miércoles, 25 de enero de 2023

Obispo de Apartadó a Santa Fe de antioquia

 A sus 62 años, el hasta ahora obispo de Apartadó en Colombia, se convierte en el nuevo obispo de Santa Fe de Antioquia.


Fuente/Vatican News

El Papa Francisco nombra a Mons. Hugo Alberto Torres Marín, que hasta el momento era Obispo de Apartadó (Colombia), como obispo de Santa Fe de Antioquia. Nació el 9 de agosto de 1960 en Briceño.
Monseñor Hugo Alberto Torres Marín
Estudió en el Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino de Santa Rosa de Osos y fue ordenado sacerdote el 24 de noviembre de 1987. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y posteriormente se especializó en Filosofía y Educación Religiosa en la Universidad Católica de Oriente de Santa Rosa de Osos.

Ha ocupado los siguientes cargos: Vicario Parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Don Matías; Profesor del Seminario Mayor de Santa Rosa de Osos; director de la Escuela Apostólica Monseñor Miguel Ángel Builes de Don Matías; Formador del Seminario Mayor; Vicerrector y director Académico de la Universidad Católica del Norte de Santa Rosa de Osos; Rector de la Universidad Católica del Norte; Vicario Episcopal de Pastoral; Párroco de Valdivia y Rector del Seminario Mayor de Santa Rosa de Osos. 

De Apartadó, a Santa Fe de Antioquia
 (Foto:Vatican News) 
El 4 de mayo de 2011 fue nombrado obispo auxiliar de Medellín, asignándole la sede titular de Bossa, y recibió la consagración episcopal el 4 de junio siguiente. El 29 de septiembre de 2015 fue nombrado obispo de Apartadó.
 

Un Obispo comprometido

 Redacción general/ El Pregonero del Darién.

 Alberto Torres Marín, fue nombrado obispo de Apartadó en septiembre de 2015 y muy pronto se ganó el respeto, el aprecio y la confianza de la comunidad regional, por su carisma y compromiso social.

 Acompañó de manera directa a las comunidades más vulnerables de las regiones apartadas y su compromiso por la paz fue evidente, como se recuerda, durante uno de los tantos paros armados realizados en la zona fue el único que se atrevió a llamar la atención de los grupos armados para que respetaran la movilidad, la comunidad en general y permitieran volver a sus actividades normales.
Un Obispo carismático, comprometido
 con su comunidad.
 Monseñor Torres Marín sacó su obispado de las oficinas de su Diócesis y lo llevó al campo, a las veredas y remotos lugares, donde sus habitantes se encuentran olvidados por el Estado y viven en condiciones de abandono y miseria.

 Igualmente se unió a sus colegas del Chocó cuando la violencia guerrillera y paramilitar hacía invivible esta zona y en conjunto confrontaron al alto gobierno para que volviera la mirada hacia estas tierras.