martes, 12 de septiembre de 2023

Los muchachos que marcharon

¿Sabíamos que sólo el 40% de los bachilleres colombianos pueden acceder a la universidad o a los tecnológicos? que el desempleo entre los jóvenes alcanza el 50%?

Juán Fernando Uribe Duque*/Opinión/El Pregonero del Darién.

Médico/Juán Fernando Uribe Duque
Además de los estudiantes, las amas de casa, los artistas, los trabajadores y los indígenas, la mayor parte de quienes marcharon en la explosión social durante el gobierno de Duque, fueron los millones de muchachos que se levantan con hambre y sí mucho desayunan con una agua panela y un pedazo de arepa.

Los muchachos que no estudian, por qué no tienen con qué, o para quienes no hay cupo, los que salen al rebusque, los que no saben qué hacer, los desplazados de la guerra que lloran su desarraigo y alimentan los cordones de miseria en las ciudades cayendo en las garras del microtráfico y la delincuencia para poder sobrevivir; los que viven sin tejido social porque la violencia lo destruyó, los que medran al lado de las instituciones de beneficencia o han salido de la cárcel.

Esos son los jóvenes que se enfrentaron con la policía, e hicieron la primera fila manteniendo a sangre y piedra los bloqueos ¿Por qué? porque no tienen nada que perder, pues ya lo han perdido todo, su familia, su tierra, sus amigos, su casa, todo, y creemos que no existen, pero suman casi siete millones y su número aumenta cada día más.

¿Sabíamos que sólo el 40% de los bachilleres colombianos pueden acceder a la universidad o a los tecnológicos? que el desempleo entre los jóvenes alcanza el 50% en ciudades como Cali, y si logran conseguir un trabajo son pésimamente remunerados, incluso discriminados por su clase social y apariencia física? y aun así seguimos creyendo que por que hay tres sedes del ITM, unas cuantas, del SENA, un Pascual Bravo, universidades como la Nacional o la de Antioquia, basta.

No, no basta, y sí, hay subsidios, promesas y excelentes programas sociales... pero fue gracias al valor y al desespero de estos muchachos, por lo que se hundió la reforma tributaria de Carrasquilla que les encarecía más su ya exigua alimentación condenándolos a la desnutrición y a la miseria.

La juventud casi famélica de una Colombia injusta, nos dio ejemplo de coraje y lucha por la dignidad, por ello, su grito debe ser escuchado y no interpretado como una simple acción delincuencial, como muchos quisieron hacerlo parecer.

*Médico Pediatra.