La
extrema derecha logró golpear duro en el corazón del Presidente y en sus propuestas
de cambio; las reformas que plantea tocaron el fondo de sus miserias financieras.
Por: Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/El Pregonero del Darién
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| Wilmar Jaramillo Velásquez |
Carta abierta a Gustavo Petro Urrego:
No recuerdo
bien si hace 35 o 40 años, que conocí a Gustavo Petro, no soy su amigo cercano
como presumen tantos, que apenas lo han visto por la televisión, desde siempre he
seguido de cerca su impecable carrera política, sus luchas sociales desde el
Congreso y las plazas públicas, su fuerte; su empecinada obstinación por llegar
a la Casa de Nariño.
No creo
que esta nota le llegue a Petro, algunos amigos me dicen que la harán llegar,
tampoco creo que la leerá, tiene múltiples ocupaciones como para detenerse en nimiedades,
pero hoy uno se desahoga escribiendo en redes y portales. Al menos se puede
expresar.
Petro nunca
ha sido hombre ambicioso por el dinero, es un tema secundario para él y lo
aseguran sus más cercanos colaboradores que incluso lo han puesto a prueba, la
extrema derecha siempre juró que jamás sería presidente de los colombianos,
luego de elegido democráticamente, esta misma extrema derecha, traqueta,
asesina y despojadora, siguió jurando públicamente que no le permitiría gobernar
y luchan a diario por sacarlo del poder, haciendo uso de todas las formas de
lucha.
Entre
las formas que viene utilizando, fue encontrar con toda disponibilidad y apoyo a
la familia empresarial Gilinski, la cual utiliza con toda saña y sevicia a la
Revista Semana y de por medio a la señora del Clan Génecco, Vicky Dávila como
instrumento o punta de lanza.
Desde
la llegada de Petro al gobierno la extrema derecha huérfana del poder, de
muchos privilegios de los que se ha lucrado con los dineros públicos, inició
una encarnizada oposición en contra de las reformas que buscan llevar salud con
equidad a los colombianos, entregar tierra a los campesinos, llevar educación
gratuita hasta los lugares más apartados del territorio, además de un ambicioso
plan de paz, que poco a poco ha ido calando, pese a las murallas que debe traspasar.
Pero mientras
las emboscadas de desprestigio, como: volvernos como Venezuela, importar médicos
cubanos, expropiar a los ricos, se van desvaneciendo ante la realidad del nuevo
gobierno, otras tretas se urdían desde lo más profundo y bajo, para lograr su funesto
objetivo de derrumbar, de bloquear su mandato al que le han puesto el palo en
la rueda desde el primer día de su posesión.
Primero
adobaron e hicieron público un burdo montaje contra uno de sus funcionarios más
cercanos, Mauricio Lizcano, (No es santo de mi devoción) a quien odian por
haber traicionado su clase corrupta, utilizaron uno de los medios más leídos en
Europa, El País de España, para acusarlo de violador, borracho y acosador. Montaje
que justamente por lo burdo se cayó sin arrancar y no logró el objetivo de
desprestigiar al gobierno.
Pero seguían buscando fórmulas y medios para ahondar en su nefasto propósito, hasta
que encontraron el instrumento perfecto, una mujer que todo indica
el Clan Char de Barranquilla
había logrado infiltrar en su familia, al menos eso se desprende de lo contado hasta ahora por
ella misma, tres años debajo de las sábanas guardando mensajes privados de chat,
años debajo de la intimidad recopilando pruebas a la espera del
día de negociarlas y hacer el mayor daño posible, no al hijo
calenturiento, despistado y oportunista, sino a su suegro, al Jefe de Estado,
que era el propósito, a quien logró asestar
el golpe más certero en su casi medio siglo de luchas populares, le dieron en el corazón, su familia, su proyecto
político, un verdadero triunfo transitorio para esta extrema derecha, sedienta de
dinero, sangre y poder.
Leyendo
las declaraciones de la ex nuera del Presidente Petro, un siempre tinterillo sabe
que, de acusar, a probar en los estrados judiciales hay trecho muy grande que,
la mayoría del escándalo quedará en los titulares de prensa, que ella, entusada,
humillada sentimentalmente por el casanova Nicolás, quedará sumida en una terrible soledad y desamparo,
repudiada por los mismos que hoy la están utilizando, de pronto si, con una buena paga sucia
en sus bolsillos, que solamente le servirán de ruina moral, si es que
alguna vez tuvo moral.
Mientras que la extrema derecha celebra alborozada su triunfo transitorio, la prensa a su
servicio está de fiesta, la “Viuda Negra” se niega al diálogo con otros medios
de comunicación y como dijo Daniel Coronel,” Que no se convierta en artista
exclusiva de Semana”, Ojalá los colombianos entendieran la profundidad de esta
frase.
Petro
ha tocado las entrañas de este país mafioso, está luchando por grandes reformas que darán un poco de equidad y justicia a los pobres, estas reformas como de la salud que abre
las agallas de los comerciantes
de la vida, donde
no podía faltar Germán Vargas Lleras, siempre defendiendo los intereses
de su familia y donde
hay más 60 billones de pesos en
juego, despertaron la controversia más grande, no por asegurar la salud de los colombianos, sino para ver quién
se queda con la mejor tajada del
presupuesto.
Entonces,
lo que no lograron en las urnas, lo intentan con la combinación de todas las
formas de lucha, incluso, no se descarta utilizar a las altas cortes para frenar
las reformas, como ya lo vaticinan respetables opinadores del país.
Lo
ocurrido con la decisión del Consejo de Estado de bloquear al mandatario en su
propuesta de intervenir las tarifas de los servicios públicos, es una mala
señal, un jurista de la talla de José Gregorio Hernández había conceptuado que
era plenamente constitucional esta intervención. Yo le creo a José Gregorio
Hernández.
Valoro al Presidente cuando pide que se investigue a su familia, y no sale de protector a tapar, que bueno y sano para nuestra democracia que cuando en otro gobierno unos muchachitos casi adolescentes resultaron multimillonarios “vendiendo manillas” las autoridades que hoy se apresuran a investigar el caso Petro con tanta diligencia, hubiesen movido un dedo, pero nadie se atrevió a investigar el tema de las zonas francas por ejemplo, ahí si no hubo ningún organismo del Estado capaz de investigar y sancionar con rigor.
Petro es
un hombre que nunca se da por vencido, la extrema derecha seguirá buscando
prepagos, esculcando debajo de las sábanas y comprando hampones de todas los
pelambres para enlodarlo y bloquear sus reformas. Yo le sigo creyendo y defendiendo
su programa de gobierno, sé que es un hombre honrado, decente y eso la estorba
a la turba que hoy lo persigue. Tampoco soy el abogado de Nicolás, ya es grandecito
y debe responder por sus actos.
Urabá/marzo/2023.

