Sus amigos siempre estaremos ahí para señalarle a aquellos oportunistas que se le acerquen a darle abrazos de oso
Por: Luis Alfonso Ossa B.
Especial para EL
PREGONERO DEL DARIÉN
Cómo percibimos de artificiosa la orden de captura contra usted Dr. Aníbal, por sobre todo cuando la misma se expide dos ó tres días después de que una directiva de la misma fiscalía ordenaba no acudir a la captura de nadie sino bajo tres condiciones, por ellos ya determinadas, que pudieran poner en peligro el control del implicado por el despacho. Pero además tenemos que señalar que el fiscal Díaz Soto encargado del caso Gaviria, no es una rueda suelta en esa inmensa selva burocrática que es la Fiscalía General, es un fiscal importante en el entorno inmediato del Fiscal Barbosa. Traducimos esto en algo que no nos deja la menor duda para sospechar que la orden de captura del Dr. Aníbal Gaviria, debió previamente pasar por el despacho del jefe (???) no solo por la cercanía del fiscal Díaz Soto con el Dr. Barbosa, sino por el calado de la determinación tomada.
Vemos entonces como encuadran estas circunstancias ,así sea esta una visión subjetiva del asunto, en una decisión final artificiosamente armada, lo que nos lleva a suponer que de ser así, la orden de captura contra Aníbal Gaviria tiene entonces motivaciones maquiavélicas conducentes más a producir el efecto oculto deseado por sus autores, que la supuesta razón jurídica final que invoca la fiscalía, así toda esta artificiosa determinación termine por lesionar la reputación ética del "sujeto procesal”, que en el caso suyo Dr. Aníbal, reposa en una amplia base social que salió sólidamente a defenderlo como su líder a prueba de corruptelas con los dineros públicos.
Fue tal la magnitud del estado de cosas que desencadenó su orden de captura, que no calcularon por supuesto sus "captores" ,que hoy los percibimos a estos ya descontrolados con la inusitada fuerza de la creatura que con tan aberrante decisión liberaron. De manera masiva la opinión nacional se volcó a cuestionar de fondo la determinación de la fiscalía y a enrostrarle al Fiscal General los posibles torvos intereses que determinaron semejante decisión emanada de su despacho.
No podemos sus amigos salir a dar la discusión sobre su inocencia, este es el escenario propio de la justicia que el hombre público debe acatar en una democracia. Pero lo que si podemos defender es el derecho a respaldar la conducta ética que ha mantenido esa figura pública que hemos ayudado a construir sobre la base de que con sus actuaciones se ha fortalecido la legitimidad, con la misma que es asumido hoy en día por grandes mayorías que damos fe de una conducta publica correcta.
De todo este episodio Dr. Aníbal rescatamos una consecuencia, ciertamente costosa para su patrimonio moral público, pero que con el tiempo se resarcirá con creces. Este escándalo nos ha mostrado lo acendrada que está su imagen de hombre público entre una vasta población, no solo antioqueña, ya que fue el país el que salió a dar la cara por usted. Quienes desde las sombras jugaron para hacerle daño, deberán devolverle su honradez cuestionada y tendrán que tragarse sus propios sapos ,porque ahora más que nunca su condición de reserva nacional como dirigente terminará fortalecida y proyectada con fuerza, advirtiéndole de paso que sus amigos siempre estaremos ahí para señalarle a aquellos oportunistas que se le acerquen a darle abrazos de oso y también para ayudarle a silenciar los cantos de sirena de tanto cobarde que sabemos que en privado están frotándose las manos de alegría con el sufrimiento suyo y el de su familia.
