Recordemos que la humanidad ha aprendido a vivir con males como el dengue, el Sida y otras plagas que la ha perseguido a través de la historia.
Por: Carlos Julio Mazo Ospina
Especial para EL
PREGONERO DEL DARIÉN
Como se ha venido manejando el tema de Covid-19, quedamos entre la disyuntiva del hambre, que trae, desnutrición, enfermedad y muerte, el desempleo que afecta la economía y conlleva a los desórdenes sociales e inseguridad y la vida como prioridad.
Hoy el desempleo vuelve a cifras alarmantes, históricas 19, 8%, dice el DANE, e indudablemente seguirá creciendo, pero detrás de esos miles de personas que están hoy desempleados se esconde una realidad que ni el gobierno va poder ocultar. Un verdadero drama.
Se viene la quiebra de miles de pequeñas y medianas empresas, que han sostenido la economía de este país y la desesperanza de familias que trabajaron muchos años y en tres meses han visto desaparecer los ahorros y su esfuerzos por llevar una mejor calidad de vida.
Se va aumentar vertiginosamente la informalidad, que de acuerdo con respetados economistas a finales del año pasado era 47.3%. Casi la mitad de los trabajadores colombianos, están dependiendo literalmente del rebusque y la informalidad en general.
De igual manera los especialistas vaticinan una ola de hambre y desempleo, de aumento de la desigualdad social, de las necesidades básicas en los hogares.
La desocupación de tan importante número de compatriotas, se traducirá en una catástrofe para miles de familias, que a la fecha no han podido ver la luz de la solidaridad estatal en medio de la pandemia que nos afecta.
Si el gobierno no actúa a tiempo y con decisión en la entrega de las ayudas, los desórdenes sociales y la inseguridad que se van a presentar serán incontrolables e inevitables. Son muchos los anuncios oficiales de ayudas, pero en la realidad poco se materializan, lo que aumenta el descontento y la desconfianza de amplios sectores de la sociedad.
También en la medida en que no se vislumbre el descubrimiento pronto de una vacuna, que el confinamiento se siga prolongando, más grave y peligrosas serán las consecuencias
Por ahora, nos queda aprender a vivir con el Covid - 19, reforzar las medidas de autocuidado, como la higiene personal, el uso de tapabocas, el adecuado lavado de manos, el distanciamiento social, todo esto será clave para la supervivencia futura, recordemos que la humanidad ha aprendido a vivir con males como el dengue, el Sida y otras plagas que la ha perseguido a través de la historia.
