viernes, 24 de febrero de 2023

La alcaldía de Bajirá sigue en el aire

Mientras Riosucio sigue recibiendo los recursos, al mandatario local le llegan todos los problemas. Hoy hace más de bombero apagando incendios, que de gobernante.

Wilmar Jaramillo Velásquez/El Pregonero del Darién

El alcalde, Henry Chaverra Robledo,
 (primero a la izquierda), sigue atendiendo
 a su comunidad, aún sin recursos
 para las soluciones básicas.

Después de dos décadas de luchas sociales, presión popular y política, hasta resolver el lío jurídico en las instancias estatales, por fin fue creado el municipio, Nuevo Belén de Bajirá; se separa definitivamente del departamento de Antioquia y para concluir, no se segrega de este departamento, como muchos creían, sino del mismo Chocó, del municipio de Riosucio.

Fue en el año 2017, que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, expidió el acto administrativo con el cual se modifica el mapa de los límites entre Chocó y Antioquia, y ubica a Belén de Bajirá y los corregimientos Nuevo Horizonte, Blanquicet y Macondo (Antes en la jurisdicción Turbo) en el Chocó.

El alcalde está maniatado para
gobernar. Cero recursos.

Con esto se pone fin a una vieja disputa territorial entre estos dos departamentos, lo que motiva a la Asamblea del Chocó a crear el nuevo municipio, con el flamante nombre: Nuevo Belén de Bajirá.

La Ordenanza número 162 por medio la cual se crea este ente territorial fue sancionada por el gobernador en cargado del Chocó, William Darwin Halaby Palomeque, el nueve de diciembre de 2023 y el 14 del mismo mes y año ya el nuevo municipio tenía alcalde encargado, nombrado por decreto.

Un abogado

El nombramiento recaería en el abogado, Henry Chaverra Robledo, el hombre que lideró desde el 2014 el Comité Pro defensa de Bajirá, el movimiento que encabezó la causa para la creación de este municipio.

Viajamos desde Urabá, para conocer los avances de este nuevo ente municipal, una carretera destapada en buenas condiciones, que en verano se convierte en una nube espesa de polvo que interfiere seriamente la visibilidad y en invierno es un lodazal con serias dificultades para transitarla.

Tras un poco más de una hora de carretera llegamos al próspero caserío, atrás dejamos grandes extensiones de cultivos de arroz y ganaderías. El otrora pueblo abandonado a su suerte, en medio de pantanos y plagas tropicales, se había convertido en un municipio con amplios hoteles, centro comercial, vistosas viviendas y un comercio en auge permanente.

Las delegaciones campesinas no
 paran de llegar a su despacho.

Este territorio con casi 1.800 kilómetros y más de 30 mil habitantes, aunque los registros del DANE, le atribuyen 25 mil, se ha convertido en un filón de riqueza, con minería, madera, pesca y una gran despensa  agrícola con abundantes plantaciones de plátano para la exportación, además  de tener una gran cercanía  con Antioquia  y las nuevas redes viales  que  en este departamento  se construyen, lo  que los aproximará a Medellín y los puertos  que avanzan en Urabá, para la exportación de sus productos  e ingresos de mercancías.

Alcaldía en el aire

Lamentablemente la administración local está paralizada, la vida administración no arranca por temas financieros, el alcalde despacha en un céntrico local, un salón sin divisiones con un reducido equipo de colaboradores, pero el único que tiene sueldo es él, porque está incluido en la nómina de la gobernación del Chocó.

“No podemos cobrar los impuestos locales, ya que el DANE no nos ha dado el código que nos permite montar el sistema   de hacienda, por esta razón los habitantes siguen pagando en el municipio de Riosucio” dice el mandatario.

Los estudiantes reclaman transporte,
 los padres de familia docentes.

“Los recursos de Participación General de la Nación, siguen llegando a Riosucio y a nosotros nos llegan los problemas, tenemos dificultades con el PAE, con el transporte escolar, con el nombramiento de algunos docentes” explica el alcalde en medio de la impotencia para resolver las dificultades básicas de su comunidad.

Pero el mandatario no se da por vencido, “lo primero es recibir al pueblo con amabilidad y decirle la verdad, no creamos falsas expectativas, les decimos que no tenemos recursos y algunas sugestiones que podemos hacer ante la Gobernación del Chocó y la misma alcaldía de Riosucio las hacemos” Advierte con mucha franqueza y sinceridad.

Es común ver llegar delegaciones de apartadas veredas en busca de una audiencia con su alcalde para solicitar la presencia gubernamental, piden reparación de vías, de escuelas, nombramiento de profesores, transporte escolar, arreglo de casetas comunales y otra serie de solicitudes, pero la respuesta es la misma, no hay recursos.

La ordenanza no avanza

Nuevo Belén de Bajirá, Chocó, es
un territorio, inmensamente rico.

La Ordenanza 162 por la cual se creó el municipio, aún no se desarrolla y esto tiene paralizada la administración, la institucionalidad que depende del gobierno nacional no llega, no hay Personería, Concejo Municipal, tampoco gabinete, hace falta que la clase política del Chocó ponga andar al menos este aparte de dicha Ordenanza, para que el gobierno local despegue:

 “Una vez creado el municipio Nuevo Belén de Bajirá, con la promulgación de esta ordenanza, el gobernador del departamento deberá contribuir con su gestión institucional para que la nueva entidad territorial y sus autoridades provisionales adelanten todos los trámites administrativos para su inscripción y reconocimiento electoral, territorial, fiscal, judicial y tributario ante el DANE, el IGAC, DPN, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, ENTERRITORIO, FINDETER, Ministerio del Interior, Registraduría Nacional del Estado Civil y Consejo Superior de la Judicatura”

El alcalde no se da por vencido,
 pese a las dificultades.

Sin embargo, el alcalde no se da por vencido, le pide paciencia a su pueblo, seguro que seguirán avanzando en la consolidación del municipio, acompañado de un comprometido equipo de colaboradores, aunque se prepara para nombrar funcionarios también en provisionalidad.

Por ahora, Nuevo Belén de Bajirá sigue creciendo a pasos de gigante, por estos días recibe un coletazo de la subienda de Bocachico que favoreció al Chocó recientemente, desafortunadamente el plátano sigue escaso y a precios inalcanzables; su alcalde, Henry Chaverra Robledo, sigue oficiando más de bombero apagando incendios que, como mandatario, pero no pierde la esperanza, como nunca la perdieron durante los veinte años de lucha para ver la creación de su nuevo municipio.

Entre tanto, ese Chocó biodiverso sigue aportando textos al realismo mágico, un municipio en el papel, con la institucionalidad en el aire, empapelada en la maraña y los trámites burocráticos, un pueblo que recibe los recursos de otro, que es el que finalmente está asumiendo la inconformidad ciudadana.

Bajirá/Febrero/2023,.