Deudas de las EPS a la red pública es de 5.4 billones de pesos y aún así tienen quienes las defienden.
Luis Alfonso Ossa B/Opinión / El Pregonero del Darién
Argumento contundente para aplastar a los negociantes de la salud que insisten que no hay que acabar con las EPS como si no hubieran sido precisamente ellos quienes se robaron los dineros de las mismas obligando al Estado a liquidarlas y plantear la urgencia de una reforma radical a la salud.
| Dr. Luis Alfonso Ossa B. |
Esta reforma debe incluir el acompañamiento de la justicia para efectivamente judicializar a esos delincuentes y hacer todos los esfuerzos
posibles para recuperar lo que más se pueda de esos dineros robados y que
insisten en seguir robándose.
En
la medida que siguen apareciendo
argumentos contundentes, aún no mayoritarios,
que respaldan la intención del
Gobierno del Pacto Histórico de reformar la salud reestructurando el modelo de
la E.P.S como su columna vertebral, también
continúan surgiendo fuertes opositores a dicha iniciativa, los mismos casi
todos provenientes de los empresarios
dueños o parcialmente interesados
en las E.P.S como verdaderas empresas de alta rentabilidad, confundida parcialmente
esta última con una inmensa corrupción que se tomó la salud hace
ya varias décadas.
En
medio de semejante debate, transversalizado este por unas contundentes cuentas
desfavorables al sistema tanto por
efectos de la corrupción como por algunos pocos casos, afortunadamente,
productos del contubernio del gremio
salud con algunas empresas farmacéuticas
que terminaron corrompiendo el
criterio médico convirtiéndolo en instrumento de enriquecimiento inmoral tanto
para las farmacéuticas como para esos médicos que se dejaron instrumentalizar
por estas a cambio de jugosas prebendas.
Pero
además de esto último también tenemos la obligación de mencionar acá los altos costos que para el sistema
significa la precaria formación médica, en algunos casos, que termina en medio
de la inseguridad diagnóstica del galeno, prescribiendo una batería de ayudas
diagnósticas de muy alto costo para la salud.
Por
esto mismo se nos ocurre que debería ser convocada con urgencia y desde ya la Asociación
Colombiana de Facultades de Medicina (Ascofame), para que le den al país, como
insumo fundamental en la discusión de la reforma a la salud, su valioso aporte
en tanto que como formadores de los médicos juegan un papel fundamental en este
proceso.
