La cuarentena implementada por el gobierno colombiano, no fue la mejor opción.
Helen Eddy Paradas Fuenmayor
Por: Helen Eddy Paradas Fuenmayor
Practicante en EL
PREGONERO DEL DARIÉN Un viernes 20 de marzo, cuando el mandatario colombiano, Iván Duque anuncia 19 días de cuarentena obligatoria, el cual comienza a cumplirse el 24 de dicho mes y así contener el contagio de COVID-19, al principio, la cuarentena era hasta el 13 de abril. Sin embargo, decidió extenderla hasta el 26 de abril, pero, tras notar la no efectividad de la medida, Duque decidió decretar una segunda extensión que iría hasta el 25 de mayo a la media noche y con apertura gradual de varios sectores económicos.
Posterior a esto, el presidente al evaluar la situación con los especialistas, sobre el comportamiento de la expansión del virus, anunció una nueva extensión hasta el 1 de julio, firmando así el decreto 749 del 28 de mayo de 2020 para dicha aprobación.
Pero, desde que Colombia cerró todas sus fronteras, restringió el ingreso de extranjeros y la llegada de vuelos internacionales de pasajeros; entre las medidas de aislamiento y distanciamiento social, ha limitado las reuniones públicas y privadas, suspendido las clases en colegios y universidades y ordenado el cierre de bares y discotecas, desplomándose la economía he incrementándose el desempleo. Para el mes de abril de 2020, la tasa de desempleo del total nacional fue 19,8%, según reveló el DANE el pasado viernes 31 de mayo.
El confinamiento y las restricciones al
comercio, se han extendido por largo tiempo
“Ya es momento de que todas las personas regresen a las empresas, incluso a riesgo de que el salir de nuevo a las calles pueda derivar en un contagio masivo de coronavirus, tenemos que reabrir la economía con los riesgos de salud pública que eso implica. Es desafortunado, pero es lo único que nos queda. No podemos seguir metidos en un apartamento en pánico total porque vamos a destruir las mejoras sociales que hemos construido hasta este momento”, dijo Bernal Alberto, economista.
En los últimos días, el aumento de casos positivos por Coronavirus ha alarmado a las autoridades sanitarias de todo el país. Por esta razón, el Gobierno Nacional anunció nuevas medidas que buscan proteger a las personas más vulnerables a esta pandemia de la que aún no existe ninguna cura. A través del decreto 844, que vuelve a extender la cuarentena obligatoria para las personas mayores de 60 y 70 años hasta el próximo 31 de agosto.
Como bien se sabe, el objetivo de la cuarentena es disminuir el contagio y evitar la sobrecarga en el sistema de salud. Ell gobierno y otras entidades han buscado fortalecer la red hospitalaria durante esta pandemia, haciendo jornadas de desinfección en las ciudades y aplicando los protocolos de bioseguridad.
No está por demás acotar que la cuarentena implementada por el gobierno colombiano, no fue la mejor opción, de acuerdo con el siguiente concepto: “los Gobiernos deberán dejar a la gente salir, y cuando lo hagan va a haber más gente contagiada y va a haber más gente muerta. Hasta que haya una vacuna”, explica Johan Giesecke, máximo epidemiólogo de Suecia.
Y efectivamente, Colombia en el último informe del Ministerio de Salud entregado el miércoles 3 de junio confirmó 1.521 casos nuevos, 36 fallecidos más para un total de 1.087, mientras que 12.920 pacientes se han recuperado. Bogotá se mantiene como la ciudad más afectada por el COVID-19, con un total de 11.250 afectados.
Antioquia llegó a la cifra de 1.260 personas contagiadas. El citado ministerio señaló que en las últimas 24 horas se registraron 60 casos nuevos, aunque por fortuna nadie falleció. Mientras pasan los días, el confinamiento en ciertos lugares se convierte en multas y comparendos por no acatar el decreto de cuarentena.
Se inicia la reapertura del comercio
Sin embargo, municipios que no han presentado casos de Coronavirus inician una etapa de desconfinamiento y la reapertura gradual del comercio; los centros comerciales, salones de belleza, museos y bibliotecas, entre otros, reinician sus actividades con todos los protocolos de bioseguridad exigidos y sin sobrepasar el 30% de asistencia en sus locales.
Y una vez más, debemos comprender, al menos desde nuestro punto de vista, que fue un error por parte de los gobernantes implementar medidas drásticas de confinamiento, hasta para aquellos municipios que aún no tenían contagiados. Hoy día, Latinoamérica es el nuevo epicentro del virus con levantamiento progresivo del comercio.

