Siendo
un adolescente, Barros tuvo oportunidad de charlar en varias ocasiones con
Cubillos.
Gilberto
González García/El Pregonero del Darién
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| Foto: Intersección José Benito Barros- Monumento La Piragua, ciudad de Santa Marta, Colombia https://www.opinioncaribe.com/ |
Hay
leyendas que trascienden épocas y llega el momento en que se repiten de boca en
boca, o se escuchan convertidas en canción, sin que sepamos que tienen origen
en hechos reales.
Esto
sucede con la gustada cumbia La piragua, escrita por José Benito Barros,
que se estrenó en 1969, pero que su autor estuvo dándole vueltas en la cabeza
desde que tenía ocho años de edad.
Y sí,
la pieza musical se basa en hechos muy reales, aunque, como toda obra de arte,
tiene sus visos de fantasía que le confieren magia y misterio.
Resulta
que el personaje de Guillermo Cubillos existió; era un comerciante que
destacaba por su elegancia cuando el niño Barros lo veía pasar a bordo de la
embarcación que utilizaba en su negocio a lo largo del río Cesar, que nace en
las montañas de la Sierra Nevada de Santa Marta y atraviesa el departamento que
le da nombre para desaparecer en la Ciénaga de Zapatosa.
Benito
Barros y dos amigos de ocho o nueve años igual que él, solían ir a bañarse a
ese río y cuando llegaba la canoa de Cubillos se subían a coger plátanos y
yucas de las que transportaba.
Y en
cuanto al “temible Pedro Albundia” que también se menciona en la canción, entra
a cumplir su cometido la fantasía. Según el autor, «necesitaba un apellido
asonante para hacer un verso» y lo inventó.
Según
se cuenta los “bogas” o remeros tampoco eran 12, sino ocho, aunque sí parece
que su piel era “color majagua”.
Siendo
un adolescente, Barros tuvo oportunidad de charlar en varias ocasiones con
Cubillos y conocer su historia, y de esas conversaciones surgió la inspiración,
además de considerar un deber darle una canción propia a su pueblo natal.
En
1967, Barros completó la pieza que había estado rondándole durante tanto
tiempo. Ese año una disquera le solicitó una cumbia y él les entregó La
piragua, que en ese momento fue rechazada por considerársele “demasiado
poética”.
Por
fin, en 1969, la cumbia fue grabada por primera vez por el trío de vallenatos
Los Inseparables, en una versión que no le gustó a su compositor, quien la
imaginaba sonando en los instrumentos de una gran orquesta. Sin embargo, como
todos sabemos, se convirtió en un éxito sonoro.
José
Benito Barros Palomino, prolífero autor colombiano de música tradicional,
registra en su catálogo más de 800 obras. Además de La piragua, muchas de
ellas gozan de gran popularidad mundial.
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| José Benito Barros Foto: Ecured |
Benito
nació el 21 de marzo de 1915 en El Banco, un pueblo situado a orillas del río
Cesar, cerca de dónde éste confluye con el Magdalena, en el municipio de igual
nombre. Cuando su padre murió, se convirtió en sostén de la familia y tuvo que
dejar la escuela en el cuarto grado de primaria. Realizó diversos trabajos
humildes, pero también cantaba para los más adinerados en el parque central del
pueblo.
Poco a
poco y por su propio esfuerzo, aprendió a tocar la guitarra y a componer sus propias
canciones, la primera de las cuales escribió cuando contaba 12 años de edad. Su
deceso se produjo en Santa Marta, el 12 de mayo de 2007.
En
cuanto a Guillermo Cubillos Rocha, nació el 8 de febrero de 1863, en la
población de Usaquén, localidad perteneciente al actual distrito capital de
Bogotá. Todo parece indicar que poseía un espíritu aventurero, pues anduvo
viviendo en varias poblaciones hasta asentarse en Chimichagua. Allí comenzó su
negocio de transporte de mercancías entre esa localidad y El Banco, donde en la
actualidad se celebra en su honor un festival de la cumbia.
La
piragua, la embarcación, se sabe que primero fue bautizada con los nombres de
las dos hijas de su dueño: Julia y Elena. Y ¿cuál fue el destino de la chalupa
después que, según la canción, quedó dormitando en la arena? De eso no hemos
podido encontrar información, por lo que es posible que, en verdad, haya
quedado varada en la arena de alguna ribera olvidada, o quizás sigue navegando
¿quién sabe por dónde?
Letra
de la canción
Me contaron
los abuelos que hace tiempo,
navegaba en el Cesar una piragua,
que partía de El Banco, viejo puerto
a las playas de amor en Chimichagua.
Zapoteando el vendaval se estremecía
e impasible desafiaba la tormenta,
y un ejército de estrellas la seguía
tachonándola de luz y de leyenda.
Era la
piragua de Guillermo Cubillos,
era la piragua, era la piragua. (Bis)
Doce
bogas con la piel color majagua
y con ellos el temible Pedro Albundia,
en las noches a los remos le arrancaban
un melódico rugir de hermosa cumbia.
Doce sombras, ahora viejos ya no reman,
ya no cruje el maderamen en el agua,
solo quedan los recuerdos en la arena
donde yace dormitando la piragua.
Era la
piragua de Guillermo Cubillos,
era la piragua, era la piragua. (Bis)


