lunes, 30 de enero de 2023

Por fin se impondrá la vida en Carepa

Mientras unos eligen el cemento como prioridad de gobierno, hay quienes prefieren la vida, el agua y el futuro de las nuevas generaciones.

Por: Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/El Pregonero del Darién

Se empiezan a mover las fichas para la elección de quien regirá los destinos de Carepa en el próximo periodo, desde mi perspectiva vaticino que una mujer gobernará por primera vez este pueblo y no precisamente la que quiere imponer el señor alcalde, ejerciendo un patrocinio de frente, abusivo, descarado con los recursos públicos.

Wilmar Jaramillo Velásquez

El actual gobierno prefirió como base de su mandato el cemento, por encima de la vida, de los enormes problemas sociales que nos agobian, se hizo el sordo ante el descomunal déficit de vivienda de interés social, pero saca pecho con sus pavimentos. Cada mandatario puede hacer lo que le dé la gana con los presupuestos, en un país donde no operan los controles y los pocos que existen se han convertido en pequeños carteles de la extorsión.

El cemento no es malo, no hay que estigmatizarlo, hay obras que se deben hacer para ir actualizando el municipio, pero los recursos hay que equilibrarlos a la hora de invertirlos ya que son muchas las necesidades.

Veo en la plaza  pública  un menú del continuismo alarmante, un conjunto de la vieja y desgastada clase política, esa  que cree  que es la plata  la que debe  imperar, candidatos gastando dinero  hace  cuatro años y abusando de los puestos públicos, con un discurso repetitivo, que debieron gravar sus intervenciones  de  la campaña pasada  y colocar el audio y así se ahorrarían todo el teatro, nada  nuevo, nada novedoso, se  quedaron anclados en el tiempo, en un pasado que los electores quieren borrar, la sociedad madura, evoluciona,  Carepa cada día se aproxima más  al voto calificado y los únicos  que no evolucionan son los candidatos.

Esta vez el señor Julián Bedoya que no sabemos por qué no está preso, no podrá nombrarle alcaldesa a Carepa, con todo su poder económico y político, para luego secuestrar la alcaldía nombrar el gabinete y retorcer la contratación hacia sus socios, incluyendo a su señora esposa.

He sostenido un amplio y sincero diálogo con la señora Aida Luz Jiménez y de verdad que me ha sorprendido con la claridad de sus ideas y propuestas, me he comprometido apoyarla, a acompañarla en lo que esté a mi alcance.

Creo profundamente que es el turno para que una mujer gobierne este municipio con transparencia y visión de futuro, de ciudad, de región.

Me ha llamado poderosamente la atención su iniciativa para recuperar nuestro río tutelar, convertido hoy en una alcantarilla, bajo la mirada ciega de la actual administración, por allí debe comenzar la defensa de la vida, del agua, como lo propone nuestro presidente Gustavo Petro.

Ella es consciente que, ante la magnitud, costos y beneficios, se debe adelantar por etapas, pero tiene claro los pasos a seguir, desde la compra de tierras para reforestar, construcción de obras civiles, reubicación de viviendas, recuperar el lecho tradicional del afluente, hasta el embellecimiento y repoblación de aves, para el avistamiento.

Sueña con llevar allí a los estudiantes para que paguen sus horas sociales en el cuidado del río, llevar a los turistas y que la propia comunidad se adueñe del proyecto, así como entregar en adopción algunos de sus tramos a la empresa privada para que ayuden en su conservación, es en síntesis un macroproyecto de gran visión futurística para las nuevas generaciones, para que tengan agua potable y un enorme pulmón que nos produzca oxígeno, además de unirnos a las propuestas del nuevo gobierno en temas ambientales.

Tiene muy claro la candidata a quienes involucrar en semejante macroproyecto y de paso me citó parte de quienes serían los principales socios, cuyas puertas serán tocadas:

Banco Interamericano de Desarrollo, Cooperantes internacionales, el Gobierno Nacional, el Gobierno Departamental, EPM, Corpourabá, la empresa privada, la academia y recursos propios.

Carepa Antioquia/Enero/2023