viernes, 6 de enero de 2023

Aplastar a los negociantes de la salud

Deudas de las EPS a la red pública es de 5.4 billones de pesos y aún así tienen quienes las defienden.

Luis Alfonso Ossa B/Opinión / El Pregonero del Darién

Argumento contundente para aplastar a los negociantes de la salud que insisten que no hay que acabar con las EPS como si no hubieran sido precisamente ellos quienes se robaron los dineros de las mismas obligando al Estado a liquidarlas y plantear la urgencia de  una reforma radical a la salud.

Dr. Luis Alfonso Ossa B.

Esta reforma debe incluir el acompañamiento de la justicia para efectivamente judicializar a  esos delincuentes y hacer todos los esfuerzos posibles para recuperar lo que más se pueda de esos dineros robados y que insisten en seguir robándose.

En la medida  que siguen apareciendo argumentos contundentes, aún no mayoritarios,  que  respaldan la intención del Gobierno del Pacto Histórico de reformar la salud reestructurando el modelo de la E.P.S  como su columna vertebral, también continúan surgiendo fuertes opositores a dicha iniciativa, los mismos casi todos provenientes de los empresarios  dueños  o parcialmente interesados en las E.P.S  como  verdaderas empresas  de alta rentabilidad, confundida parcialmente esta última  con una  inmensa corrupción que se tomó la salud hace ya varias décadas.

En medio de semejante debate, transversalizado este por unas contundentes cuentas desfavorables al sistema  tanto por efectos de la corrupción como por algunos pocos casos, afortunadamente, productos del contubernio  del gremio salud con algunas empresas farmacéuticas  que terminaron  corrompiendo el criterio médico convirtiéndolo en instrumento de enriquecimiento inmoral tanto para las farmacéuticas como para esos médicos que se dejaron instrumentalizar por estas a cambio de jugosas  prebendas.

Pero además de esto último también tenemos la obligación de mencionar acá   los altos costos que para el sistema significa la precaria formación médica, en algunos casos, que termina en medio de la inseguridad diagnóstica del galeno, prescribiendo una batería de ayudas diagnósticas de muy alto costo para la salud.

Por esto mismo se nos ocurre que debería ser convocada con urgencia y desde ya la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina (Ascofame), para que le den al país, como insumo fundamental en la discusión de la reforma a la salud, su valioso aporte en tanto que como formadores de los médicos juegan un papel fundamental en este proceso.