miércoles, 15 de marzo de 2023

Colombia y el recorrido por el Amazonas

Leticia fue fundada en 1867 como puesto policiaco y aduanero peruano. Hoy es el puerto fluvial, más importante de Colombia en el Amazonas.

Juan Hernández Machado
Cuando el Dr. Antonio Núñez Jiménez, entonces  Presidente  de la Comisión Cubana por el Encuentro de las Dos Culturas, organizó en 1987 el recorrido a través de veinte países de Nuestra América para conmemorar el quinto centenario del encuentro entre culturas, Colombia tenía que estar presente.

Y es que este país, junto a otros que también fueron incluidos en el recorrido, es rico en flora, fauna, recursos hidráulicos y una gran composición indígena con cultura propia que no dejó de sorprender a  los españoles que  llegaron a nuestras tierras por primera vez.

Junto a investigadores de Ecuador, Perú, Colombia, Brasil, Venezuela, Puerto Rico, la República Dominicana y Cuba, el Dr. Núñez Jiménez recorrió tres mil 485 leguas náuticas a través del Amazonas, el Orinoco y sus afluentes y entró en contacto con los descendientes de más de una docena de comunidades indígenas de las que encontraron los españoles a fines del siglo XV e inicios del XVI.

El resultado de dicho recorrido fue  recogido en el  libro “En canoa del Amazonas  al Orinoco” donde se dan datos de las costumbres y hábitat de esas comunidades indígenas, así como de  la flora y fauna de esos maravillosos parajes, los accidentes geográficos y orográficos que encontraron.

El primer pueblo colombiano que  visitaron fue Leticia, que ofrece la curiosidad de que en su barrio Tabatinga está la frontera con Brasil, por lo que en una calle, una acera queda en territorio colombiano y la de enfrente en territorio brasileño.

Leticia fue fundada en 1867 como puesto policiaco y aduanero peruano. Hoy es el puerto fluvial más importante de Colombia en el Amazonas. Además de la industria maderera, el comercio y la pesca, el turismo también constituye parte de su economía.

Los expedicionarios conocieron y navegaron a través del Río Negro. En su recorrido por el Amazonas visitaron la Isla de los  Monos, Tucuchira, Arará, la Quebrada de Amacayacu  y terminaron en Puerto Nariño.

En territorio colombiano se relacionaron con los indios Yaguas y Ticunas, hasta el 27 de abril que salieron para territorio brasileño.

 En la Isla de los monos pudieron apreciar diversas especies de éstos, así como coatíes, perezosos, el tapir terrestre y las capibaras, el mayor roedor amazónico, que llega hasta 40 kilogramos de peso. Las capibaras se llaman cientificamente Hydrochaeris.              

Los expedicionarios vivieron una singular experiencia con los indios Ticuna de la aldea Arará, cuando los vieron pintando diseños de la selva en la corteza del árbol que llaman Ojé. Todos los colores los sacaban de plantas locales.

En la Quebrada de Amacayacu    encontraron un parque donde   criaban diversas tortugas y cocodrilos. 

El yacaré   es un caimánido endémico de las regiones subtropicales y tropicales de Sudamérica, que puede alcanzar los tres metros de longitud. Fuertemente acorazado en el lomo, de color negruzco u oliva muy oscuro, la piel delicadamente jaspeada de los flancos.  Se encuentra registrado en el Apéndice II del listado de especies protegidas de CITES. 

Luego de más de treinta y cinco  años  de ese acontecimiento, complace saber que hoy existe una mayor preocupación por los indígenas americanos quienes, sin dudas, son un componente importante de nuestra historia y cultura.

Afortunadamente, muchos países del centro y sur de nuestro continente pueden sentirse orgullosos de sus poblaciones indígenas. En otros países, como el mío, los colonizadores exterminaron a todos los habitantes autóctonos.

Al conocer a nuestros pueblos autóctonos, comprenderlos, ayudarlos y protegerlos,  expresamos nuestro reconocimiento  a esos hombres y mujeres que con ese viaje y sus resultados fueron más conocidos y que nos hacen sentirnos orgullosos de nuestras raíces, llámense Aztecas, Mayas, Incas, Yanomanis, Yaguas, Ticunas o Mapuches, porque todos somos gran americanos como querían los padres fundadores de nuestra independencia.   

*Premio Nacional de Filatelia 2012 e historiador cubano.