A sus 62 años, el hasta ahora obispo de Apartadó en Colombia, se convierte en el nuevo obispo de Santa Fe de Antioquia.
Fuente/Vatican News
El Papa Francisco nombra a Mons. Hugo Alberto Torres Marín, que hasta el momento era Obispo de Apartadó (Colombia), como obispo de Santa Fe de Antioquia. Nació el 9 de agosto de 1960 en Briceño.
| Monseñor Hugo Alberto Torres Marín |
Estudió en el Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino de Santa Rosa de Osos y fue ordenado sacerdote el 24 de noviembre de 1987.
Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y posteriormente se especializó en Filosofía y Educación Religiosa en la Universidad Católica de Oriente de Santa Rosa de Osos.
Ha ocupado los siguientes cargos: Vicario Parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Don Matías; Profesor del Seminario Mayor de Santa Rosa de Osos; director de la Escuela Apostólica Monseñor Miguel Ángel Builes de Don Matías; Formador del Seminario Mayor; Vicerrector y director Académico de la Universidad Católica del Norte de Santa Rosa de Osos; Rector de la Universidad Católica del Norte; Vicario Episcopal de Pastoral; Párroco de Valdivia y Rector del Seminario Mayor de Santa Rosa de Osos.
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| De Apartadó, a Santa Fe de Antioquia (Foto:Vatican News) |
El 4 de mayo de 2011 fue nombrado obispo auxiliar de Medellín, asignándole la sede titular de Bossa, y recibió la consagración episcopal el 4 de junio siguiente. El 29 de septiembre de 2015 fue nombrado obispo de Apartadó.
Un Obispo comprometido
Redacción general/ El Pregonero del Darién.
Alberto Torres Marín, fue nombrado obispo de Apartadó en septiembre de 2015 y muy pronto se ganó el respeto, el aprecio y la confianza de la comunidad regional, por su carisma y compromiso social.
Acompañó de manera directa a las comunidades más vulnerables de las regiones apartadas y su compromiso por la paz fue evidente, como se recuerda, durante uno de los tantos paros armados realizados en la zona fue el único que se atrevió a llamar la atención de los grupos armados para que respetaran la movilidad, la comunidad en general y permitieran volver a sus actividades normales.
| Un Obispo carismático, comprometido con su comunidad. |
Monseñor Torres Marín sacó su obispado de las oficinas de su Diócesis y lo llevó al campo, a las veredas y remotos lugares, donde sus habitantes se encuentran olvidados por el Estado y viven en condiciones de abandono y miseria.
Igualmente se unió a sus colegas del Chocó cuando la violencia guerrillera y paramilitar hacía invivible esta zona y en conjunto confrontaron al alto gobierno para que volviera la mirada hacia estas tierras.

