zuluaga existe la división interna del Centro
Democrático, y en el caso de Cambio Radical, está la definición de la
candidatura eventual de Vargas Lleras.
Los
partidos políticos Cambio Radical, Liberal y Centro Democrático, que no
presentaron candidatos a las consultas, tienen en su representación a congreso
un factor de negociación importante para eventuales alianzas.
En
principio, todas y todos los precandidatos ofrecieron respetar los acuerdos y
acompañar hasta el final al ganador de su coalición. Pero nadie puede asegurar
que las coaliciones se mantengan, como tampoco decir que las votaciones de
Congreso se trasladan automáticamente a Presidencia. Podría sí decirse que las
elecciones de este domingo arrojan por lo menos dos escenarios para las
alianzas de cara a la primera vuelta:
Por
un lado, la amplia votación que lograron Gustavo Petro y su coalición no sería
suficiente para asegurar su gobernabilidad al no tener apoyos suficientes en el
Congreso.
Por
otro lado, aunque Gutiérrez tuvo mucho menos votos que Petro, sus apoyos en el
Congreso se anticiparían hasta ahora como muy superiores a los del candidato
del Pacto Histórico.
*Fabián Acuña:Candidato a Doctor en Investigación en ciencias sociales de Flacso-México, investigador del Observatorio de Reformas Políticas en América Latina UNAM-OEA https://reformaspoliticas.org/ y docente de la UNAD Colombia.