martes, 28 de marzo de 2023

Lobos rapaces tras los votos “cristianos”

Los politiqueros más pícaros y corruptos van por el botín de los llamados votos “cristianos” y para ello ocultan sus rostros de fieras, tras una postiza sonrisa de humildad y santidad.

Por: Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/ El Pregonero del Darién.

Wilmar Jaramillo Velásquez

Desde que tantas religiones y sectas se convirtieron en microempresas de la politiquería al servicio de turbios intereses mercantilistas, los políticos más detestables, corruptos y degradados, vieron allí uno de los más grandes fortines para pescar votos.

Son delincuentes políticos de gran experiencia, se saben camuflar entre los votantes, se saben disfrazar de hombres pulcros, cambian y ajustan su vestimenta, su lenguaje, bajan la mirada con humildad y hasta el tono de voz lo vuelven más sumiso. Son genios del marketing político, astutos mercaderistas.

Comienzan sus actos politiqueros con una oración y en cada reunión citan más a Dios que sus propuestas políticas, van por los votos como sea, burlándose de Dios, mintiendo en su nombre y con unos corazones podridos en el delito y las malas intenciones.

Qué bueno que el Galileo quien tuvo el valor de expulsarlos del templo a punta de látigo, le quedaran unos cuantos azotes o unos cuantos rayos para pulverizar a estos mercachifles y darles su merecido, para que dejen de burlarse del pueblo.

La fe, el amor a Dios y a su prójimo mientras más íntimo sea, más valor adquiere, cuando se habla con las buenas acciones, no se requiere de tanto teatro, de tanta mentira, de tanto oprobio.

Se ha comprobado que estos personajes son los más pícaros, los más delincuentes cuando llegan al poder, van desesperados por los dineros del pueblo y para ello no vacilan en disfrazarse de buenos cristianos.

Los cabecillas de estas sectas hacen sus negocios redondos con estos hampones, llenan sus bolsillos, amarran los contratos y llevan a sus seguidores como ovejas al esquiladero, carne de cañón para los delincuentes políticos y todo en nombre de Dios, ven visiones divinas, escuchan voces celestiales que les adelantan quienes serán los alcaldes, gobernadores y hasta el presidente.

Así marchan todos hacia el centro del prostíbulo que en han convertido religión y política, en medio de un vulgar y grotesco carnaval.

Estos electores son ciegos y sordos, solamente oyen la voz de su pastor, de lo contrario se preguntarían, entrarían en razón y rectificarían el camino de ver como incluso han llegado a la vergüenza de apoyar genocidas, de bloquear grandes reformas sociales de benéfico colectivo, porque prima más el interés de los negocios de sus cabecillas, de los falsamente ungidos por Dios, pero tocados por el dinero sucio de la política, de la vida fácil.

No es un chiste, se ha convertido en una triste realidad, en Colombia unos de los negocios más lucrativos son, fundar una iglesia y un partido político, hoy ambos van de la mano, con abultadas chequeras, tras apoderarse del dinero de la salud, de la educación y de las obras públicas de los colombianos, de robar y robar en nombre de Dios.

Hace varios años comencé a hacer un experimento, al hablar con políticos, me fijo en las veces que invocan a Dios, analizo psicológicamente su compostura y con base en este elemental estudio, deduzco su capacidad de robar, a más citas de Dios, más sumisión mostrada durante el diálogo, mayor su desproporción para robar y mentir, más peligrosos en el poder. Este sencillo ejercicio no me ha fallado, podría escribir un libro con estas experiencias.

Ojalá los electores tengan el valor de expulsar de sus casas a estos fariseos, de enfrentarlos con argumentos, de desenmascarar su treta, es muy fácil, simplemente son sepulcros blanqueados, medio se tocan y se les cae el maquillaje, la pintura, la falacia de la cual están hechos.

Cuando estos falsos profetas se mezclaron con los falsos dirigentes de la política, crearon un monstruo de siete cabezas que también debe rondar por el apocalipsis, conocieron dioses como el diezmo, el dinero fácil, la lujuria, los recursos públicos, la vida ostentosa, entonces conformaron el matrimonio indisoluble. Pero también como en la Biblia, por sus obras los conoceréis, ahí están a la vista, solamente que la ceguera de las ovejas les impide verlos.

Urabá/marzo/2023.