viernes, 17 de febrero de 2023

Desigualdades en adultos mayores

 En Colombia, la falta de vinculación al mundo del trabajo no permite que haya una cotización regular al Sistema General de Seguridad Social.

Por: Claudia Jaramillo*/El Pregonero del Darién

Foto: Dirección de Comunicaciones
 UdeA / Alejandra Uribe F.

 
El 20 de febrero se conmemora el Día mundial de la justicia social. Todas las personas tenemos derechos humanos fundamentales como la supervivencia, la educación, la salud y la vida misma, entre otros; y cuando estos no se satisfacen nos encontramos entonces frente a aquello que llamamos inequidades.

Lo que convierte estas situaciones en injusticias es que pueden ser evitadas: son problemas que tienen solución, y a menudo han sido provocados por personas y persisten porque muchas personas e instituciones se desentienden de ellos. 
En este sentido, los adultos mayores en condiciones pobreza son una de las poblaciones más afectadas, ya que acumulan desventajas y vulnerabilidades en el curso de la vida, relacionadas con bajos niveles educativos, informalidad laboral, bajos ingresos y exposición a la violencia.
Para Jaime Brehil, la inequidad es una categoría analítica que representa el problema de la distribución de bienes y servicios en la sociedad de acuerdo con los recursos de poder de diferentes sectores sociales, las desigualdades son las evidencias empíricas de las inequidades.

Su origen se encuentra en los procesos sociales y no en las causas naturales o sobrenaturales.

“En las conclusiones del estudio de desigualdades sociales en salud en España, realizado por Vicente Navarro, Joan Benach et al., publicado en 1996, se subraya que, en relación con el estado de salud percibido, se observa como el porcentaje de hombres y mujeres con salud deficiente aumenta en la medida que disminuye la clase social de los individuos, en concreto, la desigualdad aumenta con la edad”.

En este orden de ideas, y en el marco del proyecto Minciencias INV-720-02 "Salud mental de las personas mayores de Turbo, Antioquia" liderado por la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, se realizó un conversatorio convocado por los grupos de Investigación en Gestión y Políticas de Salud y Salud Mental GISAME, en el cual investigadores internacionales de la Universidad de Liverpool, hablaron de algunas investigaciones e intervenciones realizadas con este público en algunos países desarrollados.

De lo que allí se planteó, se destaca que el envejecimiento en Colombia se da en un contexto de extrema pobreza, desigualdad de ingresos y persistente inequidad social. Los adultos mayores en situación de pobreza se perciben a sí mismos como socialmente excluidos y aislados del proceso de toma de decisiones. Esto no sólo afecta a sus ingresos, sino que también provoca malas condiciones de vida, mala salud e inseguridad personal.

Las personas mayores con problemas de salud ganan menos, trabajan menos y se jubilan antes (si logran hacerlo). Es decir, las desventajas acumuladas en la vida, generan desenlaces negativos en salud en la vejez.

Las personas mayores con demencia y sus cuidadores deben ser población de especial interés en materia de salud pública. Vale la pena señalar que la pandemia por Covid -19 agravó las desigualdades sociales para esta población. Según los estudios realizados en Reino Unido y Países Bajos, presentados por la profesora Clarissa Giebel, esta población presentó mayores barreras para acceder a servicios de salud especializados, no solo por el cierre de servicios, sino por la tecnologización en la atención.

Para una persona con demencia, adaptarse a las nuevas tecnologías y servicios virtuales, suele ser algo complejo, que requiere tiempo y entrenamiento. La tecnologización también abrió brechas de desigualdad, relacionadas con la dificultad para comunicarse con los familiares y adaptarse a las nuevas formas de relación basada en la virtualidad y por último, la profesora Giebel encontró en estos países, que el acceso a la comida se agravó, debido a los cierres temporales, los cambios de horarios del comercio y las restricciones a la movilidad.

Finalmente destacamos otros factores que afectan en la atención, la cobertura y accesibilidad que pasan en nuestro territorio colombiano, hablando especialmente de personas mayores, y es que, viven en poblaciones rurales o lejanas, que poseen una economía precaria o que no tienen una pensión o ahorros.

En Colombia, la falta de vinculación al mundo del trabajo no permite que haya una cotización regular al Sistema General de Seguridad Social, lo que hace que en la vejez aumente la vulnerabilidad por no recibir pensión y no recibir servicios médicos. 

 Otro gran reto es garantizar el acceso a los adultos mayores a subsidios económicos, a los Centros de Protección al Adulto Mayor - CPSAM, recreación, alimentación, entre otros servicios. 

En Medellín, por ejemplo, el drama está en los estratos 3 y 4 donde hay una pobreza oculta, pues no pueden acceder a los servicios que ofrece el Estado, porque la clasificación en el SISBEN no se los permite y menos pagar servicios privados», expresó la docente María Isabel Zuluaga de la Facultad Nacional de Salud Pública”.

 *Comunicadora periodista, Mg. En Salud Pública

Fuente: Comunicaciones Facultad Salud Pública Universidad de Antioquia.