Cumplimos 18 años batallando de una manera difícil y desigual, pero eso no mina nuestro espíritu y ganas de hacer las cosas.
Por: Wilmar Jaramillo Velásquez/Director/ El Pregonero del Darién
Urabá
ha tenido unos medios de comunicación incipientes, el periodismo está por
desarrollarse, junto con los medios existentes, la llegada de la Facultad de Periodismo
de la Universidad de Antioquia, es un buen síntoma que vamos a mejorar.
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| Wilmar Jaramilo Velásquez |
Hoy
hace 18, justamente un tres de mayo, día emblemático de la Libertad Mundial de
Expresión, vimos la luz del día, de la paz y de la libertad por primera vez, han
sido casi dos décadas de trabajo incansable por llevarles a ustedes amables lectores
una información, con una visión distinta a la existente en el mercado
informativo regional.
Nunca
dejamos de recordar a ese grupo de quijotes con el cual comenzamos esta tarea, Teresa
Muñoz Lopera, Giovanni Montoya, Aleyda Gaitán, Natalia y Wilmar Jaramillo
Gaitán, a quienes le sumamos el equipo que hoy nos acompaña, Antonio Vásquez Quintero
desde la tecnología digital, a Diego Echavarría y a Andrés González a quien hoy
lo sorprendió esta conmoración, hospitalizado por quebrantos de salud, por fortuna
sin consecuencias graves.
Tampoco
podemos dejar de citar a personas, instituciones y empresas que de una u otra
forma nos han apoyado en este trasegar a veces tan complicado, pero a la vez
tan gratificante, a don Jorge Tobón, motor impulsor en los inicios, a Ramsés Escobar Henao, que E.P.D. al
odontólogo y cultor, Gonzalo Moreno, al maestro Rubén Darío Valencia, a
Briseida Sánchez, al doctor Carlos Julio
Mazo y familia, la doctora Gladys Valencia, al doctor, Agustín Jaramillo al
médico Luis Alfonso Ossa, siempre con sus sabios aportes y sincero
acompañamiento, al ingeniero, Rodrigo Patino.
A
los lectores y anunciantes que nos han seguido durante esos 18 años, a todos
ellos infinitas gracias, sabrán que desde El Pregonero del Darién los llevamos
en el corazón, como a tantos amigos y amigas que nos han hecho llegar diversos mensajes
por diferentes medios de comunicación. Siempre les hemos afirmado que, ustedes
son el combustible que mantiene encendida esta llama.
La
libertad de prensa incomoda a los regímenes déspotas, hoy Londres y su imperio británico
se jacta de tener lista la extradición del periodista, Julián Assange, listos a
enviarlo al cadalso en los Estados Unidos, Su crimen: haber informado al mundo
los desmanes y atrocidades de esta nación en su lucha por dominar a quienes no
piensan como ellos, a pesar que gran parte del mundo, del periodismo universal
se benefició de su valeroso trabajo, hoy vive su tragedia en solitario.
Assange
espera como oveja rumbo al esquiladero, su viaje sin retorno a ninguna parte, a
la muerte segura, mientras que la hipocresía que también es universal sigue predicando
la libertad de prensa, de expresión y de conciencia.
El
periodismo se ha equivocado y no pocas veces, hoy el poder político y económico
lo ha reducido a la mínima expresión, en Colombia una docena de valientes
periodistas y columnistas mantiene viva la profesión, luchan día a día contra viento
y marea para mantenernos informados, mientras que la gran mayoría sucumbió a
poder, al dinero fácil, al narcicismo, se convirtieron en vedette, son ellos
los personajes centrales, las estrellas, no los receptores de sus mensajes.
Sacrificaron
la profesión, la vendieron al mejor postor, la expusieron en la subasta pública
del crimen, de la mentira, de la politiquería, del engaño, de la tergiversación
de la verdad, prefirieron ser cómplices de quienes les extienden los generosos cheques,
que hacerse al lado de la verdad, de la vida, de la paz, del interés colectivo,
de la nación y lo fatal es que, todas estas bestialidades, arbitrariedades, las
hacen en nombre de la libertad de expresión.
Desde
El pregonero del Darién, donde también
nos equivocamos desde luego, soñamos con que estas aguas turbulentas
vuelvan a su cauces, que podamos superar estas horas de oscuridad y seguir
avivando esta llama que encendimos hace 18 años, que ni el poder politiquero ni
la corrupción rampante ha podido a pagar.
Hoy
queremos brindar por Julián Assange, futuro mártir del periodismo a quien
dejamos solo en vida pero que mañana cuando exhale su último suspiro es una mazmorra
de los Estados Unidos le construiremos un monumento, le pondremos una placa y
lo llevaremos a la cátedra universitaria por su valor y sacrificio, La hipocresía
todo lo puede.


