Residiendo en Curazao en 1895 recibió una carta del General cubano Antonio Maceo, quien lo invitaba a participar en la guerra de Cuba por su liberación de España.
Por: Juan Hernández Machado*/Opinión/El Pregonero del Darién
Que Cuba brinde su solidaridad a otros
pueblos hermanos es un hecho que se va conociendo poco a poco. Médicos,
educadores, instructores de deportes y de artes se pueden encontrar en
diferentes confines de nuestra América. Compartimos lo que tenemos y eso no es
una utopía.
![]() |
| Juan Hernández Machado |
Proviene de los orígenes de nuestra lucha
de liberación cuando otros compartieron con nosotros lo que tenían. En ese grupo
hay un colombiano muy buen amigo de Cuba.
Avelino Rosas Córdova nació en Dolores,
Popayán, el 15 de abril de 1956 y desde su temprana juventud se dedicó a la
carrera militar.
A los 18 años ya se encontraba defendiendo
con las armas la presidencia de José Balta, en Perú. De allí pasó a Ecuador
para sumarse a quienes conspiraban contra el presidente García Moreno, logrando
escapar a la muerte de éste y uniéndose en Cauca a las fuerzas gubernamentales
para combatir el radicalismo
Fue electo Diputado en 1879 y seis años
después obtiene el grado militar de General por la victoriosa acción de Paso de
Moreno. Debido a sus acciones liberales, fue desterrado en 1887, pasando a
Venezuela donde ayudó al derrocamiento del presidente Anduela Palacio.
Residiendo en Curazao en 1895 recibió una
carta del General cubano Antonio Maceo, quien lo invitaba a participar en la
guerra de Cuba por su liberación de España.
Rosas aceptó, se trasladó a la ciudad de
Nueva York para figurar entre los expedicionarios del vapor Hawkin, el cual
fuera hundido en el Atlántico. Fue de los supervivientes que posteriormente se
unieron al también General cubano, Calixto García, para desembarcar el 24 de
marzo cerca de Baracoa, extremo oriental cubano, a bordo de la expedición del
Bermuda.
Por su amplia experiencia militar ocupó
importantes responsabilidades en el Ejército Libertador de Cuba. El 31 de
diciembre de 1896 el Consejo de Gobierno aprobó su ascenso a General de
División, destacándose como un jefe estricto y disciplinado.
Dos años después, al ver frustrada la
independencia de Cuba ante la intervención de los Estados Unidos en nuestra
guerra contra España, solicitó al Gobierno de
Combatió en la llamada Guerra de los Mil
Días, fue hecho prisionero, logró evadirse y se trasladó a Ecuador, de donde
regresó para encontrar la muerte en el combate de Puerres el 20 de septiembre
de 1901.
Avelino Rosas, quien siempre se destacó en
suelo cubano por dar lo mejor de sí a favor de la lucha por nuestra
independencia, queda recogido para la inmortalidad en una emisión postal del 26
de septiembre de 1957, para correo ordinario, la cual consta de cinco valores
postales, todos iguales en diseño y en valor – 4 centavos- pero con colores
diferentes.
Dicha emisión se hizo por el Centenario del
nacimiento de generales del Ejército Libertador Cubano. Es el cuarto de
izquierda a derecha en la fila superior y acompaña a los generales Varona,
Peraza, Miniet, Sánchez, Cabreco, Duany y Padró.
Cuando Cuba lo necesitó, Rosas dijo presente y lo menos que se puede hacer para honrar su memoria y la de tantos latinoamericanos que adoptaron la causa cubana como suya cuando aún no éramos libres, es poder compartir ahora lo poco que tenemos con quienes también lo necesitan.
¡Gracias, ¡General, por su ejemplo y
dedicación a la causa cubana! Tratamos de ser fieles a su legado.
*Premio Nacional de Filatelia 2012 e
historiador cubano


