miércoles, 25 de octubre de 2023

La revolución del cambio no puede equivocarse

Lo que quiero significar es que hay que comenzar a cambiar los marcos mentales de una sociedad arrinconada que para sobrevivir todo vale.

Félix Amín Tovar Tafur/Opinión/El Pregonero del Darién

Félix Amín Tovar Tafur
Una de las grandes dudas que se tenía de un eventual gobierno de Gustavo Petro era precisamente su nula capacidad organizativa alrededor de su campaña y de su gobierno.

Hoy podemos decir que como gobernante sería casi imposible hacerlo mejor, pero su incredulidad en las estructuras organizativas las está pagando por la soledad que uno siente al mandatario y la ausencia de un partido de gobierno con la autoridad política y el liderazgo suficiente para conectar el buen desempeño del gobernante con la ciudadanía que solo consume las mentiras diarias de los medios de comunicación al servicio de las mafias políticas que han gobernado a Colombia durante las últimas tres décadas.

Pretende el Presidente estimular la organización de base empoderándola, como un mecanismo de organización popular comprometida con unas políticas y unas ideas que apuntan a desatar la democracia, hacer sentir el poder popular y entregar responsabilidades sustantivas a la organización social.

Para los demócratas suena como música a los oídos, pero cuando examinamos la realidad no encontramos con verdades inocultables que son verdaderas amenazas para hacer realidad los sueños del Presidente. Miremos:

Cuando se plantea entregar tierra a los campesinos para desarrollar el sector agrícola del país, reventamos de alegría, si tenemos en cuenta que nuestra bandera de “Tierra para quien la trabaje” eslogan de grandes luchas campesinas a lo largo del país, pero hoy tenemos otra realidad, son pocos los laboriosos de la tierra, las grandes masas migraron a las ciudades y se resisten a regresar.

Los reclamantes de tierras tienen en sus mentes negocios con tierras que les entregue el Estado, muchos de ellos de invasión en invasión para luego vender derechos de posesión.

Lo mismo ocurre con las Juntas de Acción Comunal, donde la mayoría de sus líderes han sido permeados por la corrupción y se prevé que el remedio saldrá más caro que la enfermedad. No es un secreto las malas prácticas incluso con recursos comunitarios que no se manejan con delicadeza. Esta buena intención del Presidente servirá para generar rivalidades y rebatiñas entre miembros de la JAC.

El sector Cooperativo que pretende liderar la economía popular, debe reformarse para lograr verdaderas organizaciones solidarias que ayuden a resolver problemas sociales. 

Hoy se dedicaron a competir en el sector financiero y al mejor estilo de la banca tradicional la cooperativa tiene embargados sus socios y hablan de nuestra cooperativa que usufructúan 4 o 5 personas.

Lo que quiero significar es que hay que comenzar a cambiar los marcos mentales de una sociedad arrinconada que para sobrevivir todo vale. Para ello es necesario que el gobierno nacional se respalde en auténticos líderes sociales de los diferentes sectores, los empodere y se puedan generar procesos inclusivos, transformadores de cultura y soportes fundamentales en los territorios para esparcir el cambio que viene adelantando el gobierno.

Tenemos demasiados retos, pero el Presidente debe dejarse ayudar y rodearse de sus verdaderos apóstoles. La soledad del poder se siente mucho más sin amigos, porque aun en el gobierno central y en los territorios siguen en el gobierno los mismos y aun no se hace nada para que el cambio también sea a ese nivel o seguramente el cambio será más lento.