La legalización no da espera y los líderes del mundo lo saben, de lo contrario verán en las calles morir a lo mejor de su juventud.
Por:
Juán Fernando Uribe Duque /Opinión/ El pregonero del Darién
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| Médico/ Juán Fernando Uribe Duque |
La
actual violencia que se genera en el Cauca es precisamente por ese motivo: la
presencia del Estado incautando y combatiendo el sector financiero de las
mafias, además de su pretensión de llevar en forma solidaria al campesino
productor, opciones de educación, trabajo y salud en el marco de una economía
lícita.
A los
nuevos amos del poder del narcotráfico en Colombia en nada les conviene que el
presidente Petro actúe de común acuerdo con los Estados Unidos y China para
combatir el negocio y tratar de pactar una legalización con miras al cobro de impuestos
logrando un viraje definitivo en la solución del impacto ecológico y el
deterioro social consecuentes. Igual se hizo con el licor luego de casi veinte
años de prohibición en Estados Unidos.
La
incautación de 250 toneladas de cocaína con la colaboración internacional
comandada por la Armada colombiana, puso en aprietos a los jefes mexicanos que
actualmente dirigen el negocio en nuestro país. De ahí el recrudecimiento de la
violencia, las masacres y el asesinato del alcalde. No es la inacción de la
fuerza pública, como muchos creen, es la misma dinámica operacional del
narcotráfico que otra vez hace crisis cuando un gobierno de verdad lo lleva a
“hablar de negocios”.
La
legalización no da espera y los líderes del mundo lo saben, de lo contrario
verán en las calles morir a lo mejor de su juventud. El problema no es seguir
con una guerra perdida, el problema es de enfrentarlo con medidas efectivas de
salud pública.
Pregunto
¿Los habitantes de Estados Unidos hubieran preferido seguir bebiendo el whisky
destilado en alambiques caseros o el producido en destilerías escocesas? Ahora,
¿prefieren consumir una cocaína refinada sin sus componentes adictivos o seguir
con la pasta fabricada con éter, gasolina y ácido sulfúrico?
Otra
cosa ¿Cuántos de nosotros somos asesinos por ver películas de asesinos? Todo es
cuestión de educación y en Colombia ocupamos el último lugar… el último no, el
147…
Por
favor abramos la mente, démonos ese gusto el próximo año.

